Taehyung mejoró rápidamente luego de que Jungkook lo inyectara así que era lo suficientemente consciente de sí mismo como para sentir vergüenza cada vez que recordaba haber actuado como un niño consentido frente a Seokjin, el haberle causado molestias al mayor o peor aún, verlo pasar el fin de semana tan enfrascado leyendo su libro.
Taehyung no había sido explícito en sus vivencias pero no quitaba el hecho de que había un par de cosas fuertes allí, si bien no eran lo principal, pues él solo las relataba para contarle al lector, que se sintiera de una u otra forma identificado, todo lo que él había hecho y aprendido para sobrellevar su pasado y no dejar que las heridas de la infancia determinaran su futuro.
Él no se creía un gurú, ni mucho menos un ser perfecto, su intención al escribir había sido simplemente poner un granito de arena al mundo y al mismo tiempo sacar lo que llevaba dentro. Sabía que no se iba a lucrar con el libro por ello fue el que eligió publicar con el premio de grado de la universidad.
Taehyung había firmado y dedicado todas las copias que iba a dar a sus allegados y en cuanto estuvo bien lo primero que hizo fue repartirlas.
Estaba ansioso porque el juez terminara de leer puesto que Taehyung esperaba que el libro le hiciera ver que no pasaba nada con qué le diera la oportunidad a su hermano menor de decirle lo que tanto quería, Taehyung no quería recurrir al chantaje así que en verdad esperaba que Seokjin accediera, sólo que con el mayor era un poco difícil adivinar cuando iba a dejarse llevar.
Por otro lado, por supuesto que le ponía nervioso que Jin estuviera leyendo su historia de vida básicamente, porque el mayor estaba tan enfrascado que al parecer se olvidaba de que él estaba también en la casa y no le había hecho ni una sola pregunta. Eso era bueno y malo a partes iguales porque no tenía ni idea de lo que pasaba por la cabeza de Jin.
El lunes madrugaron más de lo normal, bueno, Seokjin lo hizo; Taehyung simplemente se quedó despierto, para poder llevar ambos a Fefe para que le tomaran las muestras de sangre.
El juez parecía un zombie ese día, no había pronunciado ni una sola palabra y parecía moverse como en automático. Taehyung dudaba que se debiera a la madrugada puesto que Seokjin era definitivamente una persona de mañanas, pero dado que tampoco se le ocurría otro motivo, se lo acarreó a eso.
Como un intento por ayudar y también para evaluar el estado del hombre, Taehyung se ofreció a manejar. Él a duras penas había conseguido su licencia y Jin lo sabía, asi que empezó a preocuparse cuando le entregó las llaves sin protestar.
Durante el trayecto intentó entablar conversación sin mucho éxito ya que el hombre contestaba con sonidos o monosílabos y Taehyung terminó por rendirse diciéndose que le daría espacio.
Cuando llegaron al laboratorio, el menor prefirió no entrar con ellos porque era demasiado débil al llanto y cara de sufrimiento de la niña. Además, si ententaba buscarle el lado no tan egoísta del asunto a lo mejor Jin se espabilaba con eso. Pero no, no fue el caso. Ellos simplemente cambiaron de puestos mientras Taehyung consentía a una dolorida Fefe.
Jin los dejó en la casa y se fue a trabajar de inmediato, así que Taehyung tuvo que quedarse con la intriga hasta poco después del almuerzo y eso sólo porque a la hora de su siesta de medio día Beomgyu se presentó de nuevo en la casa, sin avisar.
—¡Beomie! —Taehyung hizo lo que pudo para evitar que el adolescente se estrellara contra el piso y eso porque él llevaba a Fefe encima. —Beom. Beomgyu. Hey.
El chico no reaccionaba ni a los llamados ni a las cachetadas de Taehyung y la niña y el perro comenzaron a llorar aún si no entendían del todo qué pasaba. Supuso que su instinto les avisaba que algo andaba mal.
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El Veredicto De Jin | Jintae
FanfictionSeokjin tenía una vida aburrida, con su aburrida casa, su aburrida novia, su aburrido perro y su muy pero muy aburrido trabajo y eso le encantaba. Era feliz siguiendo una rutina y manteniendo de alguna forma el control en su vida. Todo cambia para...
