32.Claveles amarillos

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el rechazo y la decepción


El ambiente en la ciudad de México estaba lleno de emoción, ya que el grupo de amigos decidió organizar una fiesta para celebrar su renovada amistad y la relación entre Kelly y Lukas. Alan, quien había estado trabajando en sus habilidades de anfitrión, se ofreció para ayudar a organizar el evento. El plan era simple: una noche de diversión, buena música y comida, donde todos pudieran relajarse y disfrutar.

La fiesta se llevaría a cabo en un parque local que contaba con un área de picnic, ideal para una celebración al aire libre. Con luces colgantes que brillaban suavemente entre los árboles y mantas extendidas por el césped, el lugar se convirtió en un mágico refugio para todos.

Kelly llegó un poco antes para ayudar a Alan y Lukas con los últimos preparativos. El aroma de las hamburguesas a la parrilla llenaba el aire mientras otros amigos comenzaban a llegar. Cuando vio a Karla y a sus otros amigos, su corazón se llenó de alegría.

—¡Kelly! —gritó Karla, corriendo hacia ella y dándole un abrazo. —Estoy tan emocionada por esta noche. Será increíble.

—Sí, definitivamente —respondió Kelly, sonriendo mientras se deshacía de la nostalgia por sus días en Australia. Había encontrado un nuevo hogar en México.

La fiesta comenzó a llenarse de risas y música. Jaxson, quien había llegado con Matías y Damiano, se acercó a la mesa de bebidas, mientras que Teo y Luis se encargaban de la parrilla, cocinando con entusiasmo. La atmósfera era perfecta: amistosa, despreocupada y llena de energía positiva.

A medida que la noche avanzaba, Lukas tomó el micrófono y se dirigió a todos.

—¡Hey, chicos! —dijo, haciendo una pausa para que todos prestaran atención. —Quiero agradecerles a todos por estar aquí. Esta es una celebración de la amistad, así que ¡disfrutemos y hagamos recuerdos increíbles esta noche!

Las ovaciones y aplausos llenaron el aire, y Kelly sintió que su corazón se derretía por el cariño de sus amigos. Ella, Lukas y Alan se miraron, intercambiando sonrisas de complicidad.

La música comenzó a sonar más fuerte, y pronto todos se unieron para bailar. Kelly, llena de energía, se movió al ritmo de la música, disfrutando de cada momento. Alan, que siempre había tenido una vena cómica, comenzó a hacer movimientos de baile ridículos, haciendo reír a todos.

—¡Mira a ese mago en acción! —bromeó Lukas, uniendo sus manos en forma de corazón con el rostro divertido de Alan. La risa estalló entre el grupo.

—¡Cuidado! Creo que mi truco de magia se ha convertido en un número de comedia! —gritó Alan, siguiendo con sus movimientos exagerados.

Karla y las chicas comenzaron a animar el ambiente, creando un círculo para que todos pudieran mostrar sus mejores pasos de baile. La fiesta estaba en su punto más alto, y cada vez más personas se unían a la diversión.

Más tarde, mientras la música sonaba y todos bailaban, Kelly se dio cuenta de que Lukas la miraba con una sonrisa traviesa. Él se acercó a ella, tomando su mano y llevándola al centro del círculo.

—¿Listo para demostrarle a todos tus movimientos? —preguntó Lukas, sonriendo con confianza.

Kelly rió y asintió, sintiendo que el nerviosismo se disipaba rápidamente.

—Solo si tú me acompañas —respondió ella, desafiándolo con la mirada.

Ambos comenzaron a bailar, dejando que sus cuerpos se movieran al ritmo de la música. Las risas y los aplausos aumentaron a su alrededor, y mientras giraban y saltaban, Kelly sintió una profunda conexión con Lukas. Era como si el mundo a su alrededor se desvaneciera, y todo lo que importaba era el momento que compartían.

Más tarde, cuando se sentaron a descansar, Kelly y Lukas compartieron una mirada cómplice.

—Esta noche es perfecta —dijo Kelly, sintiendo el calor de la felicidad.

—Sí, pero aún podemos hacerla mejor —respondió Lukas, guiñándole un ojo antes de llevarla a otro rincón del parque, donde las luces brillaban aún más.

Mientras tanto, Alan se unió a Karla y las demás, contándoles anécdotas divertidas de sus días en el parque cuando eran niños. La conversación fluía, y todos se sentían cómodos y felices. Era un recordatorio de lo importante que era esa amistad y cómo habían logrado superar sus diferencias.

El clima era perfecto y la noche estaba llena de promesas. Mientras la fiesta continuaba, Kelly sintió que esta nueva etapa en su vida estaba llenándose de alegría, amor y la certeza de que, a pesar de los obstáculos que podrían venir, siempre tendría a sus amigos a su lado.

Con risas y buena compañía, la fiesta se convirtió en una celebración inolvidable, marcando un nuevo capítulo en la vida de Kelly, Lukas y Alan. La conexión que compartían era fuerte, y la felicidad que sentían esa noche los unió aún más. Sin duda, era un momento que atesorarían para siempre.

Saturno>Lukas UrkijoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora