Enfrentando Consecuencias Inesperadas

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Cuando volvíamos al palacio, todo iba en silencio porque yo iba pensando en todo, especialmente en cómo casi mato a la abuela de Anueng, eso hubiera destruido a mi familia, pero Priengfah me había detenido. Al llegar, me despedí de ella y me fui al despacho a dejar el arma que me había regresado Priengfah , después me fui a mi habitación. Al entrar, vi que Anueng se había despertado.

—¿Qué haces con esa ropa? ¿A dónde te fuiste? Cuando me levanté no estabas en la cama.

—Yo... yo fui a tu casa a visitar a tu... abuela. No pude quedarme quieta al saber todo lo que te había hecho y la fui a enfrentar. Casi la mato Anueng ni soporte  escuchar todo perdóname se que me arrepentiría toda la vida pero si alguien te pone una mano encima no lo soporto porque eres mi mundo.

—Tranquila, amor, no pasa nada, no lo hiciste sabes por que , es porque eres mejor que ella , algún día ella pagará por eso pero ahora creo que debemos despejarnos un rato. ¿Qué te parece si vamos a la playa este fin de semana? Podríamos ir con Mon, Sam, mi mamá y su esposo —dijo ella mientras se acostaba.

—Creo que es una buena idea, princesa. Ahora vamos a dormir. Mañana tienes clases y no puedes faltar —respondí mientras también me recostaba y la abrazaba.

—Perdóname por meterte en problemas —dijo ella antes de quedarse dormida.

—No es tu culpa. Yo hago esto por ti, y cada día te demostraré que mereces a alguien que cuide de ti y te proteja —le dije antes de caer dormida también.

Al día siguiente, me desperté porque sentí que alguien me daba besos por toda la cara. Empecé a reír mientras me giraba, y ella quedó debajo de mí, así que comencé a llenarla de besos. Después de un rato, nos levantamos y nos dispusimos a cambiarnos porque Anueng tenía clases. Ella se quejó un poco porque quería quedarse conmigo todo el día, pero teníamos responsabilidades.

Después de cambiarnos, bajamos a desayunar. Comimos rápido porque nos habíamos demorado jugando en la habitación. Al terminar, estábamos a punto de salir cuando llegó la policía.

—Buenas tardes. Busco a M.L. Sippakorn Anuntrakul.

—Soy yo. ¿Por qué me busca?

—Debemos llevarla a la comisaría por haber amenazado y haber agredido contra la señora Philai. Si no tiene abogado, el estado le proporcionará uno —dijo el policía antes de ponerme las esposas.

—Espere, solo déjeme despedirme de mi familia —dije.

—Tiene tres minutos para despedirse.

—Amor, mírame. Voy a estar bien. Ve a la universidad y preocúpate por tu salud. No sé cuándo te volveré a ver, pero cuídate. Te amo... —le dije antes de darle un beso. Justo en ese momento llegó Priengfah.

—¿Qué está pasando, Khun Nueng? ¿Por qué te llevan? —dijo ella con desesperación.

—Tranquila, debes mantener la calma. Cuida de Anueng y comunícate con Sam; la Tía Nam te dará el número. Me están incriminando por lo de anoche, así que necesitaré tu ayuda. Pero primero encárgate de Anueng —le dije.

Antes de que me llevaran, pude escuchar a Anueng gritando que no me llevaran, y lo último que oí fue un "te amo" antes de que me subieran a la patrulla.

Cuando el amor llamaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora