17. El libro de Taehyung.

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Para cuando Seokjin despertó, el sol ya estaba iluminando toda su habitación y ni Taehyung ni Fefe estaban ahí. Se levantó apresuradamente y les llamó mientras bajaba las escaleras.

Al oír el ruido, Rudolph se había acercado para saludarlo pero él estaba más preocupado por encontrar a los dos humanos que se supone estaban bajo sus cuidados.

—Aquí estamos.

Fefe estaba en su arco de juegos muy entretenida tratando de arrancar los juguetes y Taehyung estaba sentado en el piso manteniendo cierta distancia de ella.

Seokjin suspiró y se sentó al lado del chico. Puesto que la niña se veía tranquila, la prioridad era él. El juez llevó la mano a la frente de Taehyung, seguía caliente.

—¿Has tomado tu temperatura? —Si lo analizaba más, también podía notar los ojos llorosos. —¿Tienes la fiebre muy alta? —Taehyung negó con la cabeza.

—Mis amigos están llegando. Jungkook sabe inyectar y trae la medicina que siempre me compone.

—¿Es médico? —No conocía al mencionado pero dado que Taehyung estaba poniendo su salud en sus manos, creyó necesario hacer esa pregunta.

—No, pero su mamá si. Ella me recetó hace años y Kook aprendió a inyectar con ella. Puedes estar tranquilo. —Le sonrió pero pronto se transformó en una mueca.

—Debiste despertarme apenas Fefe lo hizo Taehyung, ¿Qué hora es? —Preguntó tomando el celular del menor y viendo que eran las 9:07 de la mañana.

—Estuviste cuidandome toda la noche.

—Estás enfermo, ni siquiera deberías estar en el piso. —Seokjin se puso de pie y tomó de los brazos al pelinegro haciéndole levantar para luego moverlo hasta el sofá. Taehyung río bajito.

—Es que Fefe quería jugar y no puedo subir el arco al sofá. —Seokjin se inclinó hacia él, aún sin soltar sus brazos.

—Con más razón debiste despertarme, deja de ponerte al último siempre. Yo me hago cargo ahora, descansa en lo que viene tu amigo. —Pero en realidad no hubo tiempo para eso porque alguien llamó a la puerta en ese instante.

—Creo que ya llegaron.

Taehyung se levantó y fue a abrir, mientras Seokjin se quedó de pie en su lugar mirando hacia la entrada. Efectivamente eran los amigos del menor, lo sabía porque los había visto un par de veces antes y eran fáciles de reconocer, aún así, no esperaba ver a Taehyung saltar encima de uno de ellos en un abrazo de oso.

El chico caminó, con Taehyung aún encima suyo, hasta donde él se encontraba.

—Hola estirado. —Le saludo. Claro que Seokjin ignoró eso como las otras veces en que el chico había dicho cosas parecidas, las pocas veces que lo vió. —Si no te molesta voy a deshacerme del oso.

—Él está queriendo pedirte permiso para dejar a Tae en el sofá. —Aclaró el otro chico más bajito, con una sonrisa de disculpa.

—Ah... —Seokjin se apartó un poco y el chico intentó deshacerse de su amigo, sin mucho éxito porque Taehyung no lo soltó y en su lugar quedaron en una pose comprometedora en el sofá.

Seokjin no estaba seguro de cómo reaccionar, o sea él no tenía amigos, eso era cierto, pero dudaba mucho de que si llegara a tenerlos actuara como lo estaba haciendo el pelinegro con ellos.

Sus pensamientos se vieron interrumpidos por un sollozo. Por un momento pensó que era Fefe pero ella estaba muy feliz con la abejita que había logrado arrancar del arco interactivo. Esa niña tenía una fuerza impactante.

El Veredicto De Jin | JintaeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora