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El sol de la mañana brilla intensamente sobre el circuito, iluminando el asfalto con un resplandor casi mágico. Llego al garaje de Ferrari con Jack y Evelyn, sintiendo una mezcla de emoción y nerviosismo. 

Jack lleva a Evelyn en sus brazos, y su pequeña manita agarra con fuerza el dedo de su padre, como si supiera que hoy es un día importante. 

 —Estás lista para esto, Red? —pregunta Jack, mirándome con una sonrisa tranquila. 

 —Sí, lo estoy —respondo, sintiendo cómo la determinación se apodera de mí. 

 Entramos al garaje y el olor a aceite y gasolina me envuelve, trayendo recuerdos de días pasados. Los mecánicos y técnicos están ocupados preparando los coches, y el ambiente está cargado de energía y expectación. Venecia nos ve llegar y se acerca con una sonrisa. 

 —Bienvenida, Scar—dice, dándome un abrazo—. Es bueno verte de vuelta. 

 —Gracias, Vene —respondo, sintiendo cómo la emoción me recorre—. Estoy lista para volver al trabajo. 

 Venecia asiente y se dirige a Jack y Evelyn.  

—Jack, Evelyn, es un placer verlos —dice, con una sonrisa cálida. 

 —Igualmente —responde Jack, con una inclinación de cabeza. 

Mientras Venecia se aleja para atender otros asuntos, miro alrededor del garaje, sintiendo cómo la familiaridad del lugar me envuelve. Los coches de carrera están alineados, brillando bajo las luces, y los mecánicos trabajan con precisión y dedicación. 

De repente, lo veo. Pierre está al otro lado del garaje de Alpine, hablando con un grupo de ingenieros. Su presencia me golpea como un puñetazo en el estómago, y siento cómo el pasado y el presente chocan en un instante. 

Pierre se gira y me ve. Sus ojos se encuentran con los míos, y por un momento, el tiempo parece detenerse. Hay una mezcla de sorpresa, dolor y algo más en su mirada, algo que no puedo descifrar. 

 —Cielo, ¿estás bien? —pregunta Jack, notando mi reacción. 

 —Sí, estoy bien —respondo, tratando de mantener la calma—. Es solo que... no esperaba volver a verlo.

Jack me mira con comprensión y me toma de la mano, dándome fuerza. 

 —No tienes que enfrentarlo sola —dice, con una voz firme y tranquila. 

Asiento, sintiendo cómo su apoyo me llena de valor. Respiro hondo y me preparo para enfrentar lo que sea que el día me depare. 

—Vamos —digo, mirando a Jack y a Evelyn—. Tenemos trabajo que hacer. 

Jack asiente y me sigue, llevando a Evelyn en sus brazos. Juntos, nos dirigimos hacia el corazón del garaje, listos para enfrentar cualquier desafío que se nos presente.Mientras caminamos, no puedo evitar mirar a Pierre de reojo. 

Su presencia me trae recuerdos dolorosos, pero también me recuerda lo lejos que he llegado. Ya no soy la misma persona que era cuando estaba con él. Ahora soy más fuerte, más segura de mí misma, y tengo a Jack y a Evelyn a mi lado. 

Llegamos a mi puesto de trabajo y me pongo manos a la obra, revisando los planos y los datos técnicos con atención. Jack y Evelyn se quedan a mi lado, y su presencia me da la fuerza que necesito para concentrarme en el trabajo. 

A medida que pasa el tiempo, me sumerjo en la tarea, sintiendo cómo la pasión y la determinación me impulsan. Los ruidos del garaje se desvanecen, y solo quedo yo, los planos y la determinación de hacer un buen trabajo. 

ꜱɪᴅᴇ ʙʏ ꜱɪᴅᴇ | ᴾⁱᵉʳʳᵉ ᴳᵃˢˡʸDonde viven las historias. Descúbrelo ahora