Felix había estado ignorándome todo el día y si soy sincero, no lo comprendía. Ayer lo había besado y, puta, fue el cielo; él había dicho que no me odiaba, entonces, ¿por qué estaba actuando así?
Me ignoró incluso cuando lo invité por un café, y eso que le había pedido prestado a Minho para llevarlo.
Supuse que no era un problema conmigo, pues la mirada de Felix estaba perdida y se veía bastante decaído, sólo Jisung podía sacarle una sonrisita que luego desaparecía.
Lo veía mirarme, pero rápido volteaba la vista hacia otro lado. Estaba confundido.
¿A poco así se comportaban los ricos ligando?
—¡Jisung!— lo llamé cuando lo vi camino al baño.
El chico se giró para verme y se detuvo.
—Hyunjin, ¿qué pasó?
—¿Lix está bien? No es que yo sea metido pero pues no se ve bien.
—Fíjate que yo también lo veo raro, pero no me ha querido decir— decía susurrando, como si fuera un secreto.
—Qué raro, ¿no?
—Sí, y muchísimo más para ti que ayer se besaro...— se tapó la boca con las manos—Oh my god! Tú no escuchaste esto, like never.
Y se fue, dejándome exactamente con la misma información que antes. Si Jisung no sabía qué pasaba con Felix, eso significaba que iba a ser mucho más difícil para mí averiguarlo.
Pero yo soy terco como la chingada, bien diría mi jefe, y hoy no pensaba cambiarlo.
Logré ver a Felix mientras se subía a un auto a la hora de salida y por más rápido que corrí, no logre alcanzarlo. Normalmente, Felix no caminaba así de rápido, siempre iba de la mano con Jisung y esperaba a que él entrara a su auto para después entrar al suyo. Hoy, se despidió de Jisung y corrió rápidamente a su auto, sin mirar atrás,
Raro.
Pude haberme detenido, pude haber intentado hablar con Jisung, pero probablemente desde nuestra última conversación no averiguó nada más. Tampoco es como si yo realmente quisiera hablar con Jisung de otra cosa que no fuera Felix, eso le correspondía más a Minho.
Si Minho no se estuviera muriendo de la gripa en su casa, probablemente se hubiese detenido a hablar con Jisung de cosas absurdas mientras se veían como unos tontos. Nunca supe realmente cómo Minho pasó de odiar a Jisung a estar literalmente enamorado de él, siempre se me olvidaba preguntarle.
De todas formas, terminé caminando a mi casa tratando de no darle muchas vueltas a Lix, aunque fuera algo imposible no pensar en sus jugosos labios con sabor a fresa, de su cabello desordenado, sus preciosas pecas y sus angelicales ojos que parecían llevarme al infierno. A todo eso sumándole el varonil aroma a menta que salía de su piel fría.
Felix Lee era el chico más adictivo que hubiera conocido. Casi como la goma.
Solo había visto llorar a mi papá una vez en la vida; cuando su ex-patrón le regaló una casita en su rancho para que viviéramos ahí. Mi papá estaba que brincaba de la emoción cuando le contó a mi tata que nos iríamos de su casa.
Pero hubo algo diferente cuando abrí la puerta de mi casa y me encontré a mi papá en la mesa. Había algo raro ahí, porque mi papá no llegaba de trabajar hasta las seis de la tarde, apenas eran las dos y media y creo que mi mamá pudo leer mi confusión.
—Hyunnie, siéntate por favor.
Obedecí, sentándome a un lado de ella y mi papá.
—Mi niño...— empezó llorando —Mi niño...
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Chicos fresas
FanfictionDonde Felix es tremendamente fresa e hijo de uno de los abogados más importantes del país, mientras que Hyunjin es hijo de un ranchero buchón. Sus vidas se encuentran cuando al estúpido Hyunjin se le otorga una beca en la ciudad. En una escuela priv...
