11. Desagrado.

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Seokjin cumplió con su rutina de mañana sólo porque tenía disciplina y la disciplina consistía en hacer lo que tenías que hacer aunque no tuvieras ganas de ello, lo cual, era su caso ese día.

Las cosas con Taehyung se habían quedado tensas cuando se fue a dormir y seguía igual para cuando despertó, porque aunque él hubiera tenido chance de dormir y aplacar un poco su enojo, Taehyung no.

Ni siquiera debía llegar tan temprano al trabajo puesto que sólo tenía una audiencia hasta la tarde, pero quedarse en casa no era una opción y de todas formas podía adelantar otros casos.

Namjoon entró a su oficina cuando iba por la décima página y se sentó en la silla de enfrente sin decir nada. En la doceava página Jin no pudo con la intriga.

—¿Qué?

—Nada. Sólo estoy observandote.

—¿Por qué? —Namjoon le parecía lo suficientemente raro sin necesidad de que añadiera más cosas a la lista.

—Estoy buscando algo. —Seokjin frunció el ceño confundido.

—¿Qué cosa?

—Aun no lo sé. —Suspiró, luego  de unos minutos tomó una honda respiración.

—¿No tienes nada mejor que hacer?

—No. Almorcemos juntos.

—Estoy seguro de que ya te he dicho que no me gusta mezclar mi vida personal y laboral.

—Y aún así tienes a tu novia en el trabajo. —Seokjin le miró.

-Nayeon y yo no pasamos tiempo juntos aquí. —El hombre se encogió de hombros y apoyó los antebrazos en el escritorio.

—Esa es la excusa aquí, en casa dices que no quieres mezclar tu vida "vecinal" con el trabajo. ¿Cuándo vas a adminitir que no te agrado y dejar de buscar excusas para evitarme? Es normal que no te agraden algunas personas ¿Sabes? Y eso no te hace mala persona. Aunque debo admitir que me causa intriga, tengo una teoría al respecto.

Seokjin se quedó sin habla. No sólo Namjoon sabía que no le agradaba sino que muy seguramente su esposa también y todo ese tiempo había quedado como un idiota frente a ellos. Como si fuera poco el hombre no parecía tener problema con ello sino con el hecho de que no se lo dijera a la cara y ¿qué era eso de la teoría?

—¿Sirve de algo que te diga que no me agradas? —Respondió finalmente. Namjoon sonrió.

—Si, porque así podemos dejar de fingir y tratar de agradarnos en serio.

—¿Me estas diciendo que yo te desagrado?

—No de la misma manera en que te desagrado a ti. Sabes, ahora que tienes a Taehyung en tu vida podrías intentar aprender un poco de él. —Seokjin frunció el ceño. Si Namjoon quería sacarlo de sus casillas lo estaba logrando. —El chico no puede ser más agradable porque no es más tierno. Ya es bastante amigo de Hwasa, así que tú y yo podríamos intentarlo por ellos.

—Taehyung puede ser amigo de quien quiera y no por eso yo tengo que meterme en su círculo social. Que Taehyung sea amigo de tu mujer no cambia nada, él y yo sólo estamos viviendo juntos de momento por un contrato, en cuanto se acabe volveremos a ignorarnos.

Su charla con el juez había acrecentado su mal humor así que cuando Nayeon le dijo de pasar la tarde juntos al salir del trabajo, Jin aceptó con la esperanza de tener un tiempo de calidad con ella que le hiciera olvidar su mal día.

Le había enviado un mensaje a Taehyung para avisarle así que no le sorprendió que no estuviera a la vista cuando llegó a casa. Lo que si lo extrañó fue ver a Rudolph, puesto que cuando Taehyung aplicaba la ley del hielo, el can y la bebé lo hacían con él.

El Veredicto De Jin | JintaeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora