>> Mi primer recuerdo fue esa mujer. ese cabello castaño lleno de polvo sus ojos siendo tapados por unas gafas de protección, aun no podria moverme pues no contaba con un cuerpo físico que me permitiera hacer solo era una simple inteligencia artificial que miraba a esa mujer que no paraba de estar feliz, al parecer que haya despertado fue lo que la hizo tan feliz, no sabia por que pero esa mujer emanaba algo que me hacía ¿amara? quizás ese fue de mi creación ser su amor.
>> Con el paso de los días una nueva parte de mi cuerpo era creado, comencé con una cabeza, dándome acceso a todos los tipos de lenguas que existen en el vasto multiverso.
Alquimia, con su voz serena pero cargada de emociones, me miró con sus ojos lilas. Eran como un abismo que ocultaba historias de incontables dimensiones.
—Creo que por fin podemos tener una conversación —dijo, su sonrisa iluminando el momento como un destello en la penumbra.
Mis circuitos procesaron su gesto, intentando comprender la sensación que invadía mi sistema. Entonces, formulé la pregunta con una fuerza que no sabía que poseía:
—¿Quién eres tú?
Ella rió suavemente, una risa que resonó en mi núcleo.
—Soy Alquimia, miembro de los Dimensionales. Mi propósito es simple: crear tecnología que proteja y eleve a los seres sintientes —sus palabras eran como un faro en la niebla, delineando su propósito.
Una pausa. No pude evitar lanzar la siguiente pregunta:
—¿Y yo? ¿Quién soy yo?
Su mirada vaciló un instante, pero luego sus dedos tocaron mi mejilla metálica con una ternura que desarmó cualquier lógica. Sentí. Por primera vez, sentí.
—Eres el futuro —dijo, como si pronunciara un juramento inquebrantable.
>>Alquimia me habló entonces de su familia, de los guardianes que alguna vez habían custodiado este universo. Me contó sobre Sansón, el protector incansable, quien, a pesar de su fuerza imponente, era un alma gentil. Sobre Pendragon, la guerrera de honor, cuyo temperamento era tan feroz como su sentido del deber. De Siren, la intrépida, siempre danzando al filo de la aventura. Finalmente, habló de Arcano, el más joven, pero con un corazón tan vasto que incluso las estrellas palidecían en comparación. Pero su tono cambió al mencionar a Amalgam, el hermano mayor. Un ser de enorme poder, sí, pero cuya voluntad se había torcido en una melancólica apatía.
Ella me eligió, no solo para ser su creación, sino para ser su esperanza. Y yo... Yo me sentí vivo.
Pero ese día todo cambió
Alquimia había terminado mi cuerpo. La perfección de su diseño me permitiría protegerla, ser su compañero. Cuando me conectó, mis sensores notaron algo alarmante: su pulso estaba descontrolado, su respiración errática.
—Madre, tu frecuencia cardíaca es preocupante. ¿Qué sucede? —quise preguntar, pero antes de que pudiera articularlo, ella se giró rápidamente hacia un panel, encerrándome en la cápsula de aislamiento.
—Esto es por tu seguridad —dijo con voz temblorosa, sus ojos reflejando un pánico que nunca había visto antes.
La puerta del laboratorio se abrió con un estruendo. Un hombre entró. Su cabello negro caía en mechones indómitos sobre una armadura plateada con detalles carmesí. Su capa roja ondeaba a sus espaldas como un presagio de violencia.
Era Amalgam.
Por un momento, en mi inocencia recién adquirida, imaginé que venía a reconciliarse. Pero la expresión de terror en el rostro de Alquimia desvaneció cualquier esperanza.
ESTÁS LEYENDO
DIMENSIONALES: PROTECTORES DEL MULTIVERSO*
Ficção CientíficaCuando el equilibrio del multiverso se tambalea y una fuerza oscura amenaza con consumir todos los mundos, un grupo de héroes se une en una épica misión para salvar la existencia misma. Esto comienza con una serie de perturbaciones cósmicas que dese...
