El día en que se me ocurrió recuperarme fue el día en que Hwang Hyunjin entró a la escuela. El problema era que me había olvidado por completo de eso y me tomó por completa sorpresa cuando bajé del auto y casi me desmayo al verlo con el crush de Hannie; pensando en eso volteé a ver a Jisung observarlo embobado por la ventana:
Me acerqué a él cuando salió y me miró con una cara indescriptible: parecía que había visto un fantasma, o un dios griego, no había punto medio.
—Dios, míralo— me susurró fascinado mirándolo.
—Ugh.
Tomé a Jisung del brazo caminando lejos de ellos dirigiéndonos al salón, las clases no tardarían en empezar y nuestra primer hora la daba el profesor Fernando cuyo pasatiempo es darnos un sermón de 3 horas si entramos tarde a su clase. Siempre dice lo mismo, cada palabra; parece como si fuera un guion que memoriza todas las noches antes de dormir. Le da la misma entonación y solo le cambia el nombre.
Todos habían escuchado el sermón de Fernando dirigido hacia ellos a excepción mía y de Jisung, obvio no iba a dejar que por estar viendo un ranchero nos tocara por primera vez a nosotros.
Nosotros éramos esa clase de chicos que no hacen nada y aún así les iba bien, por eso éramos tan conocidos en la escuela. Si no habían hablado con nosotros alguna vez, habían escuchado nuestros nombres. Éramos como los ROR en las Sustolimpiadas, el dúo dinámico o cualquiera de esas descripciones que le dan al dúo cliché de los chicos "cool" bulleadores, con la única diferencia de que nosotros no bulleamos.
Cuando entramos al salón aún no había nadie, sólo mochilas. Lo que era muy extraño. Quizá estaban afuera, pero no había razón importante para salir porque la clase empezaba en dos minutos y Fernando solía llegar más temprano que una persona normal. Ese era otro detalle, Fernando no estaba. Miré de nuevo al reloj, la clase debía de haber empezado ya.
Entre Jisung y yo el único que estaba pensando era yo, él todavía seguía anonadado por el feto mal formado de su crush. Pero salió de su trance cuando sonó la voz del director por las bocinas. Nos miramos confundidos.
Era lunes.
Y estábamos llegando tarde a honores.
—Mierda— le susurré y fue lo único que pude hacer antes de tomarlo del brazo y hacerlo correr hacia el patio formal.
Era una estupidez, hasta Hyunjin y su amiguito habían llegado temprano y nosotros no. Dado a que llegamos tarde nos tocó formarnos a su lado para que Lourdes no notara el alboroto que se armaría si tratábamos de integrarnos a nuestro lugar. A Jisung le tocó formarse a un lado de el amigo de Hyunjin e intercambiaron miradas y algo que mis oídos no escucharon.
A mí, por otro lado, me tocó formarme con Hyunjin.
—¿Tarde?— preguntó, como si no fuera obvio.
—No— respondí igualmente.
—¿Siempre serás así conmigo?— la pregunta sonó suave bajo su voz de miel y por un instante me nacieron ganas de decirle "no".
—Sí— mentí, me mentí a mí y le mentí a él.
—Ay, babeas por mí y lo sabes— pronunció con ese tono de voz altanero que tanto odiaba.
Y volví a entrar en mis casillas cuando soltó eso, ni siquiera sabía si me gustaba y él pensaba que babeaba por él.
Suspiré y conteniéndome dije:
—Lo que te haga sentir mejor creer.
Después de eso un silencio nos reinó y no pude estar más agradecido por ello hasta que sentí su mano tocar la mía, el roce me hizo dar un respingo. Lo miro y él está sonriendo para entonces. Sus ojos se achican cuando sonríe y su nariz se arruga. Entonces me es imposible quitar mi mano o quejarme de algo; en ese momento es sólo Hyunjin, yo y el tacto de su mano sobre la mía. Hay un contraste sobre el frío de mi piel y el calor que emana la suya y se siente maravilloso tener su mano sujetando mis dedos, pero eso no me basta y acomodo mi mano para poder entrelazar mis dedos congelados con los suyos de primavera. Mi mano es pequeña en comparación con la suya y cuando vuelvo a mirarlo luce un poco confundido mas no molesto.
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Chicos fresas
FanfictionDonde Felix es tremendamente fresa e hijo de uno de los abogados más importantes del país, mientras que Hyunjin es hijo de un ranchero buchón. Sus vidas se encuentran cuando al estúpido Hyunjin se le otorga una beca en la ciudad. En una escuela priv...
