A Taehyung no le agradaba Nayeon.
Desde el momento en que vió su mirada despectiva cuando la policía se lo llevaba por entrar a su propia casa, Taehyung supo que la chica era el tipo de persona a la que no se acercaría porque no se llevarían bien. Lo había confirmado las otras veces que ella era quien se quejaba por las "travesuras" de Taehyung en contra de su novio, pero vamos que si el dueño de la casa no le decía nada ella ¿por qué se tenía que meter?
Lo mismo pensaba ahora, pero Seokjin le había pedido que la escuchara por su sana convivencia y esa les había llevado unos cuatro meses conseguirla más o menos así que por eso había accedido.
Ahora que vivían juntos y tenían a una niña a su cuidado lo mejor era mantener la fiesta en paz. Además, estaba descubriendo poco a poco que Seokjin no era tan desagradable como había creído, al juez solo le gustaba dar esa impresión por alguna razón.
—¿De qué quieres hablar? —Preguntó directo al grano y se sentó para abrir la bolsa de comida que le había dado Jin.
—Del dichoso contrato que tienes con mi novio. —Taehyung silbo cuando descubrió alitas picantes. —Las reglas son absurdas. —Taehyung la ignoró. —Especialmente la uno. ¿Me estás escuchando? —Preguntó molesta ante la falta de contestación. Taehyung bufó.
—Nayeon, sin ánimos de sonar grosero. ¿Por qué debería importarme lo que tú quieras? Para empezar la idea de las reglas fue de tu novio. Deberías hablar eso con él.
—Jin es un hombre correcto y no puedo evitar pensar en que te aprovechas de él. Aunque haya sido su idea, tú las modificaste a tu antojo y conveniencia. —Taehyung levantó la comisura de su labio.
—Si tanto te molesta no poder tener sexo aquí, vayan a un motel.
—¿Por qué haríamos eso cuando tenemos su casa? No somos adolescentes.
—¿Y aún así no puedes controlar tu libido? —La chica apretó los dientes y recargó las manos en la mesa inclinándose hacia él.
—¿Qué pretendes conseguir con todo esto? ¿Te diste cuenta que no puedes pagar una vida de lujos aquí y ahora quieres aprovecharte de la buena voluntad de mi novio?
Taehyung la miró incrédulo. A él nunca se le había pasado algo asi por la mente y aunque lo hubiera hecho, no se hubiera apegado precisamente a Jin.
»Si se supone que su trato es justo tú también deberías pagar los gastos de la niña, pero adivina qué, no lo haces. Si tuvieras un poquito de consciencia, aceptarias ser el único en cumplir las reglas. —Apartó la comida. Apenas si había podido probarla pero no tenía ganas de seguir comiendo así.
—Entiendo. Sólo querías soltarme alguna especie de amenaza estúpida. —Se puso de pie. —Bien. Si ya terminaste, iré a seguir pensando cómo sacarle dinero al imbécil de tu novio.
Luego de eso se encerró en su habitación y durmió un rato. Él ya se había hecho cargo de Fefe casi todo el día, así que ahora le tocaba a Jin. De todas formas tampoco quería verle la cara a la engreída de su novia.
Aproximadamente dos horas y media fue lo que el hambre le dejó dormir.
Estaba de mejor humor que antes de irse a dormir, pero el hambre y las razones de no haber comido no le tenían precisamente contento.
Sintió dos golpes en la puerta y luego la voz de Jin llamándolo, pensó en hacerse el dormido, pero no tenía caso cuando de todas formas tarde o temprano se lo iba a encontrar por la casa y además, no era culpa del hombre la actitud de su novia.
—Pasa. —Se sentó en la cama y se pasó una mano por el cabello apartandolo de su rostro.
Seokjin traía a Fefe en el cargador y Ruru venía detrás de él, pero en una rápido movimiento lo adelantó y se tiró a la cama. Inevitablemente sonrió y le dió caricias en la pancita al can.
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El Veredicto De Jin | Jintae
أدب الهواةSeokjin tenía una vida aburrida, con su aburrida casa, su aburrida novia, su aburrido perro y su muy pero muy aburrido trabajo y eso le encantaba. Era feliz siguiendo una rutina y manteniendo de alguna forma el control en su vida. Todo cambia para...
