CAPÍTULO QUINCE

2 0 0
                                        


Mi salida con Benjamín comenzó con una caminata por la ciudad, deleitándonos con el bullicio de la vida urbana que nos rodeaba. Karovo se mostraba en todo su esplendor, con sus rascacielos imponentes y sus luces brillantes. Benjamín y yo intercambiámos risas mientras exploramos cada rincón que se nos presentaba. Cada vez que nuestros cuerpos rozaban ligeramente, sientía una corriente eléctrica recorrerme.

"Alguna vez has deseado escapar de todo y simplemente recorrer el mundo sin mirar atrás?". Benjamín preguntó mientras pasábamos al lado de una tienda de mochilas para viajes.

La pregunta me tomó por sorpresa, pero su tono reflexivo me atrajo aún más hacia él, "A veces", respondí, con la mirada fija en el horizonte iluminado por la ciudad, "Creo que todos tenemos un lugar al que queremos escapar en algún momento".

Benjamín asintió lentamene. "¿Cuál es tu lugar al que quisieras escapar?".

Lo consideré unos segundos. "No es un lugar como tal. Mas bien un momento. Una tarde frente al lago en mi pueblo mientras mi madre me cepillaba el cabello y cantabamos canciones de comerciales que mirabamos en la televisión en aquella época", respondí entre risas al contemplar el recuerdo en mi mente.

"¿Eras feliz en ese entonces?" preguntó con un atisbo de nostalgia.

"Supongo que sí. Soy feliz ahora también. Es decir, me considero una persona feliz, con sus momentos malos como cualquier ser humano común. Pero generalmente me siento feliz". Le sonreí con complicidad. "¿Cuál es tu lugar al que quisieras escapar?"

"Tú", respondió.

"¿Yo?" pregunté totalmente descolocada.

"¿No lo crees?"

"Es que no lo entiendo"

"En estos últimos meses te has convertido en mi válvula de escape. No me había dado cuenta lo triste y solo que me sentía hasta que llegastes a mi vida, Olivia. Has sido de las mejores cosas que me han pasado. Me has traído alegría".

Sus palabras me dejaron sin aliento. La vulnerabilidad de su voz tocó algo dentro de mí, despertando un torrente de emociones que luchaba por contener. Miré fijamente sus ojos, buscando comprender la profundidad de lo que estaba sintiendo.

"Benjamín, yo..." comencé a decir, pero las palabras se quedaron atascadas en mi garganta, incapaz de expresar completamente lo que estaba sintiendo en ese momento. No había esperado que nuestra conexión fuera tan profunda y significativa para él.

Él se inclinó un poco más cerca, sus ojos brillando con una intensidad que me dejó sin aliento. "Lo siento, no quería asustarte", dijo suavemente, su mano encontrando la mía y entrelazando nuestros dedos. "Pero no podía mantenerlo dentro por más tiempo. Necesitaba que supieras lo importante que eres para mí".

Mis defensas luchaban por contenerse ante su confesión sincera. Sentí un nudo en mi garganta mientras luchaba por encontrar las palabras adecuadas para responderle. Pero, antes de que pudiera decir cualquier cosa. Él lo hizo por mí. "Te quiero", expresó casi en un susurro.

Su declaración llenó el espacio con una emoción abrumadora. Con ambas manos, tomé su rostro suavemente, acariciando sus mejillas con los pulgares, mientras nuestros ojos se encontraban.

"Te quiero", le dije en respuesta dejando que las palabras fluyeran con sinceridad desde mi corazón.

Nos quedamos en silencio por un momento, permitiendo que el peso de esas palabras se hundiera en la realidad de lo que estábamos experimentando. Sabía que este momento marcaría un cambio en nuestra relación.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Dec 05, 2023 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

MIENTRAS NADIE VEHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora