Despertar de emociones

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Link's POV – tres meses antes

La calidez de las tonalidades del ocaso se encuentran presentes en el firmamento que cubren los áridos terrenos del desierto, anunciando que el día está a punto de cobijarse con el manto estrellado de la noche; de la misma manera que simboliza el fin de una época oscura y el inicio de una nueva y próspera etapa.

Luego de destruir el espejo del crepúsculo, Midna se despidió del reino de la luz. Siempre la recordaré, porque con ella aprendí el valor de la amistad, del perdón y sobre todo me ayudó a encontrarme a mí mismo.

Ahora que la princesa Zelda y yo nos encontramos solos, me he dado cuenta que algo me ha ocurrido y eso me ha impactado enormemente.

Ella aparece en mis recuerdos, unos que en la actualidad no he vivido, sin embargo, sé que estos pertenecen a mis vivencias pasadas.

La princesa no sólo ha estado a mi lado luchando contra el mal que amenaza al mundo... sino que también ha sido mi compañera de vida, la mujer que las Diosas designaron para mí, para que viva el amor a plenitud junto a ella.

Fue en ese momento, que un sentimiento, que creí completamente inexistente para mí, había nacido, o en otras palabras, había renacido para llenar mi corazón de inmenso regocijo.

Muchos pensarán que es una locura que exista este tipo de amor y que uno no se puede enamorar de la noche a la mañana, pero esto es diferente, pues la princesa y yo estamos unidos por un lazo muy fuerte, que a pesar de desconocer si ella percibe lo mismo, yo lo siento presente de manera intensa en mi alma. Por algo se dice que el primer amor nunca se olvida, mucho menos si este ha sido capaz de derribar las barreras del tiempo.

Ambos nos encontrábamos en el Patíbulo de Desierto. La batalla contra Ganondorf nos ha debilitado tanto física como espiritualmente; pero ahora no hay tiempo para descansar, pues el reino está en ruinas, todas las personas que lo habitan necesitan ayuda para salir adelante después de este amargo momento.

Estoy dispuesto a ayudar en lo necesario, no voy a permitir que la princesa esté sola con esa carga. Ya no deseo que sufra más porque... quiero protegerla para siempre, como antes.

- Señor héroe, no es necesario que ayude. Ha luchado demasiado por nuestro reino. Necesita descansar y reponerse de sus heridas. – me dijo, demostrándose sumamente seria.

- Princesa, no la quiero dejar sola en esto. Todo lo que tenga que ver con Hyrule es de mi incumbencia, pues ahora que descubrí que yo siempre he pertenecido a este lugar, voy a colaborar para que este se recupere.

- Pero, señor...

- Tengo otra petición. Con todo respeto, le pido que no se dirija a mí con tanta formalidad. Llámeme simplemente Link, por favor. Me haría un gran honor. – le dije, mostrándole una sincera sonrisa.

Al inicio, su serio semblante me preocupó un poco, pero luego pude ver que su fría mirada cambió por una más cálida. Al parecer mis palabras la han convencido.

- Se lo agradezco. Su nobleza va más allá de todo lo inimaginable. Referente a llamarlo de manera más informal, sólo tengo una condición para que eso ocurra.

- Indíqueme cuál es, por favor. Estoy dispuesto a cumplirla. – dije, mostrándome dispuesto.

- Sólo lo llamaré por su nombre, si usted me deja de llamar "princesa".

Cuando me pidió que la llame por su nombre, lo hizo con una sonrisa en los labios, la más hermosa de todas; sin embargo, no puedo aceptar tal condición, pues ella es una princesa, una futura reina y soberana de esta nación... en cambio, por más héroe que sea, simplemente soy un plebeyo. No soy nadie.

Lazos eternosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora