Habían pasado cuatro días después de la gran fiesta de Halloween en casa de Alan. Y desde ese día, las cosas estaban cambiando muy repentinamente para un ambiente tenso. Una situación muy grumosa como para no darse cuenta de lo que se estaba viviendo.
Esa mañana Andrés daba una vuelta por su vecindario, era un día extraño, en el cual había fuertes vientos y la temperatura del lugar bajaba poco a poco. Andrés miraba con atención a todas las direcciones, desde que supo que supuestamente Guillermo era un asesino por medio de rumores que escuchó. Fue hasta que, vio un faro de luz y ahí se encontraba pegada una hoja de que se buscaba a alguien. Andrés tomó la hoja con delicadeza y empezó a leer en voz baja.
-No se ha visto desde el sábado pasado. Realizó una fiesta en su casa, a la cual todos sus amigos asistieron y nunca se supo nada más de él al final de la fiesta... Tenía puesto un disfraz de vampiro- bajó su mirada a la foto. Aquella foto se veía mal y borrosa pero aún así Andrés trato de descifrar de quien se trataba -¿Alan?- se llevó una mano a su nuca y su rostro se torno a una llena de preocupación.
Estaba seguro que Guillermo tenía algo que ver con esto.
Andrés empezó a caminar a un paso acelerado y cada vez que caminaba más, se encontraba más hojas de que se buscaba a Alan, incluso había hojas hasta en el concreto, sucias y rotas por la lluvia del día pasado.
Andrés llegó a la preparatoria, hace mucho no asistía por temor. Al estar frente a ese lugar nuevamente hizo que un escalofrío le recorriera el cuerpo y trago saliva. Con un paso lento empezó a adentrarse, en cuanto puso un pie adentro sintió un punzada en su pecho...realmente le aterraba estar ahí de nuevo.
A lo lejos, Javier vio a Andrés llegar y por lo cual, él corrió hacia donde estaba.
-¡Andrés! Que milagro- expresó Javier mientras extendía la mano hacia Andrés.
Andrés se confundió pues habia demasiadas personas en el gran patio -¿Qué pasó aquí?-
-Están haciendo muchas cosas para encontrar rastros de Alan- suspiró. -por lo que veo ya te enteraste y por eso mismo viniste- contestó Javier mientras su rostro se volvía serio y señalaba la hoja que sostenía Andrés.
Andrés vio que aún tenía la hoja en su mano -Sí y no-
Fue hasta que se empezaron a escucharse muchos murmullos. Guillermo estaba siendo llevado por las autoridades y lo dirigían hacia una patrulla.
-Era de esperarse- suspiró Javier.
Andrés volteó a verlo -Estan bien estúpidos- parecía decirlo de manera automática.
-¿Qué?-
-Sí Javier, mira, aquí dice que fue en su casa y que sólo fueron- suspiró- los que el considera sus "amigos". Porque si es así, es media escuela. Pero el punto es que ni deberian estar buscando rastros de Alan aquí - Andrés señalaba la hoja.
Javier se rascó la cabeza -Tienes un buen punto pero- Oribe interrumpió.
-¡Andrés! Que gustazo verte de nuevo-
Andrés incómodo, saludó y desviaba la mirada hacia la patrulla, pues con Oribe no hubieron buenos términos.
-Entonces Andrés ¿Cómo pretendes descubrir donde está Alan? Y también saber ¿Quiénes son los culpables? Con eso de que eres detective- dijo Javier entre risas. -O también se me olvida que eres del bando de ese psicópata-
Andrés rodó los ojos y corrió hacia la patrulla.
Por otro lado, Guillermo tenía unas ojeras demasiado marcadas y el cabello desordenado. Parecía ser consumido por la vida. El olor a cigarro penetraba en sus fosas nasales. El cansancio era notorio y simplemente se veía que ese chico, a pesar de estar ganando y cobrando venganza, él también se estaba muriendo inconscientemente. Ahora estaba en una patrulla siendo señalado de un asesinato, del cual si fue el acto que hizo, pero aún no había pruebas de que fuera él totalmente. En la mitad de su pensamiento menos retorcido y compulsivo, volteó a ver a la ventana de la patrulla.
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𝐑𝐮𝐞𝐠𝐚 𝐩𝐨𝐫 𝐞𝐥𝐥𝐨𝐬
Fanfiction𝔈𝔫 𝔩𝔞 𝔟𝔲𝔩𝔩𝔦𝔠𝔦𝔬𝔰𝔞𝔰 𝔠𝔞𝔩𝔩𝔢𝔰 𝔡𝔢 𝔐é𝔵𝔦𝔠𝔬, 𝔯𝔢𝔠𝔬𝔯𝔯í𝔞𝔫 𝔭𝔞𝔫𝔠𝔞𝔯𝔱𝔞𝔰 𝔠𝔬𝔫 𝔲𝔫 𝔯𝔬𝔰𝔱𝔯𝔬 𝔱𝔢𝔪𝔦𝔡𝔬. 𝔘𝔫𝔞 𝔰𝔢𝔯𝔦𝔢 𝔡𝔢 𝔡𝔢𝔣𝔲𝔫𝔠𝔦𝔬𝔫𝔢𝔰 𝔥𝔞𝔟í𝔞𝔫 𝔰𝔦𝔡𝔬 𝔞𝔩𝔢𝔯𝔱𝔞 𝔯𝔬𝔧𝔞 𝔭𝔞𝔯𝔞 𝔩𝔞 𝔭𝔬𝔟...
