Taehyung se estiró en su puesto, ya había terminado de escribir por el día; o mejor dicho, la noche. A algunas personas podía parecerles extraño pero Taehyung prefería escribir por las noches cuando todos los demás dormían, a esa hora era más tranquilo y podía concentrarse más fácilmente.
No es que Taehyung tuviera una deadline. Al graduarse con honores no sólo recibió la casa como regalo de sus padres, sino que la universidad le dió la oportunidad de publicar un libro.
Taehyung tenía varios cuentos cortos ganadores de concursos en la editorial de la universidad, pero esta vez era diferente porque se trataba de un libro que sería publicado fuera del ámbito académico, así que para él sería como su primer trabajo.
A penas si había podido mantenerse en pie esos meses alquilandoles la casa a sus amigos y otras marañas que había hecho para conseguir dinero. Necesitaba publicar, darse a conocer y tener sus primeros ingresos de su carrera. No podía darle la razón a todos los que dijeron que se moriría de hambre y mucho menos regresar con el rabo entre las patas a la casa de sus padres. Ellos no le dirían nada pero Taehyung quería demostrarles que podía solo. Sí, él podía con esto.
Se puso de pie y fue a la cocina por un poco de agua. Se asomó a la ventana preparándose mentalmente para tomar el palo de golf, pero ese día había algo diferente.
Dejó el vaso sobre el mesón, rápidamente tomo el palo de golf y salió de la casa al tiempo que Rudolph se acercaba a su lugar habitual para cagar, con un apurado Seokjin detrás de él intentando que entrara a la casa.
Ambos adultos se quedaron congelados cuando llegaron al mismo sitio que el perro. Había una canasta de mimbre cubierta con una manta en el lugar. Los dos se dirigieron una mirada y Taehyung movió el bulto ligeramente con el palo. Entonces se escuchó un llanto.
Taehyung corrió a levantar al bebé que lloraba quizás preso de miedo por tener a Rudolph encima; no lo culpaba porque él se había sentido igual la primera vez que lo vió antes de conocer la inocencia del animal. Fuera cual fuera la razón del llanto, Taehyung había actuado por instinto.
—Ahora tu perro caga niños. —Se escuchó decir mientras miraba la carita sucia del bebé en medio de la roída manta.
—No tengo tiempo para esto. —Murmuro el mayor. —Hazte cargo.
Taehyung reaccionó cuando le vió intenciones de irse y lo tomó del traje con una mano.
—¿A dónde crees que vas? ¿Tu perro encontró un bebé y planeas irte así como si nada? —El juez miró al césped por un segundo.
—Estaba en tu jardín ¿No? —Taehyung bufó de incredulidad.
—Tu perro lo encontró y además —Se acercó para hacerle frente sin dejar de meser al bebé. —También estaba en parte de tu jardín.
—Que conveniente. —El tipo sacó su celular e ignoró sus preguntas mientras hacía una llamada. —Listo, servicios sociales se encargará. —Taehyung se interpuso en su camino y practicamente lo obligó a sostener al bebé cuando lo puso en su pecho y lo soltó.
—Ahora no puedes escapar. Tú llamaste y preguntaran por ti, así que debes quedarte. —El mayor le miraba atónito.
—¿Crees que yo no tengo nada que hacer? —Taehyung vió que pretendía aplicar el mismo truco que él para regresarle al bebé y se alejó dos pasos tropezando con Rudolph que al parecer ya había cagado. —Taehyung, tengo que ir a trabajar.
—Mentiroso, siempre te vas más tarde. —Lo sabía porque él lo veía limpiando la ventana antes de irse a dormir.
—Hoy es un día importante, no puedo perder el tiempo contigo o... Esto. —Taehyung frunció el ceño.
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El Veredicto De Jin | Jintae
FanfictionSeokjin tenía una vida aburrida, con su aburrida casa, su aburrida novia, su aburrido perro y su muy pero muy aburrido trabajo y eso le encantaba. Era feliz siguiendo una rutina y manteniendo de alguna forma el control en su vida. Todo cambia para...
