Capítulo 11

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Jaemin se preguntó si estaba perdiendo la cabeza.

El rostro de Jen no traicionó nada cuando Jaemin entró al comedor, su expresión era neutral, y apenas miró a Jaemin mientras conversaba con Chenle y Ten en un tono casual y amistoso, como si no fuera el mismo hombre que lo había jodido y anudado anoche.

¿Había sido solo un sueño?

Pero no, no puede ser, no estaba loco. Recordaba todo hasta el momento en que Jen lo había anudado, después de eso, sus recuerdos eran bastante vagos y confusos, esa parte era desconcertante.

O tal vez no era tan desconcertante. La gente decía que los omegas entraban en un estado de euforia similar a un subidón inducido por drogas después de ser anudados por un alfa compatible.

El estómago de Jaemin se apretó ante la idea. Un alfa compatible, ¿Qué tipo de broma retorcida del destino era esa?

Su hermano, Jen era su hermano.

Esconderse bajo el amparo de la oscuridad no cambió la fea verdad: había tenido la polla de su hermano dentro de él.

Dos veces.

No podía seguir sucediendo, debía evitar que volviera a suceder. Esta era la depravación en su peor nivel, y si no conocía la cura, al menos debía eliminar la causa.

—Quiero volver a Faris —dijo Jaemin.

Todas las conversaciones se detuvieron, todos se volvieron para mirarlo: Chenle y Ten con diversos grados de sorpresa, y Jen con la misma expresión enloquecidamente ilegible en su rostro.

Tenía tu nudo en mí, quiso decir Jaemin solo para borrar esa mirada exasperantemente en blanco.

—¿En esta época del año? —dijo Chenle ¿Por qué?

Porque necesito evitar saltar sobre la polla de mi hermano. Jaemin casi se rió al imaginar que lo decía.

—Porque tenemos que comprarte cosas para tu luna de miel —dijo en su lugar —Y tenemos que supervisar los preparativos de la boda-

—Todavía faltan tres meses para la boda, Jae —se quejó Chenle, quería un compromiso más breve pero los oficiales de prensa reales lo habían vetado.

Solo faltan tres meses —le corrigió Jaemin —¡No tienes idea de cuánto tiempo lleva planificar una boda! Mucho menos una boda real.

Chenle levantó las manos en señal de derrota.

—¡Está bien, lo que sea!, Ten, tú también vienes, saldremos mañana por la mañana— Su rostro se iluminó —Quizás Jisung esté realmente en la ciudad.

—Sé que no estás acostumbrado a pedir permiso, pero tienes que hacerlo ahora, —dijo Jen mientras bebía un sorbo de café — Están todos bajo mi cuidado.

—Bajo tu cuidado, —repitió Jaemin, era consciente de que su voz era más ronca de lo que debería haber sido. Podía sentir la mirada confusa de Chenle pero no miró en su dirección, miró a Jen hasta que el alfa finalmente se dignó a mirarlo.

Los ojos cafés lo abrasaron.

Jaemin se estremeció y se le secó la boca, tenía una extraña necesidad de estirar la mano y agarrar la mano de Jen sobre la mesa. O meterse en su regazo y presionarse contra él.

Nunca había experimentado la necesidad post-celo de la que había oído hablar de otros omegas, pero ahora se preguntaba si eso era lo que habían querido decir.

—Sí, bajo mi cuidado —dijo Jen.

¿Bajo tu cuidado o debajo de ti? Jaemin tuvo que morderse la lengua para evitar decirlo. El caso era que el noventa por ciento de las veces era de genio apacible, pero si algo lo cabreaba, tendía a ser vicioso. La expresión inescrutable de Jen lo enfureció, ¿A qué estaba jugando?, ¿Por qué actuaba de esta manera, como si no hubieran tenido sexo, dos veces?

Jaemin trató de ponerse en el lugar de Jen, tal vez se sentía tan culpable y enfermo como Jaemin, y fingir que nunca había sucedido era solo su forma de lidiar con eso. Era posible, excepto que Jaemin no podía sentir ni una pizca de repulsión por parte del alfa. Como omega Vos, los sentidos de Jaemin estaban más embotados que los de la mayoría, pero aún eran lo suficientemente agudos como para captar fuertes emociones negativas como la repulsión. Los sentimientos negativos como ese tenían un olor distintivo y no podía olerlo en Jen.

Por supuesto Jen tenía un control muy estricto sobre su olor, Jaemin nunca había conocido a un alfa que controlara su olor a tal grado, pero aún así, el disgusto y la culpa no eran emociones que uno pudiera reprimir fácilmente.

—¿Qué objeciones puedes tener? —Dijo Jaemin, tratando de mantener la voz tranquila por el bien de su audiencia.

—Eres joven y un omega sin pareja, —dijo Jen mirándolo con sus ojos cafés —No puedes ir a Faris por tu cuenta, pero tampoco puedo acompañarte, los negocios me mantienen aquí.

Jaemin le devolvió la mirada a pesar de su enfado, el impulso de tomar la mano de Jen no se debilitó en absoluto, fue enloquecedor.

—Entonces dile al tío que vaya con nosotros...

—Fuera de cuestión —dijo Jen, su olor espesándose.

Jaemin respiró hondo, sintiéndose un poco mareado. La necesidad de tocar a Jen, de meterse en su regazo y sentirlo cerca, se estaba volviendo irresistible. Agarró su taza de té con más fuerza.

—Estás siendo irrazonable, —dijo —El tío nos acompañó a la capital la temporada pasada. Es perfectamente capaz de cuidarnos y tampoco es que necesitemos que nos cuiden.

—Jae tiene razón —interrumpió Chenle.

Jen ni siquiera miró en su dirección, sus ojos todavía estaban en Jaemin.

—Dije que no, no vas a ninguna parte y te quedarás aquí, donde yo pueda... —Se quedó en silencio, algo se movió en sus ojos y arrancando su mirada lejos, la fijó en su taza. Su mandíbula moviéndose —Bien, —dijo al fin, su voz sonaba extraña y medida —Ve a Faris pero no con el tío, contrataré a un acompañante para ti, y guardaespaldas, al menos cuatro guardaespaldas.

—Eso es un poco exagerado, pero gracias —dijo Chenle.

Jaemin abrió la boca y la cerró sin saber qué decir, odiaba que una parte de él estuviera decepcionada de que Jen hubiera aceptado. Parte de él no quería irse, y esa era exactamente la razón por la que necesitaba llegar lo más lejos posible de aquí. Si se quedaba, terminaría tomando la polla de su hermano todas las noches, necesitaba alejarse de este hombre y del horrible y repugnante efecto que tenía sobre él.

—Está bien —dijo Jaemin en voz baja, bajando la mirada.

Iba a estar bien, iría a Faris y finalmente volvería a sus sentidos una vez que estuviera lejos de Jen. Si tenía suerte encontraría un alfa.

Un alfa que en realidad se le permitiera querer.

LLCT | NominDonde viven las historias. Descúbrelo ahora