-Maratón 3/?-
*Narra lali*
Salimos de la casa de Cande para ir a la comisaría. Si, decidí realizar la denuncia finalmente. Bueno, yo no, lo decidió mi amiga, mi hermana. En fin. Tampoco quería tenerle miedo. Si no, no llegaría a nada. Llegamos.
Entramos y habían dos hombres detrás de un mostrador y unas cuantas personas acumuladas delante de éste.
Cande: voy al baño y vengo. Haz la fila.
Yo: si, can. Tranquila.
Cande: okay. Voy.
La vi dirigirse hacia una puerta del fondo con total naturalidad. Acaso ya había estado allí?
Me sacó de mis pensamientos una voz grave y enojada que decía "¿Se puede saber qué haces aquí?
Yo: eh, Benjamin, vine a... a acompañar a Cande a ver a su novio que es policía.
Encerio había salido eso de mi boca? Oh, de seguro no me creerá.
Benjamin: ah, mírate tu, acompañando a una simple estúpida a ver a su novio a un lugar que deberás odias. No será otra cosa? Lali, yo ya se a lo que viniste.
Yo: ah, si? Em... bueno
Benjamin: si, se. Quieres que te diga?
Yo: no es necesario. Quizás no sea ni correcto. Digo, para que decirlo si tal vez sea falso.
Benjamin: oh, no lo es. Viniste a denunciarme a mi.
Yo: no, amor, no. Yo a ti no te denunciaria. Te lo juro.
Benjamin: hay, sabes que no te creo. Ven conmigo.
Yo: a donde?
Benjamin: no te importa. Ven y cállate
Yo: esta bien.
Benjamin: anda apúrate.
Yo: si, lo siento, de veras.
Me tomó suavemente del brazo, claro. Todo un disfraz, si apenas salimos de la comisaría me sujeto con fuerza, aproximandome a el. Me subió a su camioneta con mucha fuerza y cerró con seguro. ¿Creyó que me escaparía?
Se subió del lado del conductor y me quitó el teléfono de mi bolsillo. Hay No, esto se pone feo.
Benjamin: esto. Esto ahora me lo quedo yo. No te quiero escuchar. Cállate.
Yo: bien.
Dicho esto no dije nada mas. Me refugié en el paisaje fuera de la ventana. Cuando Benjamin estacionó dio una frenada muy fuerte que me hizo sobresaltar.
Benjamin: bien, llegamos.
Yo: en donde estamos?
Benjamin: que? Acaso no recuerdas lo que te dije? Callada.
Yo: si, perdón.
Benjamin: iré por una llamada. Quedate aquí.
Se fué. No estaba al alcance de mi vista. No sabia a donde había ido ni tampoco sabía donde estoy. Voy a llamar a Cande. Oh, no. Benjamín me quitó mi teléfono. ¿ Que? ¿Con esto me quiere reconquistar? ¿Está loco?
Benjamin: bien, ya volví. En un rato van a venir unos tipos a custodiarte. Yo debo ir al trabajo.
Yo: que es todo esto?
Benjamin: oh, que ingenua. Te estoy alejando de lo que te hace mal.
Yo: me estas secuestrando. Y el único que me hace mal eres tu.
Benjamin: oh, eres muy estúpida parece. Yo nunca te maltraté.
Yo: ¿y cuando me pegaste y violaste?¿Recuerdas cuando había quedado embarazada y tu no te quiciste hacer cargo? Pero eso no fue lo único. Como si fuese poco me tiraste de las escaleras para que lo perdiera. Y yo te perdoné. Fui una estúpida. Te excusaste diciendo que habías tomado y no sabías lo que hacías. Estas loco.
Benjamin: te estas pasando Mariana.
Yo: que? Diciendote las cosas en la cara? Oh no. Y tu te traes a tus tipos para que me vigilen pero no eres capaz de decirme las cosas frente a frente. Eres un idiota.
Benjamin: acá la única idiota eres tu. Y deja de dar un show en el jardín y adentrate en la casa. Tienes que aprender unas cuantas cosas.
Yo: hay, el señor ahora me va a pegar. Un golpe más o un golpe menos no hace la diferencia, Benjamin.
Benjamin: okay. Pero por lo menos te daré tu castigo. Sufrirás.
Agarró su teléfono y marcó un numero que no llegue a ver. Puso altavoz para que yo oiga.
Benjamin: Máximo, estas ahi?
Maximo: si señor.
Benjamin: bien. Necesito un favor.
Máximo: claro. Dime a quien hay que torturar.
Benjamín: Peter Lanzani.
Máximo: espera. El que golpeamos el año anterior?
Benjamín: si, ese. Hasta luego. No me falles.
Máximo: hasta luego, jefe.
¿Que? ¿Iban a pegarle a Peter? Espera, ¿ya le habían pegado? Nuevamente no entiendo nada.
