20. (f i n)

102 13 2
                                        

Después de la intensa conversación con sus padres, Gunwook se quedó tratando de procesar todo lo que había ocurrido. La sensación de alivio por haber hablado de sus sentimientos estaba mezclada con la incertidumbre sobre su futuro. Fue entonces cuando escuchó un golpe suave en la puerta de entrada.

Gunwook se levantó lentamente y fue a abrir la puerta. Al otro lado, con una sonrisa cálida y comprensiva, estaba Gyuvin.

—Hey, ¿cómo estás? —preguntó Gyuvin, su voz suave pero llena de preocupación.

Gunwook sintió un nudo en la garganta, pero trató de sonreír.

—He tenido días mejores, pero estoy bien.

Gyuvin lo miró con ternura y, sin decir una palabra más, lo envolvió en un abrazo. Gunwook sintió su calor y su apoyo, y por un momento, todas sus preocupaciones parecieron desvanecerse.

—Vamos, es hora de irnos —dijo Gyuvin, soltando a Gunwook pero manteniendo una mano en su hombro.

Gunwook asintió y, juntos, comenzaron a ir hacia sus clases. Mientras caminaban, Gyuvin comenzó a hablarle con cariño y ánimo. Mientras se acercaban al instituto, Gyuvin siguió motivando a Gunwook, contándole cosas divertidas. Poco a poco, el ánimo de Gunwook comenzó a mejorar.

Cuando llegaron al instituto, Gunwook se sentía más fuerte y decidido. Con Gyuvin a su lado, sabía que podía enfrentar cualquier cosa. Entraron juntos al edificio, listos para afrontar lo que seguía.

Gunwook se despidió de Gyuvin por un momento. Gunwook tenía que hacer algo. Él se dirigió directamente a la oficina de su profesor. Estaba decidido a asumir la responsabilidad de sus acciones y sabía que era el primer paso para organizar su vida.

Golpeó suavemente la puerta y, al escuchar la voz de su profesor invitándolo a pasar, entró. Su profesor lo miró con una mezcla de sorpresa y preocupación.

—Gunwook, ¿qué te trae por aquí tan temprano? —preguntó el profesor.

Gunwook respiró hondo, tratando de calmar sus nervios.

—Profesor, vengo a disculparme, por mis inasistencias a clases, por golpear a mi compañero y por faltar al castigo que me dieron. Ha sido... un tiempo un poco difícil para mí, pero eso no justifica mis acciones. Estoy aquí para asumir la responsabilidad por lo que hice.

El profesor lo observó en silencio por un momento, luego asintió lentamente.

—Gunwook, todos pasamos por momentos difíciles. Lo importante es cómo los afrontamos. Aprecio que vengas a disculparte y tomar responsabilidad. Sé que eres un buen estudiante y una buena persona. Estaré aquí para apoyarte en el futuro.

Gunwook sintió un gran alivio al escuchar esas palabras. El profesor procedió a explicarle cuál sería su nueva sanción, la cual Gunwook entendió y aceptó. Luego agradeció al profesor y salió de la oficina con una nueva determinación. Se dirigió a su salón de clases, donde sus compañeros ya estaban sentados y conversando. En su mente se repetía como un mantra que podría hacerlo, hasta que su valor aumentó lo suficiente para dejarle respirar correctamente.

Se paró frente a todos y, tomando una profunda respiración, habló con firmeza.

—Compañeros, quiero disculparme por mis faltas recientes. — Habló con voz temblorosa, casi titubeando. — Como presidente de la clase, sé que tengo una responsabilidad hacia todos ustedes y no he cumplido con ella. Me disculpo sinceramente. — Terminó dando una reverencia.

El salón quedó en silencio, todos observando a Gunwook con atención.

Luego, Gunwook se giró hacia el compañero al que había golpeado.

be | gyuwook.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora