Hyunjin es un bartender que tenía una vida normal, asistiendo a la Universidad de Artes y bailando de vez en cuando, eso hasta que las deudas lo atacan y conoce a un mafioso de cara bonita.
-¿¡La mafia!?
-Si, Hyunjin. Desde hoy me perteneces si qu...
Una vez ya los tres alejados de los demás guardaespaldas, entraron a la habitación de Changbin para hablar más cómodamente.
-Eso no era todo, ¿Verdad? -pregunto el hombre.
-No. -respondió Felix. -Necesito que me ayudes con algo más.
-Te escucho, pero yo te tengo una condición.
-¿No cree que ya ha sido bastante con dejar a Seungmin aquí? -hablo Christopher, estaba molesto.
-Es sobre el, tranquilos.
-Bueno, habla. -ordenó el de cabello morado.
-Ayúdame a llevarme a Seungmin, has algo para que pueda irme de aquí con él.
Felix pensó por un momento que hacer, hasta que se le ocurrió algo.
-Tengo una idea, vamos a aprovechar la llegada del líder de los Lee, al igual que su muerte. -Sonrió de lado.
-¿Qué estarás pensando? -se preguntó Changbin.
-Es fácil, ayúdame a administrar todo mientras ayudó a que se fortalezca mi nueva adquisición y yo te ayudó a que ambos se vayan sin que Yang Jeongin se de cuenta. -Le ofreció la mano al más bajo y este suspiro para luego tomarla.
-De acuerdo, te ayudaré. Por cierto, tu adquisición pareciera que quería matarme, si las miradas matarán ya estaría bajo la tierra. -Recordó su mirada con un escalofrío pasando por su espalda.
-Tal vez no le caíste bien. -lo excusó Felix.
-Seguramente, bueno vete, quiero dormir un buen rato.
Christopher y Felix caminaron a la puerta para irse ya que si, ellos también estaban cansados.
-¿A donde crees que se vaya cuando pase lo de tu padre? -pregunto el rubio mientras caminaba detrás de él.
-No lo se, pero ahora voy a ver a los chicos. -dijo y camino más rápido para llegar a la residencia de los guardaespaldas.
Lo primero que hizo fue buscar a Hyunjin en su habitación, pero no encontró a ninguno de los dos habitantes, así que siguió buscando hasta llegar al campo de tiro.
Ahí vio a Hyunjin batallar con el arma en sus manos por lo que suspiro y se acercó a el para ayudarlo.
-Las armas tan simples como esa tienen un cargador con las balas ya incluidas, pero en caso que no. -Vacío el cargador del arma. -Tienes que cargarlo rápidamente, de eso depende tu vida.
-Ya veo. -dijo el rubio y está vez apuntó al punto donde debía darle en el medio, para una precisión perfecta. Lamentablemente falló.
-Tranquilo, irás mejorando, por ahora yo seré quien te entrené, es mejor a que lo haga cualquier otro. -le dijo con una pequeña sonrisa.
-Pero, mi señor. -hablo Minho. -Yo puedo ayudarle a entrenar.
-De hecho Christopher va a ser quien te entrené a ti. -confeso a lo que Minho agachó la cabeza para ocultar su rubor.
-Como diga, mi señor.
-Entonces, desde hoy tomaras el lugar de Christopher y además te enseñare, serás incluso mejor que él. Sígueme. -le indicó.
Hyunjin lo siguió a los vestidores donde vio como se ponía ropa de ejercicio.
Tal vez no lo había visto del todo, pero en cuanto vio su espalda sintió unas ganas inmensas de besarla y llenarla de sus marcas.
Sin pensarlo se acercó y paso sus dedos por ella, sorprendiendo al mafioso.
-¿Qué es lo que haces? -le preguntó con una ceja alzada.
-Nada, lo siento, mi señor. -Nervioso miro hacia otro lado.
-No siempre podemos estar teniendo sexo, pero si lo quieres, podemos ir a un lugar después.
Hyunjin asintió levemente y después se giro para ocultar su sonrisa, pero al momento le vino el flashback de su jefe y otro mafioso.
-El hombre de hace un rato...
-El señor Seo para tí, por favor. -le indicó mientras se ponía una camisa.
-Bueno, el señor Seo, ¿Usted y el son... pareja?
Felix rió a carcajadas y después suspiro.
-Afortunadamente no, parece que no te diste cuenta. -Aún seguía riendo por lo bajo.
-¿Darme cuenta de que? -pregunto el rubio con curiosidad.
-A Changbin le gusta uno de mis guardaespaldas. -Felix camino hacía el. -Podrías ser tu. -Puso su mano en su cuello y luego lo tomó de la barbilla para acercarlo a él. -Así que ten cuidado, preocupate por ti, en vez de por mí.
Hyunjin trago saliva.
-No tengas celos, cuando yo tengo un juguete me gusta usarlo hasta que se desgaste o simplemente lo pierda.
-¿Quieres decir que si muero o ya no te sirvo me desecharas? -le preguntó.
-Así es. Ahora vamos, si yo te entreno no será nada fácil y hay que usar todo el tiempo posible. -dijo y camino fuera de los vestidores. «Al menos el tiempo que tengamos antes de que llegue» pensó.
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Hola gente bella aquí el capítulo, tal vez hagan sufrir más a Hyunjin con tal maestro, pero yo también quiero 🤣 sin más nos leemos después Big Hug 🫂❤