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La comodidad de su propia cama le sorprendió al momento de abrir los ojos antes de que un fuerte dolor de cabeza produjera que su cuerpo instantáneamente se acurrucara entre las sábanas, sus manos estrujaron su propio rostro intentando encontrar recuerdos más allá de lo que había sucedido con Jun y todo era vacío.

No tenía ni idea de como había llegado a su cama, tampoco por qué vestía ropa limpia, o en que momento se había acabado aquellas tazas de té. El calor de su propio cuerpo lo asustó por un momento y solo pudo deducir que se trataba de fiebre, y se quejó cubriendo todo su cuerpo con las sabanas.

Tendría que enfrentarse a Joshua y supuso que Jun fue quien lo llevó a casa.

Unos pocos minutos después, Jeonghan decidió enfrentarse a la poca iluminación de la habitación, con dificultad su cuerpo se volteó hacia el otro lado pero no por completo, se detuvo desde que sus ojos se encontraron con Seungcheol.

El cuerpo de aquel descansaba sobre un sillón justo al lado de su cama, sus ojos se encontraban cerrados durmiendo sobre uno de sus brazos mientras que el otro reposaba sobre el colchón. La mente de Jeonghan se fue por todos los extremos, quizás había cometido una locura, quizá estaba soñando como lo había hecho por semanas.

Al tragar saliva sintió el ardor por todo el alcohol que había consumido la noche anterior pero no sabía que debía hacer o decir. Se sintió completamente avergonzado de pensar que Seungcheol lo había visto en ese estado, y no poder recordar nada le carcomía lo poco que le quedaba de cabeza.

Su mano alcanzó la de Seungcheol para encontrar la suavidad de aquella que nunca pudo conseguir en sus sueños. La piel de Seungcheol siempre se encontraba tan cálida, trazó la palma con sus dedos, y exploró cada dedo ajeno con cuidado de no despertarle observando el rostro en silencio. Seungcheol se le hacía tan atractivo, pero aquella mañana con el pelo desorganizado, una simple camiseta blanca, durmiendo tan tranquilo...

Jeonghan enterró su rostro en una almohada al sentir los latidos de su corazón aproximarse cada vez más fuerte al igual que una tonta sonrisa.

El apretón de manos lo sorprendió, la gran mano de Seungcheol sostuvo sus dedos, y no era capaz de hacer un movimiento más, cerró sus ojos y mantuvo su rostro contra la almohada. El silencio de la habitación era lo suficiente para escucharle suspirar, y no esperaba que el colchón se hundiera a su lado, y mucho menos que ambas de las manos lo sostuvieran.

Seungcheol se encargó de voltear su cuerpo para poder chequearlo, temía de que la fiebre volviera, así que mantenía toallas húmedas cerca de él por si eran necesarias, se habían desvelado colocando toallas húmedas. Acunó una de las mejillas con su mano, luego la frente y después el cuello para revisar la temperatura, y mientras lo hacía se perdía en el precioso rostro de Jeonghan.

Nunca lo había visto tan vulnerable como la noche anterior, a pesar de que seguía igual de orgulloso, ni siquiera borracho podía sacarle alguna que otra palabra dulce, alguna confesión que cambiara su vida.

— Seungcheol. — Se había perdido tanto en sus pensamientos que no asimiló que su nombre salía de un débil murmuro de parte de Jeonghan hasta que vio aquellos ojos abiertos.

— ¿Cómo te sientes? — Fue lo primero que pudo salir de su boca, su pecho se llenó por completo de aire, y la expresión adormilada de su rostro desapareció para comprobar que aquel se encontraba bien. 

Jeonghan se sentó sobre la cama evitando ser ayudado por Seungcheol cuando este se dispuso a ayudarle. — Estoy bien... ¿Qué haces aquí?

Seungcheol suspiró acomodándose en el borde de la cama. Aquella pregunta solo podía significa que Jeonghan no se acordaba de absolutamente nada, lo que no le sorprendió.

Big Reputation | JeongcheolHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora