Capítulo 18

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Las lágrimas rodaron por sus mejillas y sorbió por la nariz, soltando una risita nerviosa. Por más que ya se lo había planteado, ahora era aún más probable que hubieran sentimientos entre él y su ángel.

Por más que no sabía con exactitud de que tipo eran aquellos sentimientos, estaba bien encariñarse con él, y ahora esperaba su reencuentro con muchas ansias.

¿Sería un familiar? ¿Un amigo? ¿Su novio quizás? Esas cuestiones danzaban constantemente en su cabeza mientras anhelaba alguna otra pista en cada notita.

Hasta ahora, lo único de lo que estaba seguro era de que era un hombre, pues por alguna razón sentía que esa letra provenía de un ser masculino.

Miró a su alrededor y no había ninguna foto por ninguna parte. En su lugar, había espacios en algunos muebles y diferencias de color en las paredes, como si en algun momento hubieran habido retratos allí. Pero se lo preguntaría a su ángel luego, así que lo anotó mentalmente para escribirlo en su cuaderno cuando bajara.

Jimin dió por terminado su descanso, y tras ponerse de pié, guardó la notita en el bolsillo trasero de su pantalón.

Bajó tres escalones y se volvió a sentar, con la nueva notita en sus manos. La desenrolló al igual que la anterior y descubrió un gracioso dibujito alentador.

Una sonrisa volvió a decorar sus labios y tras descansar un momento, volvió a repetir el procedimiento

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Una sonrisa volvió a decorar sus labios y tras descansar un momento, volvió a repetir el procedimiento.

Sus piernas ya no se cansaban tanto como en un principio, más seguía pareciendole más difícil que caminar.

Con seguridad debía ser porque ejercitaba una mayor cantidad de músculos a la hora de flexionar sus rodillas.

Exhaló cansado cuando su trasero se apoyó en el escalón y volvió a desplegar otra notita.

El dibujo de un osito comenzó a aparecer a medida que desenrollaba, sin embargo, este dibujito sostenía un cartelito con una frase en él "¡Ya falta poquito!" Exclamó, leyendo en voz alta como se había planteado.

Miró hacia abajo y efectivamente quedaban los últimos tres escalones, con una notita al final, dónde debería descansar

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Miró hacia abajo y efectivamente quedaban los últimos tres escalones, con una notita al final, dónde debería descansar.

Se puso de pié con determinación, y tras guardar la notita con la anterior, avanzó el último tramo.

Quizá no era la gran cosa el haber bajado una escalera, pero notar lo deteriorado que se encontraba su cuerpo y no saber la razón era algo completamente devastador.

Jimin realmente le agradecía a su ángel por su enorme paciencia al guiarlo por su propia casa en su estado actual, sobretodo sabiendo que cada ser humano en el mundo tiene su propia vida, y aún así él se tomó el trabajo de preparar todo para su despertar, asegurándose de estar ahí para él incluso sin estar físicamente presente.

Y gracias a ello, el rubio se sentía realmente poderoso al pisar, finalmente, el primer piso. Despegó la notita y se sentó en el último escalón.

Aclaró la garganta y leyó...

"Mira arriba, y vé lo que has logrado."

Notitas Amarillas [YM]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora