treinta y uno

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Louis: 20
Harry: 19

Al llegar a su casa, Harry se encontró con su mamá en la cocina.

—Hola, mamá.— saludó el omega para después abrazar a su madre.

—Cachorro.— dijo Anna con alegría. —Estoy haciendo de cenar, ¿me ayudas?

—Sí. ¿Qué estamos preparando?— aceptó para después ponerse su delantal, el cual llevaba meses sin usar.

—Pasta con crema y pollo. ¿Haces la crema?— habló su madre mientras condimentaba la pasta.

Harry asintió con la cabeza, feliz de poder compartir este momento con su mamá, pues últimamente no habían pasado tiempo juntos.

—Tu padre tuvo que salir de la ciudad por cosas de trabajo, parece que regresará el fin de semana.— comentó la omega después de varios minutos en silencio.

Harry sonrió.

A veces pasaba que su padre tenía que salir de casa por una semana o dos. Y era increíble.

Tenía la oportunidad de salir sin dar explicaciones, podía reunirse con sus amigos en su casa, y él y su madre pasaban más tiempo juntos.

Hacían noches de películas en la sala, cocinaban juntos, y a veces incluso dormían en la misma cama.

Harry y Anna tenían un lazo con una linda conexión, a pesar de Jack.

Siguieron cocinando hasta que Harry sintió una ligera presión en el pecho.

—Hazzie, me gustaría que habláramos sobre algo que me ha estado preocupando.— pidió su madre.

—Claro, mamá. Podemos hablar mientras cenamos, ¿te parece bien?— propuso el omega.

Su madre sonrió.

De pronto, la presión en el pecho se hizo cinco veces más grande.

¿Qué pasa, Val?

No lo sé. Máximo no se siente muy bien.

Harry paró de cocinar y se sentó en la barra de la cocina, con el ceño fruncido.

—¿Todo bien, amor?— preguntó Anna.

—S-sí.— dijo —No te preocupes, mamá. Creo que solo necesito respirar.

La presión en el pecho se transformó en un dolor punzante. Tenía un mal presentimiento. Se puso de pie, fue hacia donde estaba su teléfono y redactó un mensaje.

de: H.S.
para: +336067283690
¿Qué está pasando?

No tuvo respuesta de Louis.

Pocos momentos después, el dolor punzante se hizo más doloroso.

Era un dolor extraño. Acompañado de una presión que nunca antes había sentido de esa manera. Llevó su mano a su pecho y su madre se acercó a él.

—Cachorro, habla conmigo. ¿Qué sientes? ¿Quieres ir al hospital?

Harry asumió que su gesto y lenguaje corporal delataron el malestar que estaba sintiendo.

Redactó un segundo mensaje para el alfa.

H.S.
???

De nuevo, el ojiazul no contestó.

Sintió como una ansiedad, que parecía ajena, le cortaba la respiración.

Val.

Máximo no está bien.

DESTINADOS [ls/omegaverse]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora