{T R E I N T A Y S E I S}

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Taehyung abría sus ojos lentamente, había dormido demasiado desde que logró conciliar el sueño la madrugada anterior junto a Yoongi.

¿Dónde estaba Yoongi?

Se levantó lentamente entre quejidos, su dolor era más intenso y se sentía más agotado. Pensó que se debería a haberse relajado demasiado mientras dormía y al destensar sus músculos estos duelen aún más tras ser magullados.

— Mhm~ tengo sed.

Se estiró de forma perezosa, quejándose aún más por la sensación tirante de sus heridas en el abdomen. Posterior a ello se levantó totalmente de la cama, bostezando y tallándose los ojos en el proceso. ¿Dónde se metió aquel demonio?

— Escurridizo. —.susurró dirigiéndose al baño, con el propósito de lavar su boca y limpiarse un poco los ojos para despejar la existencia de lagañas en ellos.

Se miró al espejo mientras rascaba ligeramente su nuca con una mueca de cansancio, pensando cuán afectada estaría su belleza ahora. Nunca fue alguien considerado bonito siquiera, y tener belleza de repente y que se viera dañada más rápido de lo que esperaba, le daba cierta sensación desagradable en el pecho.

Terminó de lamentarse y se lavó los dientes mientras gruñía quejándose de dolor, su boca y mandíbula aún dolían y comenzó a sangrar, lo notó al escupir el dentífrico en el lavado del baño. Carajo.

Habrá abierto por accidente alguna de las heridas que provocaron los puñetazos que recibió.

Una vez terminó de hacer lo que necesitaba en el baño, obviamente eso incluía orinar, salió de su habitación y comenzó a bajar las escaleras con dificultad al moverse. Si bien las heridas de su abdomen no eran mortales y tampoco eran de preocupar mucho, el dolor no solo incluía el de estas, sino también el dolor de los golpes que recibió.

Le sorprendía no tener roto algún hueso.

Se encaminó a la sala sin esperanza de encontrar a nadie, pero escuchaba ruidos de cosas siendo movidas y murmullos que le resultaban lejanos. Cuando llegó hasta la entrada a la cocina notó la causa de esto.

— ¡No, idiota! ¡Eso iba antes de la salsa! —.Yoongi, que llevaba un mandil medio puesto y usaba guantes, estaba regañando en susurros a Hoseok, que iba de igual forma que él.

¿Estaban cocinando?

— Habérmelo dicho antes, pollito medio muerto. —.atacó al pálido con sus palabras.

Ahí Taehyung cayó más en cuenta de algo obvio, Yoongi iba teñido de rubio. Eso lo hizo sonreír suavemente, le tomó en cuenta el consejo.

— ¿Chicos?

Ambos demonios se giraron atónitos a mirar al humano, dejando de mover sus manos mientras escuchaban el sisear del fuego en la estufa, que calentaba el sartén con salsa roja.

Sin embargo antes de empezar a hablar, Yoongi se apresuró a devolver la salsa de tomates a su recipiente para rápidamente lavar el sartén y volver a colocarlo sobre el fuego. No habían puesto el aceite antes y era importante.

— Buenos días, Taehyung. ¿Dormiste bien? —.Hoseok abandonó la cocina dejando a Yoongi solo con el lío, yéndose directo con el humano.

Quien asintió despacio, algo confundido.

— ¿Qué hora es? —.cuestionó en un hilito de voz, rascándose el cuello.

— Once y media, bebé. —.el mismo demonio enfrente suyo le respondió.

Kim suspiró asintiendo de nuevo, había dormido mucho y eso le gustaba. Después de todo la escuela estaba enterada de que no asistirían a clases por su propio bien.

12:00a.m         [TaexRapLine+19]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora