Mira María, qué más quisiera sino darte el cielo en un verso, uno que te alcance para cualquier hora, o que te lleve a cualquier sitio. Pero la rima ya la llevas en el nombre, y la poesía María, en tu andar, y el amor también lo llevas.
No serviría María, postrar las estrellas a tus pies pues ya la tienes en el pecho, y en tus ojos que me quieren. Fabulosos que me observan y me cantan. Y me encanta. Y qué más puedo darte, María. Para ti serían las montañas pero ya la tierra es tuya, la libertad. La vida misma. Y tan poco te apresa que lo compartes y se multiplica. Como tus palabras cariñosas que repartes al viento.
A ti, los presentes te sobran. No existen grandezas que te abarquen, hasta la palabra es tuya. No hay algo que pueda acercarte a esos brazos de casa, a esas manos guarida. Y sí, te daría mis pasos pero tu los dibujaste, o mis ganas pero ya son tuyas, qué más puedo darte sino la certeza María, de que mi vida la marcas con tu luz.
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*** NOTAS AL PIE ***
María, es el nombre de mi madre, y este es su poema. En la foto los modelos somos ella y yo.