Taehyung
Está duro. Duro como una puta piedra. Me mira con angustia y sus mejillas se tiñen de un precioso color carmesí. Se levanta y se marcha. Y Namjoon detrás de él. No hace falta ser muy listo para saber que Nam está al tanto de todo. Por cómo le mira, no le es indiferente.
Espero que él sepa quererte como mereces.
- Vaya, eso ha sido rápido - Yoongi me ayuda a ponerme en pie. - Si que es fuerte el mocoso - dice alucinado porque me haya ganado. - Es eso, o realmente quería vengarse de ti como ha dicho Nam - bromea.
- Me voy. Hasta mañana Yoongi - me despido.
- Ey, ¿ya te vas? - parece apenado.
Entonces pienso en que me encantaría que la abuela conociera a Yoongi.
- ¿Quieres venir a mi casa? - le invito.
- Pues... ¿Estará esa vieja chiflada? - me dice con dudas.
- Espero que no te estés refiriendo a mi abuela - la advierto con tono serio.
- ¿Tu abuela? No, por Dios. Pensaba que vivías con la Sra. Choi... - se calla cuando ve mi semblante.
- La Sra. Choi es mi abuela - le digo.
- No entiendo una mierda, Tae - me dice negando.
- Vamos, te lo cuento de camino a mi casa - le agarro del brazo. - Por cierto, ella te va a encantar. Tenéis el mismo sentido del humor de mierda.
Durante el camino a casa, le cuento a Yoongi cómo la Sra. Choi se ha convertido en mi abuela, y para ello, tengo que contarle sobre Jungkook, y para hablar de porqué traté así ha Jungkook, he tenido que contarle mi triste y oscuro pasado. Me deja hablar sin interrumpirme. Cuando llegamos a la valla de mi casa, dejo escapar un largo suspiro.
- Entenderé si no quieres volver a tener nada que ver conmigo - le digo sinceramente.
Durante un largo minuto, se lo piensa en silencio. Me pongo nervioso porque sé que va a mandarme a la mierda.
Me lo merezco.
- ¿Lo dices porque has sido un hijo de la grandísima puta o porque eres marica? - me dice con una sonrisa siniestra.
- Por ambas, supongo - susurro abatido. - Gracias por todo. Cuídate - me despido.
Me giro para entrar en mi casa, pero la mano de Yoongi en mi muñeca me detiene.
- Taehyung, me importa una mierda con quien te acuestes - me gruñe - Y puedo llegar a entender que este mundo ha sido tan cruel contigo que te ha convertido en un insensible de mierda. Pero bastante jodida ha sido la guerra para que los humanos sigamos haciéndonos daño unos a otros - me advierte. - ¿Has vuelto a acosar a Jeon? - me pregunta, inquisitivo y yo niego avergonzado.
- Que no me entere que vuelves a ponerle una mano encima sin su consentimiento o te romperé las piernas, ¿queda claro? - me amenaza. En otra situación me hubiera hecho gracia, pero no en este instante.
- No te preocupes, no voy a volver a acercarme a él. Quiero acabar la escuela cuanto antes y desaparecer para que pueda olvidarse de que alguna vez existí.
- Hay que joderse, ¿estás enamorado de él? - me pregunta incrédulo.
- No - le miento. - Me obsesioné. Pero ya lo he superado.
- Ya... por eso tienes esa cara de perro apaleado - me vacila. - Anda, preséntame a esa momia.
- ¿A quién llamas momia, enano? - dice desde la puerta mi abuela. Me pregunto cuánto tiempo llevará allí escuchando.
Yoongi, lejos de avergonzarse, se ríe al ser pillado infraganti. Hago las presentaciones pertinentes y mi abuela nos invita a pasar, feliz de que haya llevado a un amigo a casa.
- Dime Yoongi, ¿de dónde eres? Esta momia lleva aquí mil años y conozco a todo el mundo, pero a ti no te había visto nunca - le dice mi abuela con su peculiar sentido del humor.
- Soy de la zona de Daegu, como Tae. Pero mi familia se mudó a Seúl cuando yo era pequeño - le explica Yoongi. - En la guerra conocí a Hobi y nos hicimos muy amigos. Él me salvó la vida y yo lo traje de vuelta a su hogar, hace unos meses - intenta no emocionarse. - No queda nadie de mi familia vivo, así que Namjoon me ofreció quedarme con su familia, pero no puedo abusar de su hospitalidad eternamente - medio sonríe. - Creo que me marcharé en cuanto termine el curso.
