Capítulo 11: Paralizado

32 7 0
                                        

Krist POV

Estaba paralizado. De pie allí, mientras los paramédicos trabajaban incansablemente sobre el cuerpo de Off, el cual no respondía, yo no podía moverme. Los sollozos y las súplicas de Gun a Off para que éste despertase sonaban muy lejanas.

Nada se sentía real. Era casi como si estuviera observando un hecho fuera de mi cuerpo. Además de mi abuela, nunca experimente perder a un ser querido.

Seguro que él no moriría.

¿Singto me lo habría advertido... verdad?

¿Acaso no sabía él estas cosas de antemano?

En el momento en que escuche su nombre en mis pensamientos, él apareció, quedándose como un hermoso ángel oscuro detrás del paramédico inclinado sobre Off, administrándole la RCP. Preparaba el desfibrilador para reanimar su corazón. Nada más había funcionado.

Los ojos de Singto encontraron los míos y pude ver el dolor en aquellas profundidades oscuras. Eso no podía significar lo que yo creía que significaba.

¿Solamente vino para tranquilizarme... verdad?

Off era sencillamente demasiado joven para morir. Él era mi amigo. No cualquier amigo, sino uno que había tenido durante toda mi vida, o al menos durante el tiempo que puedo recordar. Habíamos hecho concursos de comer perritos calientes, y jugado carreras de moto cross. Off fue quien me enseñó a montar en monopatín, y yo era quien le ponía hígado de pollo de cebo en su anzuelo siempre que íbamos a pescar. Él odiaba este tipo de cosas. Le daban náuseas. Era una parte de mi vida, y yo no quería dejarlo ir. ¿Acaso Singto no veía eso?

—Off, por favor bebé, por favor, abre los ojos para mí —Sollozó entrecortadamente Gun, mientras ellos colocaban las dos paletas en su pecho de la misma forma en que lo había visto hacer a la gente de Doctor House.

El pecho de Off subió y bajó en un rápido movimiento mientras todos parecían flotar sobre él, rogándole que respondiera. Pero nada. Los vi hacerlo de nuevo, con los mismos resultados. No ocurría nada. Entonces, vi cómo el alma de Off se levantaba de su cuerpo y se dirigía directamente hacia Singto. Nunca miró hacia atrás mientras un transportador que nunca antes conocí, dio un paso adelante y un instante después desaparecieron.

Off se marchó.

El horror de lo que acababa de presenciar se sintió como una puñalada en el pecho. Él había alejado a Off de mí.

¿Cómo podía alejar a alguien de mí tan fácilmente?

Gun cayó al suelo cuando los paramédicos anunciaron la hora de la muerte como las 8:02. No me atreví a girarme y ver si Singto seguía allí, presenciando cómo nuestro mundo se venía abajo. En vez de eso, me acerqué a Gun y me uní a él en la hierba húmeda por el rocío mañanero. Envolviendo mis brazos alrededor de su cuerpo, me dejé llevar por el dolor.

Los paramédicos pensaban que fue un aneurisma cerebral, pero no se sabría con certeza hasta después de la autopsia. Ver el cuerpo de Off mientras subían la cremallera de la bolsa de plástico en la que se encontraba metido, fue el momento más extraño de toda mi vida. Aunque yo sabía que él ya no estaba allí, entre nosotros, fue un momento raro. Contuve el impulso de saltar y correr hacia ellos, y exigir que le dejaran salir de ahí.

Él no sería capaz de respirar en esa bolsa. Odiaba los espacios cerrados. Una vez lo metí en mi armario y cerré la puerta con llave, y para cuando lo dejé salir le había dado un completo ataque de ansiedad. Y ahora ellos lo encerraban en esa bolsa de plástico, y dentro de poco estaría enterrado.

Estamos predestinados [PERAYA]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora