Capítulo 18

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En los días que siguieron a la tragedia, T/n se encontraba sumida en su dolor y tristeza. Cada lágrima que derramaba parecía llevar consigo un pedazo de su corazón roto. A pesar de los esfuerzos de todos por brindarle consuelo, el vacío que sentía parecía insuperable. En una tarde en la que la melancolía la envolvía más que nunca, Syndra decidió acercarse a ella de una manera diferente.

Encontró a T/n en un rincón tranquilo del templo, sus ojos enrojecidos y su expresión cargada de dolor. Syndra se acercó con cautela y se sentó a su lado, sin decir nada en un principio. El silencio se volvió un puente entre ellas, permitiéndoles compartir el peso de la tristeza sin palabras.

Finalmente, Syndra habló con voz suave pero firme.

—Sé que estás pasando por un momento inimaginable, T/n. Perder a un hijo es una herida que trasciende las palabras.

T/n miró a Syndra, sus ojos llenos de tristeza y desesperación.

—Sí, es como si una parte de mí se hubiera ido para siempre... Pero sabía que si no hacía algo, Kayn y yo ibamos a morir.

Syndra asintió, su expresión mostrando una rara vulnerabilidad.

—Quiero que sepas que no estás sola en esto. Aunque parezca que la vida se ha vuelto oscura y cruel, hay personas aquí que te aman y te apoyan...
Más que nada siempre voy a estar para ti.

T/n bajó la mirada, sus lágrimas volviendo a fluir.

—Gracias, Syndra... Pero, quisiera pedirle piedad al mundo... siento como si no pudiera superar esto, como si estuviera atrapada en un abismo de dolor, después de lo que le pasó a mi hermana, esta situación... ¿qué debería hacer?

Syndra colocó una mano cálida sobre el hombro de T/n.

—Déjame contarte algo que quizás nunca haya compartido antes. Antes de conocerte, mi vida estaba llena de poder y ambición, pero también estaba llena de soledad y traición de mi propio maestro. Tú hermana lo hacía ver más divertido...
Tú llegaste y llenaste un vacío que ni siquiera sabía que existía. Te vi crecer, convertirte en una persona valiente y fuerte, y te amé como si fueras mi propia hija.

Las palabras de Syndra resonaron en el corazón de T/n, tocando una fibra emocional que no había sentido antes.

—Sé que no puedo borrar tu dolor, pero quiero que sepas que no importa cuán oscuro sea el camino, no estás sola. Siempre estaré aquí para ti.
Al fin y al cabo no es tan malo el camino a la oscuridad.

T/n se volteó hacia Syndra, sus ojos encontrándose en un abrazo silencioso y reconfortante. En ese momento, T/n pudo sentir el amor genuino y la conexión que compartían, y supo que, a pesar de su dolor, no estaba sola en este viaje.

A medida que los días pasaron, el apoyo de Syndra y de todos a su alrededor ayudó a T/n a encontrar una manera de sanar. Aunque nunca podría borrar la pérdida que había sufrido, encontró fuerza en las palabras y acciones de aquellos que la amaban. La relación entre T/n y Syndra se fortaleció aún más, y T/n comprendió que, a pesar de las adversidades, siempre había un lugar en el mundo donde pertenecía y era amada.

Kayn y Tú "Supremacía"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora