Llegó el martes, y me desperté con un mensaje de Naomi. Aunque le habían prohibido el teléfono, de alguna manera logró mandarme un texto rápido: quería que le enviara mis notas y las tareas por mensaje, ya que su padre tenía su celular monitoreado durante la semana. Me reí un poco, admirando su creatividad para burlar las reglas, y le respondí con un meme. Ella me devolvió un emoji sacando la lengua; ese pequeño intercambio me alivió un poco, recordándome que, al menos, Naomi y yo seguíamos siendo un equipo a pesar de todo.
Sin embargo, la clase de matemáticas fue cuanto menos infernal. Apenas crucé el umbral del salón, sentí la mirada asesina de Trish clavarse en mí. Parecía que sus ojos ardían con una especie de furia contenida, y todo mi cuerpo se tensó de inmediato. Hice lo posible por evitar su campo de visión y me senté en el rincón más alejado que pude encontrar. Decidido a no alimentar más conflictos, traté de concentrarme en el pizarrón, aunque sentía su mirada perforando mi espalda durante toda la clase.
Cuando por fin llegó la hora del almuerzo, me encontré en una situación incómoda: ya no tenía un lugar donde sentarme. El grupo de amigos que solía rodearme parecía haberse dispersado o, en el peor de los casos, habían tomado distancia. "Genial", pensé, "como si no tuviera suficiente con las miradas asesinas."
Mientras consideraba comer en algún rincón apartado, una voz con marcado acento rexicano me llamó desde el fondo del comedor: —¡Por aquí, Anon! No te compliques la vida, pues.
Al levantar la vista, vi a Stella y Rosa haciéndome señas para que me acercara. Sus rostros amistosos fueron un alivio; sin dudarlo, me acerqué a su mesa y me senté junto a ellas. Rosa me observó con una mirada que delataba curiosidad: —Nos enteramos de los chismes, Anon... ¿Es cierto que tú y Naomi están saliendo? —
Me llevé una mano a la cara en un facepalm instantáneo y, con un tono exasperado, respondí: —No, para nada, eso es falso. Solo somos amigos y nada más. —Intenté hacerles un resumen rápido—. Cualquier conexión mía con VVRUM DRAMA terminó. —
Stella me miró con cierta melancolía. —Parece todo un drama coreano...—
Rosa se encogió de hombros y negó con la cabeza. —Nah, esto es más novela rexicana. Pero, en fin, no te sientas mal. Desde mi punto de vista, no solo hiciste lo correcto, sino que tomaste la mejor decisión para todos. Fue admirable la forma en que tomaste el control de la situación.
—Muy impresionante, diría yo —añadió Stella, asintiendo.
Sentí que el calor subía a mis mejillas. Me sorprendió lo reconfortante que era escuchar a alguien expresar apoyo sin juzgar.
Rosa me observó con una sonrisa que irradiaba orgullo: —Si no tienes con quién pasar el almuerzo, puedes hacerlo con nosotras, Anon. Ah, y Spears me contó sobre el castigo que les dio. No te preocupes; intentaré que tengan los trabajos más ligeros y trataremos de evitar que estén cerca de Fang.
Suspiré, sintiendo cómo la tensión en mis hombros se disipaba un poco. La idea de trabajar en un ambiente sin la amenaza de más conflictos era un gran alivio. —Te agradezco el gesto —respondí, sincero—. No sé si Naomi pueda soportar ese trabajo tan pesado. —
Stella frunció el ceño, algo decepcionada, y me dio un toque en el hombro con aire de reproche. —Anon, no eres el más indicado para decir eso...—
Su comentario me hizo sonreír, y, para mi sorpresa, los tres rompimos en una carcajada compartida. Estar con ellas era refrescante, y me hizo sentir un poco menos solo en medio de todo este caos.
Llegó el jueves después de clases, y mi estómago me recordó que hacía tiempo no comía algo decente. Tenía hambre, de esa que solo una Moe's Pizza podía saciar.
Pero entonces recordé el "pequeño" problema: Fang. Si Moe, el dueño y prácticamente un tío para ella, había oído algo sobre nuestra pelea, podía ser el fin de mi vida... o, al menos, de mis días comiendo pizza en su local. Y si alguien sabía todo lo que sucedía en la vida de Fang, era Moe; ese hombre parecía enterarse de cada mínimo detalle.
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Dos perdedores
Roman d'amourDespues de un evento bastante triste, Anon y Nomi desarrollan una fuerte Amistad, cambiando el rumbo de todo, la decisión de cada personaje podría cambiar para siempre como las cosas ocurrirán, Naser, Fang, Naomi y Anon, tendrán que sentir el peso d...
