CAPITULO 22

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Mire embobaba su ancha espalda, cubierta por la camisa negra. Los gruesos músculos aunque en reposo lucían apetecibles. 

Mi mirada bajo a sus carnosas y bien formadas nalgas que daban paso a unas muy, muy, muy dije muy, gruesas y largas piernas. El cinturón negro solo acentuaba la estreches de su cadera. También estaba descalzo y note que sus pies eran muy grandes y anchos. También que estos tenían cicatrices similares a las de su cuello, de quemaduras. 

Probablemente por eso no tenían vello. Aunque tampoco tenia mucho vello en su piel sin cicatrices.

Su largo cabello claro estaba recogido en un moño de hombre en su nuca, brindándole un aspecto duro, dejando a la vista sus duras facciones. 

Se giro y me observo sin disimulo. Su mirada se sintió casi como una caricia por la intensidad. Insegura si pase o no su inspección permanecí inmóvil.

 El fue el primero en moverse. Su atractivo rostro estaba libre de barba y tenía la piel lisa y una mandibula fuerte, dejando a la vista los puntos que cocieron en su mejilla los cuales eran visibles sin el apósito para protegerlo. probablemente por eso no tenia barba. 

Se sentó en el enorme sillón cercano a él, con un gesto de su mano me invito a sentarme en alguno de los sofás repartidos cercanos al suyo. 

Me senté en el más lejano.

-espero que te sientas cómoda, es un placer tenerte en mi casa-me sorprendió que esas fueran sus primeras palabras. Aun mas sorprendida de su voz ronca, me recordaba a la voz de un cantante, solo que no podía recordar el nombre. 

Quise sentirme incomoda, realmente quería hacerlo. Pero no lo lograba. 

La verdadera razón por la que no podía verlo era por la timidez que sentía a su lado. Me sentía segura, pero el sacaba algo que nunca había experimentado nunca antes en mi vida. Mi personalidad normalmente extrovertida (con las personas adecuadas), se volteaba y me ponía tímida frente a él. Me convertía en una doncella avergonzada. 

Pero ya no existía nada virgen dentro de mi, después de lo que Maksim me hizo, lo que le hizo a mi cuerpo, era ridículo sentirme de esa manera.

Maldita sea, ni cuando perdí la virginidad estaba tan nerviosa.

-gracias- fue lo único que pude decir. 

Estúpida, estúpida repetía en mi mente. Porque no te comportabas como siempre. 

Podía sentir una extraña/cómoda energía tranquilizante proveniente de él. Eso me apaciguaba y me hacia querer acercarme mas a el, mimetizarme con ella, convertirla en mía. 

Lo cual era ridículo ya que el mismo me aseguro que era una mala persona. 

Pero una cosa era saberlo y otra era hacerle entender eso a mi estúpido corazon. 

Y como siempre que me sentía incomoda hacia un comentario fuera del lugar. Mala costumbre. Lo siento por eso.

-luces bien para haber sido apuñalado.

Solo yo podia decir algo asi con tanta seguridad. 

M-I-E-R-D-A. No pude detener la verborrea verbal que salió de mi boca. Realmente era tan tonta. 

Mi rostro se calentó y mis manos se pusieron heladas. 

Mi pulso desbocado y con la presión descendiendo. A lo mejor me iba a dar un infarto si tenia suerte.

Él se carcajeo, realmente divertido. 

Eso me hizo mirarlo. 

Sorprendida. 

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⏰ Última actualización: Feb 21, 2024 ⏰

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RENACER (RUSO PARTE 2)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora