Hyunjin es un bartender que tenía una vida normal, asistiendo a la Universidad de Artes y bailando de vez en cuando, eso hasta que las deudas lo atacan y conoce a un mafioso de cara bonita.
-¿¡La mafia!?
-Si, Hyunjin. Desde hoy me perteneces si qu...
—Venía a ver a mi señor, es por eso que estaba ahí, no quería interrumpir. Es todo. —aseguró y camino de lado de Changbin, pero este lo tomó del brazo.
—Tienes que pensar en otra mentira, ¿En serio piensas que te dejaré ir así de fácil con Jeongin? ¿Siquiera sabes la verdadera razón del por qué Felix y Jeongin se odian?
Seungmin deshizo el agarre de Changbin, pero estaba también sorprendido.
—No se de que hablas, Yang Jeongin y yo no tenemos nada que ver, si Christopher-hyung te contó lo de la bala fue un accidente.
—No es por eso, Seungmin, se que quieres realmente, eres su espía, su informante, un traidor.
—¿Entonces porque no me has matado? —Se acercó a el y sacó su arma de adentro de su porta pistola y la puso en su mano. —Mi señor no diría nada, después de todo soy un traidor.
—No me retes, Kim. La razón por la que no lo he hecho tu más que nadie la sabe, ¿O quieres que te la repita a ti y a Jeongin? —Estiró su mano hasta mover el arete que llevaba el menor.
Seungmin fruncio el ceño, era algo que odiaba de Changbin, que nadie le ganaba discutiendo.
—No necesito que me repita algo que ya sabemos los dos. «Estaría muy avergonzado si dijera que le gusto cuando Jeongin esta escuchando.» pensó con los brazos cruzados, por dentro estaba como un tomate de solo pensar que su jefe lo sabría.
Changbin se acercó aún más a Seungmin, dejando muy pocos centímetros entre ellos y por un momento el castaño cerro los ojos fuertemente, pensando que lo besaría, fue un error, en realidad le quitó el arete y lo tiro al suelo para luego pisarlo, lo había destruído.
—Ahora si hablamos nosotros dos solos. ¿Por qué a pesar de los años sigues con él? Va a traicionarte en algún momento.
—Si eso llega a pasar, yo se que tu. —Lo apuntó. —Señor Seo, va a ayudarme, ¿Me equivoco?
—Sabes que haría hasta lo imposible por tí, por eso te aprovechas.
—Tengo que fastidiarlo de alguna forma ya que no puedo matarlo.
—Eres imposible, Kim Seungmin. —Negó con la cabeza, realmente el chico era un dolor de cabeza, pero lo amaba.
—Aún así me soportas y me proteges de mi señor, admito que es un hombre respetable y muy demandante, no se como hiciste para que aceptará no matarme en todo este tiempo.
Changbin dirigió su mirada a otro lado.
—Es por mi ayuda.
—Mmmh, ya veo. Si no quiere nada más de mí, entonces me voy. —Le hizo una reverencia.
—Seungmin, si Jeongin te llegará a hacer algo, ¿Te irías conmigo lejos de aquí?
La pregunta dejó estático a Seungmin, pero aún así contesto con una sonrisa.
—Tenga por seguro que lo haría si me garantizas que no voy a morir. —dijo y luego siguió caminando.
—Claro que no vas a morir, de eso me encargó yo. —susurro para el y se recargo en la pared.
Ese pasillo y la habitación de Felix tenía tantos recuerdos, buenos y malos, pero al final eran recuerdos, los cuales no pudo evitar recordar.
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—¡Lix, esperame, no corras tan rápido! —le gritaba el niño a Felix que iba corriendo frente a el.
—¡Llegue! Es un tiempo récord. —Alardeo con una sonrisa. —Vamos, Innie, tienes que ser más rápido, tu padre dijo que tenías que aumentar tu velocidad para las misiones.
—Se supone que aún no tenemos edad para ir a misiones, pero ya fuiste a una. No lo entiendo, ¿Por qué tu si y yo no? —Se quejó el menor.
—Tal vez porque ya tengo más entrenamiento, Changbin me está enseñando combate cuerpo a cuerpo, además mañana cumplo doce años, cada vez soy más grande y seré el líder de los Lee.
Eran tan inocentes, en ese momento la mafia no era tan cruel con los niños, aún entrenaban y no se involucraban en los negocios, al menos Jeongin no.
Felix desarrollo una inteligencia digna de un líder desde pequeño, para los quince su padre entendió que sería buen líder y podría sustituirlo en cualquier momento, eso en cierto modo hacia enojar a Jeongin. Aunque el no sabía todo el sufrimiento que el chico paso.
Maltratos de parte de su padre, peleas, gritos, la vida se hizo cruel con el, así que el se convirtió en un monstruo capaz de matar a cualquier persona que se interpusiera entre el y sus objetivos. Demostró que era el dios de la muerte, de la violencia en el bajo mundo, incluso lo llegaron a llamar «El verdadero líder.»
Eso había enfadado a Jeongin y Felix pensaba que aún podía confiar en el, pero estaba equivocado.
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Hola gente hermosa aquí el capítulo, en unos capítulos más haré maratón porque lo había prometido en TT ya que será fin de semana, sin más espero les haya gustado y gracias por leerme. Big Hug 🫂💖