la alegría y la modestia
Los días que siguieron a la fiesta fueron una montaña rusa de emociones para Kelly y Lukas. Aunque la celebración había sido un éxito, la atmósfera entre ellos había cambiado. La tensión acumulada, los celos y las inseguridades comenzaron a manifestarse en pequeños malentendidos.Una tarde, mientras Kelly estaba en su casa, recibió un mensaje de texto de Lukas que la dejó confundida.
Lukas: ¿Puedes venir al parque? Necesitamos hablar.
Su corazón dio un vuelco. La última vez que había recibido un mensaje así, había llevado a una discusión acalorada. Sin pensarlo dos veces, se arregló y salió hacia el parque.
Cuando llegó, vio a Lukas sentado en una banca, con la mirada fija en el suelo. Su expresión era seria, y eso hizo que el estómago de Kelly se retorciera. Se acercó a él y, al verlo así, sintió un nudo en la garganta.
—¿Qué pasa? —preguntó, sentándose junto a él.
Lukas levantó la mirada, y en sus ojos había una mezcla de frustración y tristeza.
—He estado pensando en lo que pasó en la fiesta —comenzó, su voz baja. —Siento que te estás alejando de mí.
Kelly frunció el ceño, confundida.
—¿De qué estás hablando? ¡Fue una gran noche! Todos estábamos felices —respondió, tratando de mantener la calma.
—Sí, pero luego te vi reírte con Alan y me dio la impresión de que te sentías más cómoda con él que conmigo —dijo Lukas, su tono cada vez más intenso. —Como si tuvieras más diversión con él.
Kelly sintió que la ira comenzaba a surgir.
—¿En serio? ¡Eso es ridículo! Alan es mi amigo de toda la vida. Siempre lo ha sido —exclamó, intentando que su voz no temblara.
Lukas se cruzó de brazos, su frustración evidente.
—Lo sé, pero no puedo evitar sentir celos. Y no entiendo por qué eso te molesta tanto. ¿Acaso no confías en mí? —preguntó, la tristeza mezclándose con la ira.
—No es que no confíe en ti, Lukas. Es que no puedo evitar tener una amistad con Alan. Nunca lo he hecho, y no voy a empezar ahora solo porque tú te sientas inseguro —contestó Kelly, sintiéndose herida.
Un silencio pesado cayó entre ellos, y Kelly sintió que el aire se volvía denso. Miró a Lukas, quien mantenía la mirada fija en el suelo, y su corazón se encogió.
—No estoy pidiendo que dejes de ser amiga de Alan. Solo… quiero sentir que también estás aquí conmigo —dijo Lukas, su voz temblando un poco.
Kelly se sintió atrapada entre sus sentimientos y la necesidad de explicarse.
—Pero no se trata solo de eso. No puedo vivir con miedo a perder a mis amigos por tu inseguridad. No es justo para mí, ni para ti. Necesito que entiendas eso —respondió, tratando de que su voz sonara firme.
La discusión se intensificó, y las palabras se volvieron más hirientes. Ambos estaban tan concentrados en defenderse que no se dieron cuenta de que estaban cruzando líneas peligrosas.
—¿Quizás simplemente no eres lo suficientemente madura para manejar una relación? —dijo Lukas, su voz cargada de desdén.
Kelly sintió que su corazón se rompía.
—¿Qué dijiste? —preguntó, su voz apenas un susurro, llena de incredulidad.
—Lo siento, pero a veces pienso que te aferras a tu pasado y no estás lista para seguir adelante. ¡A veces me pregunto si realmente me quieres! —exclamó Lukas, incapaz de contenerse más.
Las lágrimas comenzaron a acumularse en los ojos de Kelly, y aunque se esforzaba por no llorar, la herida era demasiado profunda.
—Nunca dije eso. Siempre he estado aquí para ti, Lukas. Pero tú necesitas trabajar en tus inseguridades —respondió con un tono más suave, pero lleno de dolor.
Lukas, al ver las lágrimas en los ojos de Kelly, sintió que su corazón se encogía. Pero la rabia lo había llevado demasiado lejos, y aunque quería disculparse, su orgullo lo mantenía firme.
—Quizás deberíamos tomarnos un tiempo —dijo, incapaz de mirar a Kelly a los ojos.
El simple hecho de escuchar esas palabras hizo que un escalofrío recorriera la espalda de Kelly. Se sentía devastada.
—Está bien —dijo, su voz apenas audible—. Si eso es lo que quieres.
Sin otra palabra, se levantó y se alejó, dejando atrás el parque, el lugar que había sido testigo de tantos momentos felices. La tristeza y la confusión la envolvieron mientras caminaba. La idea de perder a Lukas la hizo sentir como si estuviera caminando sobre una cuerda floja.
Esa noche, Kelly se quedó en casa, sintiéndose perdida. Su mente estaba llena de recuerdos: risas, momentos dulces y los sentimientos que había compartido con Lukas. Pero ahora, todo parecía un espejismo, una burbuja que había estallado de la manera más dolorosa.
Mientras tanto, Lukas se quedó en el parque, sintiendo una mezcla de culpa y arrepentimiento. Había cruzado una línea que nunca debería haber tocado, y ahora el miedo de perder a Kelly lo asaltaba. Pero su orgullo lo mantenía atrapado en un ciclo de inseguridad y celos que no sabía cómo romper.
Ambos estaban atrapados en sus emociones, sin saber que la brecha que se había abierto podría ser difícil de cerrar. La noche se tornó silenciosa, y con cada latido de su corazón, se dieron cuenta de que las palabras pronunciadas podrían tener consecuencias que jamás imaginaron.
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Saturno>Lukas Urkijo
Fiksi Penggemar¿Cómo sería la vida si fuéramos solo constelaciones en lugar de seres humanos? Pero lo más importante es: si lo fuéramos, ¿cómo nos enamoraríamos el uno del otro? ¿Podríamos sentir esos sentimientos? No lo sé, pero si eso existiera, tú y yo seríamos...