[Incluso cuando grita es tan dulce] pensó Seungmin, mirándolo
— ¿Ya te vas a la habitación? ¡Nos toco juntos!
— Oh.... No sabía -dijo algo tonto, nunca le había importado con quién dormiría en las excursiones, por lo cual está vez no sabía que iba a dormir junto a su amado
— Si, em ... tal vez se quede Yeji está noche en la habitación, aún no le asignan su habitación, una disculpa, vamos a procurar no hacer ruido -Seungmin se había quedado embobado hasta que escucho aquel nombre, la novia de Yang Jeongin.
— Ah.... Si, no te preocupes, no pasa nada... -era más que obvio que le enojaba, ¿Que no se puede ir con sus amigas? ¿Porque en su cuarto? ¿Porque con Jeonginni?
Jeongin había regresado con los demás chicos, dejando a Seungmin solo, y muy enojado
Minho había visto aquella escena, era más que obvio que Seungmin sentía algo por aquel chico, incluso lo vio patear las olas, ahora no sabía si acercarse o dejarlo así, pero el que no arriesga no gana.
— Hola Seungmin
Seungmin volteó, genial, otro tonto, ni siquiera había escondido bien las flores.
— Hola, ¿Que paso? ¿Tienes algo que decirme? -Seungmin no se quería portar arrogante ni mal educado, pero su tono de voz era indiferente
— Yo... Te tengo que confesar algo. -los nervios lo imvadian, tanto fue que su voz temblaba
Seungmin suspiro, el sabía todo.
— Lo se, eres tú quien toma mis cosas de mi casillero, maldito enfermo, no te molestes en darme una explicación, también se que eres el de las cartas -Minho desconoció por primera vez a Seungmin, acaso, ¿Lo estaba insultando?- Ja, no sabes cuánto asco me dió recibirlas
— ¿Que? -Minho se había quedado congelado y solo pudo pronunciar un simple "que"
— No me gustas, solo fui amable contigo por cortesía, te hablé bonito por educación, y te saludaba por obligación.
“Obligación” si, Félix lo obligaba a saludar a las personas, según Félix eso ayudaría a qué fuera sociable
— También te he visto seguirme a todos lados, al baño incluso, ¿Que? ¿Quieres saber más de mi? ¿Sabes que hice hace unos años? No sabes nada de mi. -Seungmin tomo aquella roca, ni siquiera se tomó la molestia de romperla, la lanzo directamente al mar, y con el ramo de flores con rosas simplemente no se molestó- Soy alérgico a las flores, no sé cómo no te diste cuenta.
Y sin más, se marchó del lugar, Minho estaba destruido, decepcionado y enojado, muy enojado, miro el ramo, y comenzó a destruirlo en la arena, mientras Momo lo miraba desde lejos.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.