DERECHOS

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DAENERYS

¿Se lamentaba? no. Ahora por fin era libre del yugo del dragón. "No, él no era un dragón".

El recuerdo de su hermano siendo quemado por el oro fundido aún estaba vivo en su memoria, los gritos, el olor a carne chamuscada se impregnaban como el oro a la carne de su hermano. Él había querido una corona y la obtuvo, pero no de la manera en la que lo esperaba.

El campamento del Khalasar de su esposo había sido levantando con las primeras luces del sol, tan solo esperaban la llegada de su Khal para avanzar. Sintió el tintineo de las campanas detrás de ella. Su esposo apareció cabalgando junto a sus jinetes de sangre tras de él, cuando paso se detuvo un breve momento a besar sus labios y a tocar si vientre hinchado, luego siguió cabalgando seguido ahora de todo su Khalasar.

Constantemente llevaba su mano a su vientre hinchado, sentía a su bebe patear y agitarse dentro de ella; era algo común cuando ella cabalgaba. Sería un jinete, igual que su padre, y el padre de su padre.

Khal Drogo no ha tardado en enviar exploradores mi reina. — Sir Jorah se acercó por un costado. — Busca lugares para saquear y encontrar tesoros.

— El saqueo no es una idea que me agrade, Sir.

— Es algo necesario si desean llevar el Khalasar a través del mar hasta poniente. — sir Jorah bebió agua de su cantimplora.

El día había estado extremadamente caluroso, más que de costumbre. Las moscas revoloteaban alrededor de su montura, mientras ella divagaba en su mente, no podía evitar pensar en su sobrino cuyo Khalasar había abandonado Vaes Dothrak mucho antes que ella, antes de la muerte de su hermano.

— ¿Qué crees que pensara él? es su derecho de nacimiento el que Drogo le dará a mi hijo — La mente de Dany no había dejado de pensar en ello, las consecuencias que traería su decisión.

— El Príncipe Aegon nunca ha mostrado interés en tomar el trono, incluso teniendo uno de los Khalasar más poderosos. — El caballero volvió a beber de su saco de agua. Vos también sois de la sangre del dragón, al igual que vuestro hijo. También tenéis derecho a reclamar el trono para vos.

Aquel pensamiento consoló la mente de Dany, pero aun así no podía evitar pensar en las consecuencias que traería su decisión si Aegon quisiera reclamar el trono para sí mismo.

El Khalasar avanzo durante varios días, los exploradores los guiaron a través de las estepas persiguiendo un Khalasar enemigo. Cuando por fin lo alcanzaron atacaron por sorpresa, Drogo y sus guerreros avanzaron primero. Anteriormente Khal Ogo había asistido a su boda con Drogo, llevando grandes cantidades de caballos y esclavos como regalos; pero ahora el Khalasar de su esposo y el Khal Ogo se enfrentaban en un combate mortal.

Cuando pasaron las horas los gritos y el ruido de los arakh chocando desaparecieron, los jinetes de su esposo no tardaron en volver avisando que la batalla había terminado.

Dany hizo avanzar el resto del Khalasar seguida por sus tres Ko y Sir Jorah, el cual nunca se apartaba de su lado. Por el camino Dany no pudo evitar apartar la vista del camino, los muertos abundaban y los saqueadores abundaban. No podía soportar los gritos de las mujeres siendo violadas por los jinetes que tomaban su "Botín de guerra". Su compostura llego cuando vio a una mujer a mayor a punto de ser violada por uno de los jinetes de su esposo.

— ¡Alto!, ¡que creéis que le estáis haciendo a esta pobre mujer!

— Khalessi, es su derecho. El lucho por Khal Drogo, derramo su sangre por él, esa es su manera de ser recompensado.

— No a costa de esta pobre mujer, hay oro, animales, que tome lo que quiera, pero no a la mujer. — Dany se irguió y un pensamiento paso por su cabeza. — La reclamo para mí. — Miro a Sir Jorah con desafio en los ojos y alzo su voz para ser escuchada por todos. — ¡RECLAMO A TODAS LAS MUJERES PARA MI!

EL GRAN KHALStories to obsess over. Discover now