Los miembros de S.T.A.R.S, apoyados por los servicios de emergencia, se esforzaban al máximo por asistir a los civiles, pero no estaban solos. Sus recientes aliados, venidos de otro mundo, también colaboraban mientras reparaban su transporte. Andrew y Warren recorrían los escombros en busca de supervivientes. A veces encontraban personas con vida, otras veces no tenían la misma suerte. En ese momento, Warren descubrió el cuerpo de un joven atrapado. Con su pistola, destruyó los escombros que lo cubrían.
—Lo mejor será llevarlo con sus seres queridos —dijo Warren, tomando forma física para cargar el cuerpo. Mientras lo hacía, una sombría reflexión cruzó su mente: él estaba más familiarizado con la muerte que los demás.
Warren se acercó a una de las asistentes, entregándole el cuerpo con solemnidad.
—Aquí tiene otro —dijo con voz grave—. Asegúrese de que su familia lo entierre como se merece.
La mujer asintió con pesar mientras Warren añadía, casi susurrando:
—Dígale a su madre que siento no haber traído los huevos.
El comentario desconcertó a la mujer, pero Warren ya se había alejado. A medida que se alejaba, observaba cómo el espíritu del joven permanecía junto a su cuerpo, esperando pacientemente el último reencuentro con su familia.
Mientras tanto, Zack y Arcano no se quedaban ociosos. Ambos ayudaban a distribuir provisiones y a guiar a los civiles hacia las zonas seguras, observando cómo los heridos eran atendidos por médicos y héroes con habilidades curativas. Zack recordó su batalla contra Malcolm en su propio mundo, un enfrentamiento que había costado muchas vidas. Esta vez, al menos, podía ayudar de una forma diferente.
Sin embargo, notó la mirada de Arcano fija en los heridos. Había un peso en sus ojos, un lamento silencioso que Zack no pudo ignorar.
—Arcano, ¿estás bien? —preguntó con preocupación.
Arcano apartó la mirada rápidamente, su voz carente de convicción.
—Sí, estoy bien, Zack.
Pero Zack supo de inmediato que la respuesta era una mentira. Activó su visión termográfica, observando cómo la temperatura de Arcano fluctuaba, debilitándose progresivamente. Conocía bien los sentimientos de Arcano respecto a las acciones de su hermano.
—Sabes que esto no es tu culpa, ¿verdad? —dijo Zack con suavidad, sus ojos encontrándose con los de Arcano.
Por un momento, ambos se miraron en silencio, conectados por una verdad que ninguno podía evadir.
—Lo sé, Zack, pero si hubiera sido más fuerte, si hubiera estado más preparado, tal vez podría haber evitado esto. No solo aquí, sino en otros mundos. Se pudieron haber salvado —respondió Arcano, su voz cargada de frustración y autocrítica.
Zack, percibiendo el peso en las palabras de su compañero, se acercó y le puso una mano firme en el hombro.
—Lo evitaremos —dijo Zack con determinación—. Este mundo será el último que sufra a manos de Amalgam. Te lo prometo.
Arcano esbozó una ligera sonrisa, viendo cómo el espíritu del joven que habían encontrado antes se desvanecía en paz. Tal vez la Crónica no se había equivocado al elegirlo.
—Vamos, Zack, aún tenemos que entregar estas provisiones.
Ambos caminaron hacia donde un grupo de héroes y voluntarios atendía a los heridos. Entre ellos, Arcano notó a una joven siendo llevada a un lugar seguro por Hard Skull. Varios héroes la miraban con preocupación, probablemente la conocían.
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DIMENSIONALES: PROTECTORES DEL MULTIVERSO*
Science FictionCuando el equilibrio del multiverso se tambalea y una fuerza oscura amenaza con consumir todos los mundos, un grupo de héroes se une en una épica misión para salvar la existencia misma. Esto comienza con una serie de perturbaciones cósmicas que dese...
