Capítulo 7

40 7 0
                                        


Una mueca que apenas se notaba fué el primer gesto, o intento de gesto, de felicidad en lo que llevaba despierto pues aquella notita le permitiría comprobar que tan veraz era su ángel guardián, provocando así el esbozo de una sonrisa.

Guardó la notita con las demás y se dispuso a destapar el pomo para untar la pasta sobre el cepillo de dientes.

Aquella pasta olía rico, hasta le resultó familiar, sin embargo, nada vino a su mente. Todo lo que pudo saber de ella es que sabía a menta.

"Menta". A pesar de ser solo un sabor, sentía aquella palabra muy familiar, como si la hubiera pronunciado muchas veces antes.

Llevó el cepillo a su boca y comenzó a cepillar.

Que su olfato le ayudara a recordar cosas, o al menos a diferenciar aromas que tal vez serían de utilidad para recordar, había sido un gran descubrimiento por lo que se propuso darle una atencion especial a ese sentido.

La palabra "menta" aún rondaba en su cabeza cuando sintió que era hora de escupir, así que lo hizo, pero ahora era el momento de la verdad.

A partir de ese momento sabría que tanto debía confiar en su ángel guardián, pues entendía que era su único guía pero ¿Que tan cercanos eran para que sepa de su sensibilidad dental?

Tal vez eran amigos de la infancia y acostumbraban hacer pijamadas. Aunque por lo general en una pijamada se juegan videojuegos y se ven películas mientras se come comida chatarra, ¿Quién pensaría en lavarse los dientes antes de dormir? O más bien, ¿Quién pensaría en dormir?

Quizás era un familiar y la sensibilidad era algo que le persiguió desde niño... Si, era era lo más probable.

Sin más preámbulo abrió el grifo en agua fría y se inclinó para sorber un poco.

No obstante, escupió todo de golpe sin importarle salpicar o mojarse la ropa, pues sus dientes dolían, y entre maldiciones se prometió no volver a desobedecer a su extremadamente confiable ángel guardián.

Una vez regulada el agua, terminó de enjuagar su boca y el cepillo, dejando este de lado para llenar ambas manos de agua y lavarse la cara.

Se enderezó encontrándose con su mojado reflejo y pensó que tal vez le había comentado lo de su sensibilidad como algo casual...

Tomó la toalla para secarse y algo crujió bajo su mano, abrió la toalla y se encontró con una arrugada notita.

"Te recomiendo darte un baño, te incomodan los restos de trasudor."

Notitas Amarillas [YM]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora