16. Viernes pt 2.

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Cuando el timbre de la casa sonó Taehyung tuvo que limpiarse las manos un par de veces en el pantalón, no hacía calor ni por asomo pero las palmas le empezaron a sudar dada la ansiedad.

—¡Mi amor! —Su madre le abrazó inmediatamente luego de abrir la puerta. Por supuesto que los besos tampoco tardaron en llegar. —¿Estuviste llorando mi niño?

Taehyung a veces odiaba lo perspicaz podía llegar a ser la señora. Él incluso se había puesto un poquito de su maquillaje vencido para disimular.

—Es que por la mañana terminé un libro con final triste y me destrozó. —Mintió, pero no era como si eso no hubiera pasado antes, así que sonó creíble.

—Ay cariño, siempre has sido tan sensible, mi chiquito.

—Ya déjame pasar, mujer. —Su padre se hizo espacio y le dió un abrazo al que correspondió riendo, cuando escuchó como este le murmuró un "tú madre cree que aún tienes seis años."

Escuche eso. —Le dió un golpe a su marido en el brazo y finalmente entraron del todo a la casa. Taehyung agradeció por fin poder cerrar la puerta. —Taetae siempre será mi bebé, no importa cuántos años tenga, ni si vive solo.

Inevitablemente la conversación derivó a eso. Por suerte Taehyung había tenido tiempo de arreglar su casa así que no fue mayor problema darles un pequeño tour. En el proceso escuchaba cosas como "necesitas resanar aquí o podrías tener problemas más adelante" y también "no acumules basura o podrías tener invitados indeseados."

Luego de eso habían decidido tener una tarde de películas en familia como hacía mucho no tenían, así que su padre se quedó a cargo de elegir la película mientras él y su madre, sobretodo ella, preparaban unos bocadillos.

—Pá no vayas a poner ninguna de deportistas super famosos. —Gritó desde la cocina cuando recordó que esas eran las favoritas del hombre. —Mi casa mis reglas. —Añadió repitiendo la frase que solía decirle el señor y se echó a reír junto a su madre cuando el hombre se quejó.

—Tae, pásame el queso. —Sólo tardó un par de segundos en hacerlo así que no entendía por qué ella lo miraba tanto. —Amor ¿Hay algo que no me has dicho? —Su corazón se saltó un latido, su mamá era una dulzura siempre que no se enojara. —No has dejado de ver a la casa de tu vecino.

Aquello lo tomó desprevenido. Taehyung no lo estaba haciendo intencionalmente pero la ventana de su cocina daba hacia el jardín de Seokjin y el hombre estaba afuera jugando con Fefe y Rudolph pese a la temperatura poco agradable a criterio suyo. Había sido inevitable mirar hacia allá, incluso después de que su madre lo mencionará.

»No me digas... Que te gusta el vecino.

—¿Qué? ¡No!

—¿Por qué tardan tanto? Yumi ya tiene un máster en hacer tablas de queso. —Se quejó el mayor desde la sala.

—Sabes que nunca he tenido problema con tu orientación, pero ese hombre tiene una niña y se ve pequeña además. —Taehyung sabía que lo que realmente estaba insinuando era que Seokjin estaba casado y por tanto era intocable.

—No es suya. —Murmuró cortando más pedacitos de queso. —Sólo la está cuidando.

—Pareces muy informado.

—Es mi vecino. —Su madre no dijo nada pero Taehyung podía sentir su pesada mirada sobre él.

—¿Y le gustan los hombres?

—Mamá. —Le llamó con tono de advertencia. —Ni siquiera me gusta. Sólo termina de hacer la tabla y vayamos a ver la película.

—Puede que yo no te haya parido, pero eres mi hijo y te conozco. Sé que estás interesado en él, tu mirada me lo dice. —Taehyung odiaba esa frase o el tema en general, puesto que pronto iba a derivar en otra cosa. —Sólo quiero saber si es seguro para tu corazón.

El Veredicto De Jin | JintaeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora