Tres días pasaron prácticamente vacacionando, después de la fiesta que acabó a las cuatro de la mañana en un club bastante exclusivo, las chicas prácticamente durmieron todo el día siguiente. Por la noche hubo una cena con los pocos cercanos. No había avances acerca de algún movimiento por parte de Seng y todo indicaba que les había perdido o la pista o el interés. Su última ubicación comprobada fue registrada en Alemania, por "negocios" y en cuanto abandonó ese país, dejaron que sus cómplices se confiaran para evitar levantar sospechas de lo cercanía que estaban de sus movimientos.
La triada de chicas tecnológicas permitieron que se "infiltrara" y continuaron dejando pistas. Al parecer, desde el correo de Dan, el equipo de Seng había logrado "entrar" y las chicas estaban ahora jugando con las pistas como quien juega la bola de estambre con su gato.
Era fin de semana y habían quedado todos de ir al parque de diversiones. Nam estaba con las chicas y al llegar los demás, abordaron tres autos para poder ir todos de manera cómoda: el auto de Becky, el de Nam y el de Heng. A estas alturas la conductora designada era la que despertara menos cansada después de las batallas de habitación. En esta ocasión fue Freen quien conducía hasta el parque. Se estacionaron, bajaron de los autos, se reunieron en la entrada pagando los accesos y recibiendo sus pulseras, fueron directo a puesto de comida a comprar bebidas y golosinas.
Freen, Becky, Heng, Nop, Friend, charlotte, Tee y Nam caminaban animadamente entre bromas, haciendo parejas para poder subir a los juegos. Comenzaron a dispersarse , quedando de reunirse en una hora en el mismo puesto de comida. Freen y Becky fueron al carrusel, mientras Heng y Nop iban a la montaña rusa. Friend y Tee resultaron tener el mismo humor ácido y la pasión por la tecnología, y decidieron ir al planetario. Charlotte no tuvo otra opción más que quedarse con Nam, sentadas en una banca como las tías que llevan a los sobrinos a jugar al parque.
Después del carrusel, Freen y Becky fueron al juego de disparos, ganando cada una para la otra los muñecos de peluche más grandes que había en el puesto: un conejo y una nutria casi del tamaño de ellas mismas. Pasaron a dejar los muñecos con "la tía Nam y la tía Charlie" y desaparecieron entre la multitud dando brinquitos y tomadas de la mano.
-Si se quedan quietas van a caramelizarse.- hizo una mueca fingida de desagrado la tía Charlie.
-Esto es todo el tiempo... Desconozco cómo funciona el resto de su cerebro- Remató Nam y luego arrancó salvajemente un trozo de la pieza de pollo frito que tenía en la mano.
-No, BecBec, ahí no.-
-Será divertido Fini.-
-¡No hay nada divertido en la casa del terror!-
-Pero yo quiero ir...-
Un puchero y ojitos de cachorro y fue suficiente para que Freen pagara los boletos de entrada y los entregara a su prometida, quien la premió con un besito en la mejilla y una sonrisa que la hizo dudar de la tristeza de hace dos segundos.
A mitad del trayecto las luces se apagaron y Freen sintió un empujón, cayendo al piso mientras un grito de Becky se ahogó de repente. Cuando la luz volvió solo estaba Freen, rodeada de muñecos terroríficos, aullidos y gritos y luces parpadeantes. Tres segundos después, el reloj de Nam vibró, recibiendo una notificación y aventó el peluche que abrazaba, puso a un lado su porción de pollo y se puso de pie como un resorte. Llevó sus dedos índice y medio hasta su oído derecho, presionando firmemente y dijo con voz de mando que hizo babear a Charlotte:
-Operación Kharma activada, acabamos de perder a Dharma, repito, Dharma desapareció, se activa operación Kharma.-
Charlotte la escuchó en persona y por el intercomunicador y se le erizó la piel viendo a esa mujer que hace unos minutos era un gato goloso y perezoso ahora metida en su papel de Capitana, ejerciendo tensión en la entreceja y los labios. Nam sacó algo parecido a una tableta pocket y comenzó a tocar la pantalla varias veces, activando los rastreadores que cada quien traía consigo, y compartiendo la señal a los dispositivos de cada integrante.
-La casa del terror, y alejándose- dijo Charlie, cargando ambos peluches y colocándolos en un puesto cercano, pidiendo breve y educadamente se los resguardaran unos minutos y corriendo con disimulo alcanzó a Nam que ya iba en camino. Diez metros antes de la entrada los demás se encontraron con ellas, asintieron y sacando sus armas comenzaron a rodear la casa en cuestión.
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Tras sus huellas.
FanficEl caos y el orden son los momentos opuestos por los que todo tiene que atravesar alguna vez, pero coexisten en un breve momento... Y ese momento puede ser la razón de la existencia de ambos. Un momento inesperado, pero necesario.
