La tarde en Mónaco está siendo cálida, el sol brilla con fuerza sobre la ciudad, reflejándose en el mar que se extiende más allá de la ventana de mi apartamento. Después de varios días de caótico trabajo, de empacar y desempacar, por fin hemos llegado al día de la mudanza.
Pierre se mudará conmigo a Mónaco. Mi vida ha dado un giro inesperado desde que él entró en mi vida, y hoy, al ver cómo las cajas se acumulan en cada rincón, siento una mezcla de emoción y nervios.
Todo está siendo una locura, pero no estoy sola. Mis chicas están aquí, como siempre, dispuestas a hacerme compañía en cada paso del camino. Sienna, Venecia, Allegra y Emma, que han sido mis amigas de toda la vida, están ayudando con lo que pueden, charlando entre risas y bromas.
Las cajas apiladas se han convertido en algo simbólico: no solo son objetos materiales, sino que representan todo lo que estamos construyendo, los cambios que se vienen, las decisiones que hemos tomado. Las chicas son el apoyo que necesito, especialmente hoy.
—¿Qué tal vas, Scarlett? —pregunta Sienna mientras pasa por mi lado con un par de cojines, sonriendo con esa mirada juguetona que siempre tiene.
—Lento, pero seguro. —Le respondo, tomando una caja con cuidado, dándole una mirada a Pierre, que está al otro lado de la sala, organizando algunas de sus cosas.
Sienna se detiene un momento y me observa, con la misma expresión de siempre, esa que parece ver más allá de lo que quiero mostrar.
—¿Estás segura de que todo esto no te está abrumando un poco? —pregunta con suavidad, como si ya supiera la respuesta.
—Sí, pero no lo sé... —suspiro, mirando las cajas. —Es todo un cambio, Sienna. No es solo mudarme. Es mudarme con Pierre, con todas las expectativas que vienen con eso. A veces me siento... no sé, como si estuviera en una encrucijada.
Sienna pone una mano sobre mi hombro, dándome un apretón.
—Es normal sentirte así. Yo diría que si no lo estuvieras, sería raro. Pero también sé que lo quieres, Scarlett. Sabes que lo quieres.
Me cuesta sonreír, pero lo hago. La confianza que Sienna tiene en mí siempre me calma, aunque mis pensamientos sigan dando vueltas.
—Lo sé. Es solo... todo esto es más grande de lo que parece. —Suspirando, miro a Pierre, que ahora está riendo con Charles. El ambiente sigue relajado, pero yo no puedo evitar la sensación de que esto es un gran paso.
—No te preocupes, siempre hemos estado aquí para ti —dice Allegra, acercándose desde la cocina mientras limpia sus manos con un paño. —Nosotras te apoyamos, Scarlett. No importa lo que pase, aquí estamos.
Me giro para mirarla, y me siento un poco mejor al escucharla. Allegra siempre tiene esa manera de hacerme sentir segura, como si nada fuera imposible. La relación entre nosotras es casi telepática, sabemos lo que la otra necesita sin tener que decir mucho.
Venecia, que había estado organizando las cosas con Lando en el pasillo, se acerca a mí con una sonrisa amable.
—¿Estás lista para este paso? —me pregunta, mirando la pila de cajas con cierta curiosidad.
—Más o menos... —respondo, buscando sus ojos. —¿Cómo lo ves tú?
—Lo veo como un paso hacia algo grande, Scarlett. Te has estado preparando para esto durante mucho tiempo, aunque no lo creas. A veces no sabemos cuándo estamos listas para algo, pero el momento llega.
Venecia se ha convertido en una especie de sabiduría en mi vida, su calma y perspectiva siempre me dan la paz que necesito cuando las dudas me asaltan. Las chicas me entienden, lo que me da el coraje para no huir de lo que me asusta.
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ꜱɪᴅᴇ ʙʏ ꜱɪᴅᴇ | ᴾⁱᵉʳʳᵉ ᴳᵃˢˡʸ
ФанфикшнScarlett acaba de unirse al equipo como ingeniera, con una mente brillante y una determinación inquebrantable. Todo en ella es preciso y calculado, pero cuando se enfrenta a Pierre, un piloto con una actitud desbordante y un carisma que parece impos...
