Una ultima conversación

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No fue sino hasta el siguiente día que llego tu oportunidad, junto a Ghost, de hacerle una visita a su prisionero Alexander. 

Había un par de cosas que ambos debían hablar y que Ghost te acompañara no era un problema, no había nada de malo en que el escuchara. Además, ese fue el acuerdo, tu visita solo fue permitida porque el estaría ahí, de lo contrario, se te habría negado.

Recorriste nuevamente los pasillos de las celdas, unos que no hacia mucho ya habías tenido que visitar, teniendo a Ghost justo detrás de ti, casi pareciendo una especia de guardaespaldas. Tu andar solo se detuvo en el momento en que llegaste frente a su celda.

Con asombro observaste el estado actual de aquel que alguna vez fue tu compañero, estaba sentado el suelo, recargando su espalda contra uno de los muros. Todo su rostro estaba cubierto por moretones y sangre ya seca. Era claro que esas heridas tenían poco tiempo de haber sido infringidas, por un momento sentiste pena por el pero el sentimiento no duro mucho tiempo. 

"Vaya, vaya, ¿Ustedes serán mis visitas del día de hoy?" Su voz se escuchaba un tanto diferente, posiblemente a causa de las lesiones en su boca. Aun así, el sarcasmo y cinismo seguía presente en su persona. 

"Nada de esto tuvo que terminar así, Alexander" Te hincaste para poder quedar mas a su altura. La distancia entre ambos seguía siendo amplia, y tu permanecías algo alejada de las rejas por seguridad. 

"En eso tienes razón, Muñeca...pudo terminar aun mejor" Rio un poco antes de dejar escapar un quejido de dolor. 

"¿Por que llegar tan lejos? ¿Por que herir a Soap así?" 

"El sargento estorbaba, ambos lo sabemos. No dejaba de consolarte y ser tan buen amigo" Respondió con burla y molestia, como si hablar de Soap le fuera asqueroso. 

"Soap es un gran amigo y siempre le estaré agradecida por eso" 

"Ese es el puto problema, todo era diferente cuando no estaba el... o aquel" Dijo señalando a Ghost, quien permanecía a tus espaldas, observando todo en silencio. 

"Tu y yo también fuimos amigos...hubo un tiempo en que pudimos llevarnos tan bien, hasta que cambiaste"

"¿Yo cambie? Yo no fui quien llego pidiendo ayuda llorando, suplicando porque terminara con su dolor por su vida miserable ¿Y que paso cuando te ayude? Te arrepentiste en el ultimo minuto y yo quede como un completo imbécil por tu falta de palabra...perra mentirosa" Se levanto con pesar desde su lugar para poder acercarse a las rejas de las cuales se sostuvo con fuerza, su frente se recargaba con el frio metal. La mirada que te dedicaba era de desprecio puro. 

La atención de ambos se distrajo cuando escucharon el sonido de un "Click". Cuando giraron al mismo punto, se encontraron con un Ghost que había desenfundado su arma corta, apuntando directamente hacia la cabeza de Alexander.

"Que estés detrás de esas rejas no me impide dispararte, vuelve a insultarla en mi presencia y eso es lo que ganaras" Ghost no solo hablaba en serio, estaba directamente amenazándolo. 

"Oh claro, el enamorado entrando en acción, que dulce"

"No hagas esto mas difícil de lo que ya es Alexander" 

"Tu lo hiciste mas difícil, Muñeca. Solo tenias que hacer una sola cosa, incluso te ayude otra vez en eso, y no fuiste capaz de hacerlo ¿Tan complicado es morirse?" 

"Yo no quiero morir...ni antes, ni ahora ¿No pudiste verlo?" 

"Si tanto deseas ver a alguien morir, solo espera un poco mas" Ghost se acerco lentamente, con su mano te ayudo a ponerte nuevamente de pie. Una vez que te reincorporaste, te hizo ligeramente hacia atrás, dejándote a sus espaldas. 

"Teniente Ghost...Supongo que debo esperar de usted el mismo trato que su Sargento, ¿No?" 

"Supones bien" Ghost no había enfundado su arma, la mantenía en su mano, lista para usarla en cualquier momento. 

"Te conseguiste un buen perro guardián" Hablo dirigiéndose a ti "¿Con la misma intensidad que te defiende también te coge?" Se rio, burlándose de ambos "Supongo que _______ debe hacer muy bien su trabajo en la cama, ¿No, Teniente?" 

Antes de que pudieras decirle cualquier cosa, Ghost se acerco a las rejas en un rápido movimiento, tomo la mano izquierda de el y estiro, obligándolo a sacar casi en su totalidad su brazo de la celda, en seguida le aplico una llave con la que logro romperle el antebrazo.

En un principio quiso dispararle como había prometido antes pero eso seria demasiado sencillo, por ello guardo su arma. Su cuenta pendiente con el la pagaría a base de dolor, si moría en el proceso, poco le importaba. 

Alexander retrocedió en cuanto pudo, regresando al fondo de la celda, chocando contra el muro en el que al principio estaba recargado. Un fuerte quejido de dolor se escucho en todo el lugar, por mas que intentaba contenerse, no pudo silenciar su sufrimiento por aquello. Ghost por su parte, permanecía totalmente serio, como si no acabara de romperle el brazo a nadie. 

"Simón..." Susurraste llamándolo mientras te acercabas a el, abrazando su brazo. 

"Ya es hora que aprenda a controlar esa lengua" 

"¡Jodanse los dos! Cuanto me arrepiento de no haberte disparado cuando tuve la oportunidad" Escupio mientras sostenía su antebrazo roto "Deseo verlos sufriendo" 

"No sabes cuanto voy a sufrir al lado de mi familia" Hablo en sarcasmo Ghost, mirándolo con superioridad. 

Alexander simplemente lo vio sin entender a lo que se refería. 

Ghost rodeo con su brazo tu cintura, atrayéndote hacia el, una vez que te tuvo cerca hizo el gesto de darte un beso en la frente aun con su pasamontañas puesto para luego volver a mirarlo a el. 

"Mira bien, porque será la ultima vez que la veras a ella. No solo es mi compañera de trabajo, esta mujer es Mi Mujer, mi futura esposa...y la madre de mi hijo" Sus palabras no solo eran de orgullo, sino también para dejarle en claro que mientras el tenia su destino sellado, tanto tu como el tenían todo un futuro por delante, uno feliz. 

El otro solo comenzó a reír, era difícil saber si se estaba burlando o por incredulidad ante lo que recién había declarado Ghost.

"Ojala ese bastardo nunca llegue a nacer" Los miro a ambos con desdén. 

Ghost lo ignoro, poco o nada le importaba lo que dijera. Pero no estaba dispuesto a seguir exponiéndote a eso, a su veneno. Para el la conversación ya había terminado y sin esperar nada mas, te saco de ahí. Su brazo seguía envolviéndote por cintura, por lo que le resulto sencillo guiarte hasta la salida. 

Una vez que salieron no solo de las celdas, sino totalmente de ese edificio, se detuvo para girarse hacia ti. Sus manos sostuvieron tu rostro, observándote. 

"Ignora lo que escuchaste, nada malo le pasara a nuestro hijo, ni a ti" 

"Lo se, no te preocupes. Mas que nunca deseo salir adelante" Le sonreíste con completa seguridad. Sabias que podías apoyarte en Ghost, así que poco a poco podías dejar atrás tus preocupaciones. 

"Bien" Su mirada se relajo. Estaba feliz de verte nuevamente fuerte. 

"Todo estará bien, Simón" Lo abrazaste con fuerza, querías transmitirle la misma seguridad que el te daba. En respuesta, el te envolvió en sus brazos. 

You Love MeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora