Ya dos semanas sin saber el paradero de Seng, ahora lo importante era la organización de la boda...
-Babe, ¿cómo vamos?-
-Invitaciones entregadas, salón listo, ceremonia lista, solo nos falta confirmar la asistencia de quien nos va a casar jajaja, eso te toca a ti Nong.-
-Asistirá, me dio su palabra-
-Nena...-
-Confía.-
-ok-
La boda se había planeado tan inmediata que no habría tiempo de pensar en otra cosa.
El día llegó, las festividades de fin de año ayudaban a los colores de la temática: Becca usaba un vestido blanco corte princesa, con cintas de terciopelo en hombros, la "V" del escote, las caderas y todo alrededor de él final del vestido, adornados con cristales Swarovsky, todo cortado y bordado a mano. Freen vestía un atuendo rojo: con hombreras blancas de piel de oso, tiara con velo blanco y orillas de un fino y delicado bies rojo adornado con pedrería de Swarovsky; el vestido tenía varias capas interiores, estilo victoriano que la hacía parecer "flotar" al dar cada paso.
Becca esperaba al pie del altar y Freen llegó en una limusina blanca, descendió y un hombre desconocido para Rebecca la entregó en el altar.
-Es mi tesoro que pongo a tu resguardo, cuídala bien.-
-Será mi motivo de guerra, y mi motivo de paz-
-En tu conciencia el equilibrio-
-En mi vida las consecuencias-
La ceremonia duró siete horas, hubo treinta y tres personas presentes, el amanecer asomaba y al final la bendición fue un derrame de agua y la entrega de una moneda peculiar en las manos de cada una. El ritual sagrado de la unión fue una ceremonia secreta y demasiado exclusiva, sin festejos posteriores.
El día de la boda pública tuvo periodistas, mucha gente, una catedral, ambos vestidos fueron arreglados nuevamente, retirando el exceso de cristales y añadiendo un par de metros al velo y la cola del vestido de Freen, haciendo el "negativo" de su vestido, ahora portaba la versión blanca con detalles rojos, Rebecca portaba un traje sastre blanco con pañuelo, botines, solapa y mangas en rojo.
-Acepta usted a la mujer aquí a su lado como esposa, para amarla, respetarla...-
Se escuchó que algo se cayó, tipo un madero chocar contra otro... Antes de transcurrir un segundo los sonidos de cartuchos cortando y láser encendiéndose enfocaban a cualquier acceso de la sala...
-Lo siento!- dijo en voz baja Nam.
Mientras tanto, en la Basílica de Notre Dame de Montreal, cuatro vehículos armados y blindados rechinaban los neumáticos, varios tipos vestidos de negro descendían y llevaban a un tipo en silla de ruedas gritando "yo me opongo" con una fuerza que dejó a todos sin aliento...
-Hijo, bienvenido tú y tus acompañantes, pero, ¿A qué te opones?...-
Seng lleno de vendajes miró a su alrededor y la escena de la misa normal le aplastó el hígado al punto de levantar con dificultad su ametralladora y dañar parte del techo de la entrada... Todos los presentes se fueron al suelo, las sirenas de la policía comenzaron a sonar segundos después... Y cuando intentó largarse del lugar, él y sus hombres quedaron justamente rodeados.
-Acepto... Acepto serte fiel en la salud y la enfermedad, riqueza y pobreza, calma y tempestad, ahora y mientras mi conciencia me permita reconocerte aquí y en otras vidas. Te acepto como mi alma acompañante, como mi testigo y mi juez, como mi causante y mi abogado, como mi fuerza y mi debilidad, como mi guía y mi aprendiz, como mi paz y mi batalla, como mis ojos mientras estoy entrada en la obscuridad... Acepto tu mano y te doy la mía desde ahora hasta que tú me sueltes.-
Ambas repitieron los mismos votos, colocaron el anillo y el del "compromiso público" en una cadena en sus cuellos.
Aplausos y un festejo de horas prosiguió al beso en la mano de la otra.
-Déjenlo dormir ahí, a él y a todos los arrestados, pero no le crean ni a su propia madre!!! Nadie sale de ahí hasta que yo vaya, ¿entendido, gracias!!!-
Nam ya con cinco copas encima dio instrucciones, apagó su teléfono y se dispuso a sonreír, bailar y beber...
Veinticuatro horas después, Nam dormía plácidamente en su recámara que después del viaje en avión (12 horas bebiendo en el aire) los hizo aterrizar en una playa mexicana, escogida por ella mientras los invitados cada vez eran menos).
-Nam!!!-
-¿La recién casada tiene tiempo para venir a despertar a una invitada ebria?, ¿No tienes vida nueva acaso?, deja de fastidiar a tu invitada, madrina y "omni guardas" por piedad Freen!!!-
-Rebeca y tú me han ocultado que Seng está en custodia en Canadá desde hace casi dos días?-
-¿Te preocupa un infeliz pagando sus culpas mientras estás de luna de miel con la mujer de tu vida?, déjame con ella y yo la atiendo mientras te largas a hacerle caridad a un hijo de puta-
-Nam, lo siento, simplemente debían haberme informado... El está en nuestras vidas por mi culpa!!!-
-Corrección cariño, está en nuestras vidas por su culpa, y tú fuiste el pretexto para hacerle pagar por lo que debe... Capta y asimila eso, luego, dedícate a ser feliz, mira que el "bicho nocivo" ya está en la pinza del cirujano... relájate y acércame una pastilla para la resaca cariño, si?-
-Vete al carajo Nam-
-Me voy, pero me llevo a ese espécimen hermana- dijo Nam mientras tomaba la pastilla, la introducía a su boca y tomaba jugo hablando para sí misma.
-No me dijiste de...-
Rebecca la abrazó y le calló la boca de un beso.
-¿Pensabas que iba a echar a perder nuestra historia con cosas que no merecen ser parte de ella?. Ya eso tiene su curso... Disfruta amor, disfrútame por favor...-
Besos y ropas rasgadas a los cinco minutos acabaron con la pelea...
-Quiero llamar a mi abogado, mierda!!!-
-Ya viene en camino el único que quiere defenderte... ahora cállate y no molestes.-
-Hola! Pedazo de carajo!-
-¿Qué coño haces aquí?-
-Soy tu abogada... Perdón, estaba ocupada festejando di una boda, poniéndome ebria y descansando la resaca... Nadie quiere defenderte por tus antecedentes. Yo me ofrecí a hacerlo, para no perderme un solo dato del juicio por tus pendejadas... ¿Me aceptas o me voy de espectadora?-
-Vete al diablo Nam Orntara!!!-
-Que quede en los registros que me ofrecí a defender la causa indefendible de un pobre diablo como tú. De hecho, creo que no habrá juicio aquí, te vas directo al corte marcial... Eso te pasa por no darte de baja y utilizar tus beneficios como oficial... imbecil! Jajaja. Te veo en Vietnam.-
-Nam, Nam!!! No te vayas!!!-
-Vete al carajo!!! No dijiste "por favor", mugroso maleducado. Por cierto, ¡vaya manera de hacerme perder el resto del festejo de la boda!.-
-Esas dos!!!-
-Si. El matrimonio Armstrong-Chankimha te envía sus saludos.-
-¿cómo...?-
-Ah, eso fue idea mía... El cambio de sede y la vigilancia...- Dijo Nam alzando su hombro y moviendo su manicura impecable cerca de su rostro y haciendo gesto de sonrisa culpable.
-Conozco bien a alimañas como tu, ahora calla y nos vemos pronto muñeco.-
-Lo vas a pagar Nam!!!-
-Me ha salido caro el jet para venir a verte... Ya me debes!!!-
Nam se alejó de la sala de interrogatorios sonriendo. Mientras en Cancún, México sus amigas disfrutaban de las vacaciones.
-No me lo dijiste-
-Nam me pidió un favor, Nam es Nam babe-
-Vaya favor!!!-
-¿Tu mente va a estar ahí o conmigo?-
Un beso lento, cálido, profundo e inesperado fue la respuesta.
-Eres una perra!!! Pero te adoro P'Nam-
-Te dañó y se volvió mi problema por que yo misma te envíe a él mi Nong... Becca, es tuya ahora: se rompe una uña y me lo pagarás caro-
-También te amo Capitana-
-Besos a ambas, ahora, disfruten sus vacaciones!!! Las quiero en activo en dos semanas, ¿entienden, pedazos de basura? Son mías entrando a la base de operaciones!!!- Nam les dio su voz de mando.
-Te amamos... Suerte con Char.- La llamada se cortó por seguridad y Nam solo sonrió y jaló a Charlotte por la cintura.
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Tras sus huellas.
FanfictionEl caos y el orden son los momentos opuestos por los que todo tiene que atravesar alguna vez, pero coexisten en un breve momento... Y ese momento puede ser la razón de la existencia de ambos. Un momento inesperado, pero necesario.
