Capítulo 11

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Con las pocas fuerzas que le quedaban en las piernas, se apresuró a sentarse en la silla frente al escritorio.

Y es que tan grande había sido su determinación por descubrir lo que contenía el ropero además de su ropa, que no reparó en el tiempo que llevaba de pie, y que sus piernas estuvieron apunto de traicionarle por segunda vez en el día.

Con la respiración agitada por el esfuerzo, estiró las piernas para relajar sus cansados músculos.

¿Cuánto tiempo había permanecido de pie? ¿15 minutos? Porque definitivamente había sido su record.

Observó nuevamente el cuaderno entre sus manos y volvió a leer la notita detalladamente.

Ya no le sorprendía el hecho de encontrarlas estratégicamente ubicadas, en lugares que con seguridad él las vería, en el momento justo para que el contenido de cada una le reconfortara o apoyara dependiendo de la situación.

Sin embargo, esta vez, algo le llamó la atención. La caligrafía en la notita seguía siendo tan bonita como en todas las anteriores, más Jimin pudo notar en ella un ligero temblor.

Las palabras "es para tí" se encontraban impecables, sin ningún indicio de alteración, pero de la "y" en adelante, las letras denotaban una serie de deformaciones tan diminutas que eran casi imperceptibles.

Pero Jimin, con esa costumbre que había adquirido de leer con admiración, una y otra vez cada notita que su ángel le proporcionaba, había sido capaz de notar la pequeña alteración.

¿Qué le había sucedido a su ángel?

Cada vez que Jimin encontraba una notita era capaz de calmarse y se sentía protegido bajo el cuidado de su ángel. Sentía que a través de sus palabras le transmitía paz, y así mismo se lo imaginaba.

Una entidad vestida de un blanco elegante, sentada en un mullido sillón individual, cruzado de piernas frente a una estufa a leña, con una taza de café en una mano y las notitas en la otra, dejando reposar el lápiz sobre su oreja.

Esta vez no había sido diferente respecto a la calma que le transmitía, le hacía sentir acompañado y le brindaba apoyo, adivinando, una vez más, la forma exacta de ayudarlo y al mismo tiempo motivarlo.

Pero su más reciente descubrimiento le causaba una leve preocupación por su ángel. Quizá algo le había ocurrido, algo que le puso ansioso, nervioso, o le haya alterado de tal manera que le generó un temblor, que aunque intentó ocultarlo, no lo logró.

Dispuesto a escribir sobre ello, tomó el bolígrafo y abrió el cuaderno, encontrándose una nueva notita...

"Escribe todo lo que te resulte relevante."

Seguida por una más...

"No te quedes aquí, sal de la habitación y te guiaré."

Dato curioso: El cuaderno de Jimin en las fotos es el que usé para escribir la historia 👀

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Dato curioso:
El cuaderno de Jimin en las fotos es el que usé para escribir la historia 👀

Les quiere, Gab.-

Notitas Amarillas [YM]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora