Me quise alejar pero no podía, el no me dejaba. No me soltaba.
Ahora me calmé un poco. Son las 20:00 hs. Benjamín salió a comprar su bebida de la noche. El en realidad no toma mucho, por asi decir. Solamente toma a la noche cuando comemos y en fiestas u ocaciones especiales. Igual que con el cigarrillo.
Estoy acostada en mi cama. Noto que no llega y ya salió hace más de media hora, por lo que decido tomar mis cosas y salir.
Me voy a la casa de mis papás. Ellos son las mejores personas que he conocido. Los amo, a toda mi familia.
Apenas salgo de mi casa llamo a mi madre.
*Llamada telefonica*
Majo: Hola hijita!
Yo: -con la voz llorosa- Mami, puedo dormir con ustedes esta noche?
Majo: mi amor, paso algo que deba preocuparme? Y referida a la pregunta te digo que si, amorcito.
Yo: gracias, te cuento allá, te amo má.
Minutos despues llegué a casa de mis padres. Mi mamá estaba cocinando y mi papá viendo el partido.
Este clima me hace acordar mucho a cuando era chica: ese olor proviniente de la cocina, en la cual mi madre cocina con todo su amor y esfuerzo para su familia, mi padre, recien vuelto de trabajar, descansando un poco en el sofá y viendo algo de televisión, mis hermanos, correteando por el pasillo, jugando como locos y riendo felices. Extraño todo esto. Realmente lo extraño.
Yo: Llegué!
Coco: hija? Que haces aqui? No sabia que vendrias!
Yo: Papi! Le avise a mamá, vengo para quedarme a dormir. Las cosas no están bien en casa.
Coco: que te hizo? Que pasó? Podes contarme si queres hija, esta bien.
Yo: si, papa, te contaré. Solo quiero que tambien venga mamá.
Coco: bien, iré a llamarla.
Yo: gracias.
Mi papá se levanta del sillon y se dirige hacia la cocina. Vuelve con mi madre de la mano. Me da tanta ternura.
Majo: hijita hermosa! Hace cuanto que no te veo, amor!
Yo: mami, me viste el miercoles y estamos a viernes!
Majo: Oh! Para una madre cualquier cantidad es mucho tiempo!
Yo: bien, quiero contarles algo.
Coco: cuentanos hija, aquí estamos para lo que necesites.
Yo: gracias papa. Bueno es que es dificil
Majo: confía en nosotros mi niña
Yo: confío
Coco: pero, es grave?
Yo: No. Bueno, si. Mas o menos.
Majo: bien, cuentanos chiquita.
Yo: Benjamín me violó y me pegó
Coco: Qué?
Majo: oh, dios, por eso llorabas hoy en el telefono!. Mi pequeña. Pobresilla.
Comencé a llorar nuevamente. Mis padres se acercaron para abrazarme.
Coco: todo se va a solucionar.
Majo: debes denunciarlo.
Yo: si, lo haré.
