capitulo 16

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No sabía porque pero al ver al último rubio bajar me recordó algo, pero los gritos de las adolescentes hicieron que borrara aquel pensamiento estúpido.



De repente los cuatro chicos comienzan a correr y cuando iban pasando por aquí, me tuve que agachar porque Lili me estaba llamando.



—Viste son muy lindos—dijo y sonrió.



—Si son lindos.


En eso se caen dos y empiezo a reír descontroladamente junto con Kloe sí que causo risa.



De repente siento la mirada de alguien por unos segundos y después escuche una risa, esa risa que suena a veces en mis sueños abro los ojos para ver de dónde viene pero no la encuentro ya que casi todo el mundo se estaba riendo, pero algo en mí se encendió, o quizás solo era aquella loca esperanza de conseguir aquel chico, que me estaba haciendo escuchar y ver cosas.



Después de aquella escena, pasaron dos chicos más, uno alto y rubio muy lindo y el chico con un mecho. Cuando entraron al aeropuerto se vio como se montaban en una camioneta y se alegaban, al igual que las eufóricas adolescentes.


—Bueno te llevare con la tía—dijo mientras tomaba de la mano a Lili.

Caminábamos hacia el auto Lili sin decir nada.


Me encontraba muy feliz, no sabía porque, pero tenía un presentimiento de que aquel chico de mis sueños, se volvería mas que solo un sueño.



—Gracias por traerme—dijo Lili— ¿Me puedo quedar contigo esta noche?



—Lo siento, quisiera pero no puedes tengo que ir a mi trabajo, tengo que hacer algunas cosas—dijo Loe muy nerviosa, pobre de ella—lo siento —dijo y ella solo asintió. Lili se montó en el auto y yo detuve a Kloe antes de que ella subiera al auto.



—Una pregunta. Si tu tía vive aquí ¿Porque no le pides trabajo a ella? ¿Con quién vives Kloe?—pregunte rápidamente ella me miro, se podía ver que estaba a punto de llorar. Demonios.



—Mi tía vive en Texas viene cada mes de visita, pero solo se queda tres días. Ellas se quedan en un hotel—dijo—.Vivo con korny en un pequeño departamento de dos habitaciones por eso no la llevo, tengo sujetadores y bragas tiradas por todos lados, no la puedo llevar es muy pequeña y no sé cómo esconderlo—dijo soltando algunas lágrimas las limpie rápidamente.



—Lo siento no debí preguntar.

Genial yo y mis estupideces siempre cegándola. Tenía que haberme callado.



—Está bien necesitaba desahogarme con alguien—dijo y sonrió.

Después de que Kloe se calmara, nos montamos en el auto.


Fuimos al hotel, donde la acompaño hasta la habitación yo aproveche para enviarle un mensaje a Lieska.



Perra espero que estés lista Kloe nos va  a acompañar a la prueba de vestuario llegamos como en 10 minutos

Una oportunidad de amarDonde viven las historias. Descúbrelo ahora