Seokjin disfrutaba su mañana de domingo con un delicioso café meticulosamente preparado por si mismo. Tenía la convicción de que moler los granos de café uno mismo le daban un sabor más rico a la bebida.
El juez tomó su taza y si dirigió a la ventana de la cocina donde podía apreciar su bello jardín lleno de flores, el cielo estaba despejado, algunos pájaros cantaban y de repente una caca voladora se estrelló contra su ventana.
Seokjin respiró profundo y dejó escapar un suspiro mientras la caca de su perro resbalaba por el vidrio. Hacía tres meses descubrió que había hecho que su nuevo vecino pasara la noche en una celda y al día siguiente de eso también descubrió lo rencoroso que podía ser el chico.
Las disputas con su vecino no tenían ni pies ni cabeza y Seokjin había dejado de intentar razonar con él hacía rato, pero desde hace algunas semanas el chico había tomado por hobby tomar un palo de golf y lanzar las heces de Rudolph directo a su ventana. No sabía quién era más constante, si su perro que iba todas las mañanas sin falta a hacer del baño en el mismo lugar o su vecino que esperaba a que terminara para jugar al golf con ella.
Cuando las heces terminaron de arrastrarse por el vidrio, Seokjin distinguió la figura de Taehyung en el otro lado saludándole con una sonrisa, el juez le regresó el saludo y terminó de tomarse su café antes de salir a limpiar la ventana.
No tenía caso pelear con el chico, Taehyung seguía insistiendo en que Rudolph defecaba en su lado del pasto aunque Seokjin tenía claro que la cerca chueca que el chico había colocado se había tomado una parte de su casa. De cualquier forma Taehyung nunca iba a dar su brazo a torcer y él tendría que limpiar la caca de su perro donde sea que esta estuviera. Entre menos se relacionara con su vecino, mejor para su aburrida vida.
Seokjin estaba considerando seriamente faltar a la fiesta de bienvenida que había organizado la acción comunal para el chico, pero Jin no faltaba a ninguna de las juntas y esa técnicamente era una, no podía ser descortés. Además no tenía ninguna excusa luego de que la celebración se hubiera aplazado tres meses para que todos los vecinos pudieran estar presentes, sin mencionar el hecho de que él era uno de los lideres. Todavia se arrepentía de no haberse podido negar ante ello.
Para las cuatro de la tarde Seokjin había terminado su rutina de domingo y se disponía a ir a casa de los Lee para la dichosa celebracion. A último momento se le ocurrio llevar "un presente" para su vecino y regresó a la casa para escribir una nota. No se consideraba alguien impulsivo pero dada la situación e historia con el niño le pareció adecuado.
El juez no se sorprendió de que hubieran pasado cuarenta y dos minutos y el invitado principal no hubiera llegado, honestamente no tenía un muy buen concepto del chico.
Estaba dando un trago a su jugo de arandanos, cuando divisó por la esquina del ojo a su compañero de trabajo y vecino posarse a su lado.
—¿A qué hora empieza la diversión? ¿No se supone que estamos celebrando? el funeral de mi tía abuela estaba más animado. —Seokjin ignoró su comentario mirando directamente al vaso de Whisky que el moreno llevaba descaradamente.
—Se que no sueles venir a estas reuniones pero todos saben la opinión de los Lee sobre el alcohol. —Namjoon lo miró como si no entendiera. Seokjin chocó sus vasos suavemente.
—Ellos también saben mi opinión sobre estas reuniones y aquí estoy. No se puede tener todo en la vida. —Culminó vaciando el contenido de un solo trago. —Por cierto. ¿No se supone que el nuevo vive al lado tuyo? ¿Por qué no lo traiste contigo? me impresiona y ofende a partes iguales que llegara más tarde que yo.
—Soy su vecino, no su chófer.
Namjoon no era el unico que se cuestionaba la llegada del chico. Taehyung tenía unos horarios bastante desacorde con el del resto de familias en el barrio, asi que en todo ese tiempo se le había visto muy poco por ahí.
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El Veredicto De Jin | Jintae
FanfictionSeokjin tenía una vida aburrida, con su aburrida casa, su aburrida novia, su aburrido perro y su muy pero muy aburrido trabajo y eso le encantaba. Era feliz siguiendo una rutina y manteniendo de alguna forma el control en su vida. Todo cambia para...
