2 Cita doble

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Durante los días siguientes, cada uno siguió con su vida habitual, pero en secreto se reunieron un par de veces, ayudándose mutuamente: Anon con sus problemas académicos y personales, y Naomi con sus dificultades emocionales. Aunque para todos los demás las cosas parecían seguir igual, ni Fang ni Naser notaron ninguna diferencia en su comportamiento.

Anon y Naomi se reunieron en casa de esta última el domingo, Ella le había pedido ese favor, y Anon aceptó ya que no tenía nada mejor que hacer. Además, le servía para quemar tiempo y quizás ella podría ayudarlo con su tarea. Aunque Naomi era de un grado inferior, era mucho más lista que él... aunque eso no era muy difícil.

Anon entró a la casa de Naomi después de que esta lo recibiera, no de muy buena manera. Estaba de muy mal humor... Anon pensó —Esto es malo, lo que me faltaba. —

Una vez dentro, tomaron asiento en los sillones de la casa. Había té y galletas en la mesita de la sala. Anon agradeció el té que preparaba Naomi; era muy bueno.

La parasaurio dijo después de ponerle varios cubos de azucara su te —¿Puedes creerlo, Anon? El tarado de Naser me canceló otra cita... Dice que Fang tuvo una discusión con su padre y lo pusieron a cuidarla como si fuera una niña chiquita... Dios, es que Fang. —

Naomi intentó no decir algo fuerte, pero Anon, encogiéndose de hombros, dijo —Estamos en confianza, Naomi, no me ofende. Hasta yo sé que Fang se pasa y actúa como una loca a cada rato. —

Naomi suspiró profundamente, dejando que su mirada se perdiera en la taza de té que sostenía entre sus manos —A veces quisiera rendirme —confesó con voz queda —Es una odisea salir con él... Llevamos casi un año juntos y no hemos hecho nada memorable— Se detuvo un momento, como si estuviera midiendo sus siguientes palabras —No me malentiendas, Anon, yo tengo la creencia de, ya sabes, 'virgen hasta el matrimonio' y eso.—

Anon casi se atragantó con su té al escuchar esto. Tosió un par de veces, tratando de recuperar la compostura. Cuando finalmente pudo hablar, preguntó con curiosidad, pero para molestarla un poco —¿Por ti misma o por tus padres? —

Naomi respondió sin titubear —Por ambos lados— Hizo una pausa, girando la taza entre sus dedos —En fin, no es como si hubiera tiempo para eso, mira, está Fang, las labores de Naser con su equipo de atletismo, mis responsabilidades como presidenta, el hecho de que estudio extra todos los días, y que mis compañeros del consejo estudiantil son todos unos inútiles que no se toman en serio nada. —

Mientras hablaba, Naomi tomó nuevamente la taza de té, pero esta vez su mano temblaba visiblemente. El líquido oscilaba peligrosamente cerca del borde. Anon observó esto con preocupación creciente. No sabía cómo lidiar con esta situación; él era más de escapar de todo, pero Naomi parecía estar al borde de un colapso por el estrés.

Después de un momento de silencio tenso, Anon decidió arriesgarse. Con un tono que mezclaba cinismo y altanería dijo —¿Quién te obliga a hacer todo eso? —

Naomi lo miró sorprendida, como si la pregunta la hubiera sacado de un trance. Anon, envalentonado por su reacción, continuó —Mira, sé que eso de ser la número uno y todo eso es algo que quieres, no lo dudo. Pero todo esto te lo estás buscando tú solita, por meterte en tantos problemas a la vez, en especial por buscar una relación amorosa cuando ya tenías todo eso encima. —

La parasaurio entrecerró los ojos, una chispa de malicia brillando en ellos —Lo dice el que en su vida ha tenido afecto femenino— replicó con una sonrisa torcida.

Anon soltó una carcajada, llevándose dramáticamente una mano al pecho —Ouch, golpe bajo—bromeó, pero su expresión se tornó seria rápidamente —Mira, Naomi, no soy quién para decirlo, pero deberías poner tus prioridades en orden. Sé que tú y Naser tienen algo especial, no lo dudo, pero deberías pensar más en qué quieres y cómo lo quieres o vas a terminar ahogándote en un vaso de agua—

Dos perdedoresHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora