Jungkook
El camino hasta mi casa se me hace demasiado corto. No quiero despedirme de Taehyung. No quiero que se marche. Cuando llegamos a la valla, Tae se detiene.
- Hasta mañana, Jungkook.
- Por favor, no te vayas... - le ruego.
- Jungkook... es lo mejor.
- Sólo un rato. ¡Te lo prometo! - intento convencerle.
- No es buena ide... - interrumpo sus palabras con un beso.
Presiono su boca con mis labios con fuerza para que no me rechace y para que se calle de una vez. Tae, lejos de separarse de mí, me agarra por la cintura con fuerza. Es mi primer beso y aunque parezca mentira, no sé qué hacer. Tae tampoco se mueve. El beso no se parece en nada a los que siempre he imaginado. Es demasiado brusco y no me está gustando mucho. Dejo escapar un gemido de frustración. Pero entonces Tae sube sus manos hasta mi cara, la acuna y me acaricia con los pulgares. Dejo de aplicar presión y es cuando Tae empieza a mover sus labios sobre los míos. Son muy suaves. Me da pequeños besitos en el labio superior, en las comisuras y termina cogiendo mi labio inferior entre los suyos. Wow. Ahora sí se siente bien. Siento como mi estómago burbujea y se me pone la piel de gallina. Termina besando mi frente.
- Siempre quise que me besaras - roza mis labios al hablar.
- Siempre he querido saber cómo sería besar tus labios - entrelazo las manos con las suyas. - Ha sigo mucho mejor que en mis sueños - cierro los ojos por lo que acabo de decirle.
- Muchas veces, después de que te marcharas de mi habitación, me arrepentía de no retenerte a mí lado y llenarte de mimos - me dice pegando su frente a mía. - Pero tenía miedo de hacerte más daño aún - acaricia mi cara de nuevo. - Estás helado. Entra en casa.
- Entra conmigo - acaricio sus manos que tiene sobre mi cara.
- Hoy no, Kookie - me abraza y yo me acurruco gustoso entre sus brazos, por primera vez. Además, me encanta que me llame así.
- ¿Ya no te gusto? - pregunto con miedo.
Taehyung me agarra de la barbilla para que le mire a los ojos. Despacio se acerca a mí y esta vez él me besa. Mueve sus labios sobre los míos lentamente. Y de pronto siento su cálida y húmeda lengua delinear mis labios, primero el de arriba y después el de abajo. Sus manos acarician mi espalda y yo jadeo gustoso. Al hacerlo, despego levemente los labios y entonces Tae cuela su lengua dentro. En cuanto su lengua toca la mía, siento una sensación electrizante por todo mi cuerpo. Es como cuando al fin consigues algo que deseabas con muchas ganas, pero que no sabías que querías.
Te quiero.
- ¿En serio aún dudas de si me gustas? - me frota la nariz con la suya. - Entiendo que no creas en mi palabra... pero te lo ha confirmado mi abuela - me dice en un todo divertido y por primera vez me sonríe alegre. A mí. Esa sonrisa es solamente mía.
Río con él al recordar todo lo que me ha dicho la Sra. Choi. Me ha dicho que él me ama. También me lo ha dicho él, no directamente, pero sí a mi foto.
Kim Taehyung me ama.
Con la clara intención de pillarle por sorpresa, le arrastro hasta mi casa. Abro la puerta, le empujo dentro y cierro con llave. Me mira sorprendido y se aleja de mí, asustados. Vaya vaya, esto sí que es gracioso. Ahora mismo siento que yo soy el depredador y él es la víctima. Me acerco a Tae moviendo mis caderas. No sé qué estoy haciendo, pero sé que es algo bueno cuando veo que se relame nervioso y eso me encanta.
- Jung... - le callo poniéndole un dedo en los labios.
- Me gusta que me llames Kookie - le digo bajando el dedo por su barbilla, su cuello, su pecho, su estómago, su tripa... hasta que me lo agarra.
- No seas travieso... Kookie - me advierte, pero parece divertido.
Entonces me doy cuenta de que no quiero jugar más. Que tan sólo quiero recuperar todas aquellas veces en las que no nos mimamos después de follar. Me descubro queriendo conocer su color favorito o su comida predilecta. Quiero saber qué es lo que se siente al dormirme abrazado a él.
Le abrazo por pura necesidad. Meto la cara en su cuello y le acaricio con la nariz. Siempre me ha parecido que huele muy bien. Es una mezcla entre jabón y loción de afeitar que me vuelve loco.
- Prometo portarme bien, pero quédate a dormir conmigo - al hablar, rozo deliberadamente la piel de su cuello con mis labios. Se estremece de pies a cabeza.
- Kookie, eso es jugar sucio - me pellizca el trasero. - Y estás muy lejos de portarte bien.
- No quiero que te marches aún - le digo mimoso.
- Me puedo quedar un ratito - sonríe.
Vuelvo a atacar su boca porque es mi nueva cosa favorita. El beso empieza suave, como los anteriores. Nuestra boca se amolda la una a la otra, en una sincronía alucinante. Por pura inercia, nuestras manos acarician el cuerpo ajeno. Yo enrede los dedos en su pelo. Durante los años de academia, Tae siempre llevó un pulcro corte de pelo al estilo militar. Ahora lo tiene más largo y me sorprende lo suave que es. Tae, por su parte, acaricia la curva de mi trasero.
El beso se torna más y más profundo. Empiezo a sentir un calor que nace de mis entrañas. Camino con Tae entre mis brazos hasta que su espalda choca contra la pared de mi habitación. Pego mi cuerpo al suyo y nuestras erecciones se rozan. Ambos jadeamos. Me hincho de orgullo al saber que, aunque haya sido suyo tantas y tantas veces, aún me desea.
Tae baja sus besos hasta mi cuello y los siento en mi polla, que cada vez está más dura. Me restriego contra su cuerpo deseoso de más contacto. Ya no tengo suficiente con sus besos. Quiero... no, necesito que me folle. Me muero por sentir su piel contra la mía. Sus manos ahora están sobre mi trasero y tiemblo de anticipación. Estoy convencido de que de un momento a otro va a invertir posiciones, va a empujarme contra la pared en la que ahora él está apoyado, va a desnudarme y va llevarme a la cama. Pero tan sólo me acaricia y empiezo a desesperarme.
Decido besar su cuello, en un intento de provocar en él, lo que sus besos han hecho en mi sistema. Le escucho jadear roncamente, dejándose hacer, pero no toma la iniciativa y empiezo a frustrarme. Le muerdo el cuello, enrabietado y aunque gruñe, no se queja. Finalmente me separo de él para mirarle con una súplica en la cara.
Fóllame.
Me acaricia el pelo mientras me mira con absoluta adoración. Vuelve a acunar mi cara y me da un beso dulce y tierno. Un beso que lo siento en mi alma. Un beso que consigue transmitirme todo el amor que siente por mí. La sensación es simplemente alucinante.
- Me voy a casa, Kookie - me susurra.
¿QUÉ?
- Pero... pero... - quiero decirle que quiero que me haga el amor, pero no me atrevo.
- Descansa, mi precioso Kookie. Mañana nos vemos en la escuela - me dice dándome un besito en la punta de la nariz.
Le veo abandonar mi casa y me quedo atónito. Kim Taehyung acaba de irse sin satisfacer su propio deseo, con una erección de caballo. No he puesto ninguna resistencia, es más, estaba deseoso de que me hiciera suyo. Y estoy completamente seguro de que él también lo deseaba. Pero se ha largado, y de regalo me ha dejado con una condenada erección.
Me tumbo en la cama y grito contra la almohada, completamente frustrado.
¿A qué estás jugando, Kim Taehyung?
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Hanguk Jeonjaeng 🔞
FanfictionJeon Jungkook ha regresado a su ciudad natal tras la guerra. Pero su peor pesadilla también ha regresado con él. Top: Tae Button: Kook Historia original. AU BTS. ⚠️ 🍋 🍋 🍋 ⚠️ Si no te gustas las historias picantes, este no es tu sitio. 🌶️ 🌶️🌶️