- Querido, seguro que están súper agradecidos - le dice mi abuela agarrando sus manos.
Entonces una descabellada idea se cruza por mi mente.
- ¡Quédate a vivir conmigo! - exclamo emocionado.
Yoongi me mira con cara de asombro, pero no me contesta. Entonces caigo en la cuenta de que hoy le he confesado mi turbio pasado, además de que soy maricón. Dudo que quiera vivir conmigo.
- ¿En serio? ¿A ti te parece bien, momia? - le pregunta a la abuela con una sonrisa enorme en la cara.
- Por mí no hay problema, cuántos más esclavos, mejor - bromea la abuela, pero suena muy feliz. Me da la mano y me sonríe.
- Ok, entonces tendré que ir a recoger mis cosas a casa de Nam. ¿Me acompañas? - me dice Yoongi con una sonrisa enorme.
Le doy un abrazo enorme porque estoy tan agradecido que no sé qué más hacer. Cuando nos separamos, la abuela tiene los ojos llorosos y sonríe.
- Anda, largo de aquí los dos. Os esperaré con la cena lista - nos dice girándose para que no la veamos llorar. - Yoongi, llévales a los Kim estas mermeladas para darles las gracias, ¿sí? Las he hecho yo misma.
- ¡Claro! Gracias Sra. Choi- le dice Yoongi, contento.
Salimos hacia la casa de los Kim. Cuando llegamos, Namjoon no está y me imagino que estará con Jungkook. Me revuelvo incómodo, pero entonces recuerdo que es lo mejor para él, así que decido cambiar mi actitud. Yoongi se despide de los padres de Nam con cariño y promete volver pronto se visita. Antes de darnos cuenta estamos de vuelta en casa.
En nuestro hogar.
Ayudo a Yoongi a instalarse en mi casa. No tiene muchas cosas así que terminamos pronto.
Cenamos con la abuela y nos quedamos charlando un buen rato con ella. Tal como supuse, son tal para cual. Mientras recogemos los cacharros, la abuela le levanta la manga del brazo quemado a Yoongi.
- Muchacho, tienes que cuidar esta piel - le dice mientras examina el brazo con detenimiento - Si la hidratas, dolerá menos. Ven, siéntate.
Temo la reacción de Yoongi ya que sus quemaduras son un tema tabú para él, pero le ha pillado tan de sorpresa como a mí. Vemos a la abuela rebuscar en la alacena de la cocina. Saca un tarro grande. Lo abre y un delicioso olor a lavanda llega hasta mi nariz.
- Te darás esta crema, que yo misma fabrico, todas las noches, ¿entendido? - le señala con el dedo. - ¿Tienes alguna herida abierta? - Yoongi asiente, señalándose la espalda. - Entonces tendrás que ponerte una cataplasma para que no se infecten.
Busca otro tarro, más pequeño y con una sustancia oscura dentro. Al abrirlo Yoongi y yo arrúganos la nariz pues huele a podrido.
- Ya sabía yo que era usted una bruja, Sra. Choi - dice Yoongi tapándose la nariz. - En el medievo la abrían quemado.
- ¿Quién dice que no lo hicieron? - le contesta la abuela, a lo que los dos reímos. - Taehyung, cubre sus heridas con este ungüento y por el resto de la piel quemada, dale la crema. Y que no me entere que no te has dejado, enano - le amenaza. - Y deja de llamarme Sra. Choi o te convertiré en sapo.
- Gracias... abuela - dice un emocionado Yoongi.
Por la noche, antes de acostarnos, Yoongi se quita la camiseta y puedo ver la mitad de su espalda quemada. Aplico los remedios tal cual me ha indicado la abuela, deseoso de aliviar el dolor de mi amigo.
ESTÁS LEYENDO
Hanguk Jeonjaeng 🔞
FanficJeon Jungkook ha regresado a su ciudad natal tras la guerra. Pero su peor pesadilla también ha regresado con él. Top: Tae Button: Kook Historia original. AU BTS. ⚠️ 🍋 🍋 🍋 ⚠️ Si no te gustas las historias picantes, este no es tu sitio. 🌶️ 🌶️🌶️
