(Escena +18 GL)
Ginny se montó sombre el miembro de Pansy para comenzar a moverse, por alguna extraña razón la alfa estaba siendo demasiado cuidadosa durante el sexo y eso no le gustaba. Deseaba sentirla hasta lo más profundo de su cuerpo, si no le daba lo que quería lo obtendría por su cuenta.
- Carajo lindura...- verla montada sobre ella la ponía demasiado- Te vez tan sexy...
- Cierra la boca...- sin esperar más alineó el miembro alfa en su entrada y se sentó sobre el de una estocada.
- ¡Ah! Mierda... Me la vas a cortar...
- ¡Mmm! Sii, así me es como me gusta... Más... quiero....- levantó sus caderas levemente para volver a empujar hacía abajo con fuerza- ¡HA! AGHN... Si...
- Muévete, mueve las caderas lindura... trágate mi verga vamos...- tomó con ambas manos la delgada cintura de Ginny para ayudarla a moverse con más facilidad- Así nena... lo haces tan rico, carajo quiero enterrártela más adentro...
- ¡Mmm! ahgn haa- los gemidos salían de su boca sin que pudiera contenerlos, su vientre se sentía lleno y caliente, todos sus puntos sensible estaban siendo estimulados, balanceaba sus caderas hacia delante y atrás buscando estimular su zona dulce contra el cuerpo de la alfa- Más... ¡Quiero más!
- Te lo voy a dar todo.... todo lo que quieras bebé...- sin cuidado la atrajo hacía su cuerpo para devorarle la boca, sus manos apretaban con fuerza los muslos suaves de la beta y su miembro penetraba con fuerza y rapidez su pequeña entrada haciendo que Ginny derramara lágrimas de placer. - Me tomas tan bien dentro tuyo...- gruñó contra su oído.
Rápidamente las sentó en la cama con su miembro aún dentro de Ginny, siguió penetrándola sin detenerse, mientras devoraba sus lindos e hinchados pezones enrojecidos. Cuanto más la oía gritar de placer más se excitaba. No bastaba con dejar su semilla dentro, quería marcarla, hacerla adicta a su cuerpo, dependiente del placer que podía darle.
- ¡HA! ¡AGHN!- el miembro de Pansy llegaba a todos los lugares favoritos de su cuerpo, los golpeaba y penetraba una y otra vez sin descanso, los orgasmos que abatían su cuerpo la hacían sentir al borde de la locura por placer, deseaba más, aunque fuera imposible deseaba mucho más. - Hazme tuya... Pansy haz.. hazme tuya....
- Oh cariño... Ya eres mía.
La puso de espaldas en la cama, obligándola a quedarse de rodillas con las piernas abiertas y temblando, podía ver como escurrían los fluidos entre sus piernas y su entrada dilatarse y contraerse desesperadamente.
- Te mostraré como lo hace un alfa...
- ¡AHH!- se estremeció al sentir la lengua en su entrada. Los sonidos que oía eran tan obscenos que comenzó a avergonzarse de estar tan expuesta y aún más de disfrutarlo tanto.
- Sabes delicioso cariño~
- Mmm agh- no había rincón que la alfa no recorriera con su boca, no había lugar dónde su lengua, sus manos o sus ojos no hubieran estado, su cuerpo era como un libro abierto, manoseado, leído y releído incontables veces por la misma persona.
- ¿A QUIEN LE PERTENCES?- la voz de mando alfa, hacía mucho que no la oía, por un segundo sintió que se convertía en omega y tenía el desesperante impulso de ser obediente a su alfa.
- Soy tuya...- se volteó para verla a los ojos- Te pertenezco a ti...- era como ver directo a los ojos de una bestia, encendidos por la lujuria, desesperados y cegados por el instinto. Se sentía como un pedazo de carne a punto de ser desgarrado por esos filosos dientes hambrientos. abrió sus piernas y sus brazos rogándole para que la tomara.
- ERES MÍA...- posó su mano en la mejilla de Ginny y luego fue recorriendo su cuerpo, tocando su cuello, pecho, abdomen y pelvis, hasta llegar a su zona dulce donde comenzó a acariciarla y estimularla con sus dedos, provocándole espasmos de placer.
- Y tu eres mía...- había dura en sus palabras, como si esperara la aprobación de la alfa.
Pansy apartó los cabellos pelirrojos pegados a su frente por el sudor y depositó allí un beso. Luego la ayudó a incorporarse en la cama y cuando estuvieron sentadas frente a frente apartó su cabello de la nuca y le enseñó el cuello inclinando la cabeza hacia abajo. Al principio Ginny no comprendía de que se trataba todo ello, hasta que recordó que en el cuello se encontraban las glándulas más importantes tanto para alfas como para omegas. Los omegas podían ser marcados de por vida a través de la mordida en su cuello, en cambio los alfas podían herirse de gravedad o incluso ser marcados por otro alfa como acto de sumisión o humillación.
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Por error
FanfictionPansy es todo lo que siempre quiso ser, millonaria, exitosa, hermosa y peligrosa. Lo único que falta en su vida es un broche de oro... Una hermosa pelirroja remueve su mundo y se vuelve la presa perfecta. Pero... ¿Quién es el verdadero cazador? En...
