Buen regreso a casa

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A la mañana siguiente, despierto a eso de las 8:30 y la luz se cuela a penas entre las cortinas cerradas de mi apartamento. Puedo ver que Victoria continúa durmiendo a mi lado, de espaldas con el acolchado a penas cubriendo su cintura. Mi vista se detiene en el tatuaje que abarca toda su espalda, y somnolienta miro con detalle los trazos sobre su piel, perdiéndome en aquel dibujo, tal como la primera vez.

Y pienso, por qué se me hace tan increíble esta chica? Qué tiene de especial, por qué me atrae tanto?

No encuentro respuesta que justifique racionalmente mi atracción, al mismo tiempo que pienso que nunca me había sentido atraída por ninguna mujer, y eso hace que la respuesta a mis preguntas se dificulten aún más. No tengo con quién compararla, es única, como un pequeño destello.

Y enseguida me recuerdo que más allá de lo que me fascine de Victoria, no puedo intentar más que lo que he logrado hasta ahora, es decir... Una compañera de esporádico placer. De lo contrario, mi corazón saldría lastimado. Después de todo, yo no tenía idea de cómo se comportaba ella con la fama, fiestas, alcohol etc. Su carrera está escalando muy rápido, y es cuestión de tiempo para que comience a cometer estupideces y pierda el rumbo. El dinero y la fama cambian a las personas, ya lo había visto varias veces en citas anteriores con estrellas en potencia.

De repente la veo removerse en la cama despertando, y se me ocurre no sé por qué motivo, cerrar mis ojos y pretender que continúo durmiendo. La siento moverse en su lugar mientras escucho el sonido de su teléfono deslizándose por la mesa de luz.

-Vale- Me llama en un susurro mientras me toca suavemente el hombro. -Mami tengo que irme-.

Y abro mis ojos fingiendo despertar.

-Buen día hermosa- Me dice con una sonrisa mientras su mano acaricia mi rostro

-Buen día- Le sonrío mientras me llevo las sábanas a mi pecho

-Dormiste rico?- Y acaricia mi cabello, esto ya no se parece a un trato de chicas que solo tienen sexo, pero me gusta.

-Muy- Le digo y me acerco un poco para darle un corto beso en los labios, ella pensaba que iba a detenerme un poco más ahí, y al ver sus ojos cerrados y su boca levemente abierta solté una carcajada

-Perdón- Le digo entre risas

-Bueno mejor así, porque debo irme. Mi vuelo sale a las 17 y Mariana ya está insistente con que regrese a hacer mi maleta- Dice esto mientras se coloca su ropa interior y comienza a vestirse con el resto de sus prendas.

-No quieres desayunar?- Le ofrezco con una leve esperanza de retrasar su partida

-No baby, muchas gracias tengo prisa de veldad, sino me quedaría todo lo que gustes-

-Bueno no pasa nada- Le digo mientras me levanto y me coloco mi bata de seda. Paso al baño mientras ella termina de vestirse, y una vez arreglada decido postergar mi ducha para cuando se vaya.

Mientras Victoria se encuentra en el baño, busco mi ropa regada por toda la casa para ponerla a lavar. Y el nudo en mi pecho sigue creciendo, como si ella ya se hubiese ido. Qué me pasa?

-Vale- Me llama Vicky mientras se abre camino por la sala de mi departamento hasta la cocina, donde me encuentro. No llego a contestar que me planta un beso desesperado, con mucha pasión y necesidad. Con sus brazos me envuelve y me dejo sostener por ella, mientras mis manos acarician su cabello y mi nariz aspira su aroma queriendo recordarlo para siempre, definitivamente la recordaría siempre.

Nos separamos por falta de aire y nos quedamos abrazadas mirándonos unos minutos a los ojos, y no puedo evitar pensar que, si voy más allá con ella definitivamente sería mi perdición.

-Me encanta estar contigo, la pasé muy lindo anoche- Me dice y ya sé que en dos minutos estará fuera de mi casa y no la volveré a ver, no sé si nunca, pero se que pasará mucho tiempo hasta que volvamos a coincidir, si sucede.

-Yo también la pasé hermoso- La miro con una sonrisa

-De verdad me gustaría mantener el contacto contigo, avísame si cambias de opinión. No me quiero enchular- Se ríe y suspira- Pero creo que ya lo estoy un poquito de ti.

Bueno típico de cantantes, jurarte romance cuando a los días ya están en otra parte del mundo haciendo quién Dios sabe qué. Pero mi mente me defendía con esos pensamientos, porque mi corazón dio un vuelco al escuchar sus palabras, en un mundo utópico deseaba ser algo más y que no hubiese ningún problema, un dejo de esperanza se asomaba.

-Me gustas y lo sabes, pero también sabes que..-

-Si ya lo sé Valentina- Me interrumpe suspirando -Pero podríamos manejarnos, somos adultas. Podemos organizarnos tiempos para pasar juntas, podría venir a verte...-

Ella solo se detiene en los tiempos y la distancia, y me apena saber que tengo una lista larga en mi mente de las razones por las cuales no funcionaría, entre ellas la fidelidad.

-Dejalo así Vicky No es posible-

-No quiero arruinar la despedida, pero espero que lo pienses- Me dice mientras se separa un poco y pone su mano en los bolsillos. -No creo que pueda dejarte así como así- Me sonríe mientras da un leve toque en mi mentón con su mano. -Eres la nena mas linda y dulce que he conocido, y no lo digo por el sexo...Que también fue increíble-

Me sonrojo, porque es tan directa a veces.

-Pienso lo mismo, se que es muy intenso de mi parte...Pero no te voy a olvidar Vicky- Me sincero, y al instante me arrepiento, porque no quiero ilusionarla.

Se queda mirándome por unos instantes, como queriendo descifrar algo más en mi

-Yo tampoco te voy a olvidar, no quiero hacerlo- Suspira y se carcajea un poco. -Estoy super enchulá contigo, no sé qué voy a hacer- Niega con la cabeza mientras muerde su labio inferior

Poso mi mano en su mejilla mientras elijo las palabras correctas, y mientras le regalo unas leves caricias, hablo...

-Deja que el tiempo se encargue de disminuir todo, pronto estarás brillando en otra parte del mundo y ni recordarás la mitad de las cosas que compartimos-

-Supongo que no tengo otra opción, si es lo que quieres- Me dice mientras su mirada se endurece, indicándome que no está a gusto con mi decisión.

-Es lo mejor para ambas, que tengas buen regreso a casa Vicky-

No dice nada, simplemente con su mano derecha envuelve mi nuca y me planta un último beso, lento y apasionado. Mi mente agudiza mis sentidos, queriendo recordar hasta su último contacto con mi piel. Va a ser todo un desafío sacármela de la cabeza, pero eso era lo que había decidido y estaba convencida de que era lo correcto.

No puedo evitar asomarme al balcón mientras la veo partir, eso era todo... Ahora a seguir con mi vida, como si esto que viví los últimos días, fuese una pequeña fantasía, un sueño de adolescente...un lindo y húmedo sueño de adolescente.

Me & She - Young MikoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora