Capítulo Ocho: Año Nuevo.

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CAPITULO OCHO.

AÑO NUEVO

—¿Qué piensas de este color? —le preguntó el menor a Jeno—. Quiero decir, ¿crees que se vea bien? Porque quizá rubio sea algo un poco... ¿impulsivo? —hizo un mohín, haciendo que su labio inferior sobresaliera, y generando burbujas en el estómago del otro—. Aunque lo quiero...

—Pues... quizá podrías intentar algo menos drástico, hasta que te sientas seguro, ¿no crees? —mencionó sonriéndole el pelinegro, llevándose las manos detrás del cuello.

Ya se iban a completar dos horas desde que Jeno y Jaemin habían salido a buscar "detalles" que faltaban para la fiesta de Jeno, estaría próximo a cumplir 16 años. Los cumpleaños o en sí, las celebraciones en general, no es algo que a Jeno le guste mucho, por otro lado, Haechan y Jaemin lo tomaban como un evento demasiado importante, especialmente el segundo, pero fue idea de Jaemin que salieran a buscar lo que faltase, Haechan por otro lado, se estaba encargando del pastel.

—Pero, hyung —dijo tomándolo del brazo—. ¿Con qué crees que me vería bien? ¡Sé sincero!

Jeno rio ante ese comentario. ¿Por qué le decía que fuera sincero? No es como si Jeno fuera una persona poco honesta, en realidad, él honestamente pensaba que todo se le veía bien a su mejor amigo, cualquier color pegaba con su hermoso rostro, cualquier tonalidad le haría juego a sus bellos ojos, cualquiera fuera la elección de su acompañante, Jeno igual pensaría que nada le haría justicia.

El otro al notar el silencio de su amigo, insistió. —¿Y bien? ¿Cuál es tu respuesta?

Jeno se quedó observando el rostro de su mejor amigo, era bellísimo. De repente tuvo deseos de observarlo más cerca.

—Nana —se inclinó hacia donde el otro, sus respiraciones empezaron a danzar unidas—. Cualquiera sea el color que elijas, será opacado con tu belleza, así que tampoco... —se distrajo levemente con los labios del más bajo, pero recobró rápidamente la compostura—. Así que tampoco te esfuerces tanto, ¿eh?

Pero Jaemin francamente no había oído nada, su mirada estaba ocupada viajando por las facciones de su hyung. "Por qué tiene que ser tan guapo?" "¿Cómo puede ser tan atractivo?" eran las preguntas que constantemente atravesaban su pensamiento. Su cabello negro cayendo sobre la frente, ese piercing con dije de cruz que siempre llevaba en la oreja derecha y su sonrisita surrona, hacían una mala combinación en el corazón de Jaemin. También se veía afectado su cuerpo, su alma...

Solo se limitó a sonreírle una vez cayó en cuenta de que sus labios habían dejado de moverse, había dejado de hablar.

—Entonces elegiré un castaño un poco más claro, luego lo iré aclarando más, ¿qué te parece?

Haberse conocido desde que tenían 9 años no evitó que Jaemin estuviera enamorado desde siempre de Jeno, siempre procuró tenerlo cerca, así fuera como mejor amigo. De alguna forma, y con tan solo 11 años, había logrado convencer a sus padres de contratar a los padres de Jeno (quienes en realidad no eran sus padres, eran sus padres adoptivos o tutores legales, para ser más puntuales), para que trabajaran para él, Jaemin era el hijo estrella, el superdotado y también el más dulce de los tres Na, así que pocas cosas se le negaban, y por supuesto, eso no fue una excepción.

Lo que Jaemin había visto como un acto de bondad para brindarle mejor economía a la familia de, como él constantemente le llamaba "Mi algodoncito", la familia Lee había tomado esto como una compra de mercancía, se sintieron humillados por una familia tan poderosa como los Na, cuando ellos no eran nada, sin embargo, el sentimiento de sentirse humillados duró realmente poco cuando empezaron a disfrutar de los beneficios de verse vinculados a ellos. Siempre le permitieron a Jeno estar con Jaemin, pues ellos sabían en realidad, quién era el factor importante en esta situación, mientras Jeno siempre estuviera disponible para Jaemin, Jaemin siempre haría lo que estuviera a su alcance para hacerlo feliz y ese era el pase a la dicha.

Otoño. Vuelve a mí [Nomin] [Invierno].Donde viven las historias. Descúbrelo ahora