Cap. 30

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Capítulo 30.
"Un nuevo comienzo"

Narra Lauren.

Después del cumpleaños número once de mi hija Alice todo había mejorado, las cosas entre Camila y yo eran las mejores.

Mamá

Ingreso mi hija a la habitación, estaba llorando.

¿Donde esta mamá?—

—Se está duchado ¿que sucede?— pregunte

—Me duele aquí señaló su parte íntima y me preocupaba —Necesito a mamá

Tranquila veamos ¿donde te duele exactamente?—

Aquí, me duele aquí

Camila salió del baño en toalla, seguramente había escuchado el llanto de nuestra hija.

Escuche que te duele algo Alice ¿que sucede bebé?—

Mamá me duele mi pene—

Me sorprendi grandemente, mi hija también tenía la misma condición. Era intersexual.

—Te llevare al medico—

Me levante y me acerque a Camila. —¿Porqué no sabía que mi hija era intersexual? Son cosas que se dicen cariño—

—Hablaremos después, es importante llevarla al médico

—Claro— dije al buscar mis botas —Debe ser por el calor, algún salpullido o irritación... cuando cumpli los doce me paso igual—

Alice se acercó a mi, tenía sus mejillas rojas tienes también

Si cariño, ambas tenemos la misma condición.. Pero somos de las personas más importantes del mundo y únicas también, así que si tienes dudas puedes confiar en mi se por lo que estás pasando—

Alice me abrazo —Duele porque tengo unos puntos rojos, me rasque y empezó a doler—

—Es salpullido, anoche hizo mucho calor. Iremos al médico con mamá para que te revisen ¿si?—

Mi hija asintió.

Camila se apresuró a vestirse. Bajamos con Alice y le di helado, eso haría que su temperatura corporal se regulara.

Recuerdo que hace años me paso lo mismo, en un día horrible de calor, me empezó a doler mi pene y me llevaron al medico, me resetaron una crema, muchos líquidos y ese día recuerdo que me dijeron que entraría a la pubertad muy temprano y Empezaría a experimentar cambios.

Todo fue verdad, desde ese día me gustaron las chicas.

En este caso yo era madre primeriza, saber que mi hija no solo se parecía a mi. Si, no que tenía la misma condición que yo era bastante.

》》

Después de varias horas el médico había recetado unas pomadas que se les aplicaría todas las noches para evitar el salpullido.

La guarda espalda. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora