Taehyung había estado bastante callado desde el altercado en el centro comercial. No era algo propio de él. Seokjin se hacía una idea de la razón pues si él se había molestado con el comentario de la pareja, no imaginaba cómo debía sentirse Taehyung.
El chico un murmuró un "ya bajo" luego de dejar las cosas en la sala y subir las escaleras. Seokjin suspiró y miró a Fefe.
—¿Cuál crees que sea su estado de ánimo? —La niña balbuceó algo como respuesta.
En ese momento recibió un mensaje de Hoseok avisándole que mañana iría a visitarlos, así que aprovechó de ponerlo al día mientras organizaba algunas cosas. Poco después Taehyung bajó las escaleras con una camiseta y pantalones de dormir que le quedaban grandes.
»¿Quieres comer algo? Puedo cocinar algo sencillo para los dos. —El chico llegó a su lado y negó con la cabeza.
—No tengo hambre. —Contestó sin mirarlo y empezó a "organizar" algunas cosas pero ni siquiera las estaba poniendo en donde iban.
—Dejalo. Yo lo hago.
Jin creía que no había sonado cortante pues no lo había dicho de esa forma, pero por la mirada baja de Taehyung sintió que él chico no lo había tomado bien.
—Es porque no sé dónde van las cosas. —Taehyung parecía a punto de ponerse a llorar mientras miraba las espinacas en sus manos.
Jin podía manejar a un Taehyung altanero, grosero, peleonero y hasta ruidoso, pero ¿a un Taehyung triste? No, él no sabía cómo hacerse cargo de eso.
—Lo sé, no te preocupes, yo me encargo ¿Si?
Taehyung no respondió y tampoco se movió de la cocina, al contrario se agachó y unió su cabeza a la de Rudolph en una especie de abrazo, pero en esa pose se veía aún más chiquito y vulnerable que antes. Incluso Fefe notaba que algo andaba mal pues se acercó a darle un abrazo, cuando Jin la dejó en el suelo.
»Taehyung. —El chico le miró. Jin quería decir algo que le hiciera sentir mejor pero nunca había sido muy bueno en ello, así que el silencio se prolongó en lo que intercambiaban miradas. —Hoseok viene mañana.
Pese a que el chico dijo que no tenía hambre, Seokjin guardo una porción para él en el horno, pero encontró la porción en el mismo lugar cuando despertó por la mañana. Taehyung no estaba por ningún lado y Fefe aún dormía en la cunita que habían armado hasta tarde en la noche.
Rudolph entró corriendo a la cocina y mientras Seokjin lo saludaba entró Taehyung cargando algunos libros.
—Oh, ya despertaste. —Contrario a lo que el juez pensó, el menor estaba de tan buen humor que era como si el altercado de anoche nunca hubiera ocurrido.
—¿Saliste?
—Solo fui a buscar unas cosas a casa. —Desparramó los libros sobre la mesa de la cocina y empezó a echarles un rápido vistazo. —Me iba a quedar otro poco pero creí que Fefe podría despertarse y tú aún dormías. —Murmuró ojeando los libros. Seokjin se acercó y miró por encima de su hombro.
—¿Tú no has dormido? —Preguntó distraídamente en lo que leía algunos títulos de los libros. —¿Brujería?
Taehyung se giró quedando así de frente y le sonrió de tal forma que Jin nunca le había visto, de ser así, habría notado su peculiar sonrisa cuadrada antes.
—Se me ocurrió una nueva idea esta madrugada y como ya prácticamente terminé el libro de autoayuda que te dije, quiero empezar a averiguar sobre este desde ya. Adivina. Este si será de fantasía. Como te digo, aún tengo que hacer correcciones al otro y enviarlo a la editorial, pero el cuerpo ya está, así que mientras hago eso puedo ir averigüando de mi nueva historia.
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El Veredicto De Jin | Jintae
Fiksi PenggemarSeokjin tenía una vida aburrida, con su aburrida casa, su aburrida novia, su aburrido perro y su muy pero muy aburrido trabajo y eso le encantaba. Era feliz siguiendo una rutina y manteniendo de alguna forma el control en su vida. Todo cambia para...
